“2027 está muy cerca, pero 2026 ya empezó”, sostuvo Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense y uno de los dirigentes más cercanos a Axel Kicillof en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). En un escenario atravesado por “una verdadera restricción presupuestaria” y por los recortes del gobierno nacional, el funcionario peronista describió a la provincia de Buenos Aires como “escudo y red” frente al ajuste, reivindicó el equilibrio fiscal provincial y evitó anticipar definiciones personales: “Yo voy a hacer lo que me diga el gobernador; si Axel me propone ser candidato, lo hablaremos”.
Carlos Bianco es economista político que se desempeña como ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, designado en diciembre de 2023 por el gobernador Axel Kicillof. Ocupa un rol clave en la administración provincial, manejando temas de gestión, coordinación y agenda pública junto al gobernador. Anteriormente, en la función pública, fue jefe de Gabinete de Ministros de la misma provincia desde 2019 hasta 2023. Además, es integrante del movimiento Derecho al Futuro.
Pensando en 2027, ¿cómo se prepara la provincia de Buenos Aires y cómo te preparás vos, Axel Kicillof, para el escenario que se viene?
El 2027 está muy cerca, pero 2026 ya empezó. Y la verdad que lo que muestra la experiencia de estos últimos dos años, de esta última segunda parte de la gestión del gobernador Kicillof, es que han sido años muy complejos. O sea que nosotros, primero, en términos de gestión, tenemos la mirada muy puesta en cómo transcurrir el año 2026. Más allá de lo de 2024, el año pasado fue muy complejo, fue la primera vez en estos años, incluyendo la pandemia, en donde tuvimos una verdadera restricción presupuestaria.
Nos ha costado muchísimo gestionar este año, porque, a diferencia de Milei, que ante la existencia de algún problema tiene una respuesta muy rápida, muy cínica también, es que no hay plata y que se arreglen. Por ejemplo, falta pavimentar una ruta: él dice, yo no la voy a pavimentar. Ha explicado varias veces que se junten los vecinos, junten la plata, lleguen el puente, repavimenten la ruta, se construyan el hospital, etcétera. Y la verdad que en la provincia de Buenos Aires nosotros no podemos hacer eso.
Hay algo que nos pasa permanentemente con el gobernador, con todos los ministros que recorren la provincia de Buenos Aires, inclusive con gente que claramente votó a Milei, porque hemos ido a municipios, a distritos en donde Milei, por lo menos en el ballotage, cuando fue electo presidente, sacó 60, 70% de los votos. Pero nosotros vamos ahí y no nos piden menos Estado, que es algo un poco contradictorio en la gente. Que no termina de machear ese voto que en algún momento plantearon hacia Milei, alguien que dice: “Vengo a destruir el Estado de adentro, vengo a achicar el Estado, etcétera”, y los reclamos que después le hacen al gobernador o le hacen a los intendentes de que necesitan más Estado.
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Nunca fui a un municipio en donde venga alguien y me diga: “Cierren escuelas, cierren el centro de atención primaria de la salud, no pavimenten la ruta”. Es al revés. Donde nosotros vamos nos piden más presencia del Estado, etcétera. Y eso nosotros lo hemos sufrido muchísimo este tiempo con los recortes de recursos que se han hecho sobre la provincia de Buenos Aires. Lo hemos denunciado permanentemente, hacemos la actualización permanentemente.
El último número que nosotros tenemos, con valores a noviembre de 2025, son 14,7 billones de millones de pesos, que, en distintas formas —las mil obras que quedaron abandonadas, ejecutadas o financiadas por el Gobierno nacional en la provincia de Buenos Aires, los programas que se discontinuaron, los fondos que les correspondían legalmente a la provincia de Buenos Aires que hoy Milei no los está pagando—, eso es una sumatoria de 14,7 billones que, para ponerlo en términos que se entienda, eso es más o menos un tercio del presupuesto anual de la provincia de Buenos Aires: en dos años nos quitaron un sexto de todos los recursos de la provincia de Buenos Aires, porque eso en dos años fue más o menos un tercio. O sea que un sexto de todo el presupuesto de los últimos dos años se lo quedó Milei.
Es muy complejo poder gobernar en esos términos. Así y todo seguimos haciendo obra pública, así y todo seguimos pagando los salarios, llamando a paritarias, pagando al día en tiempo y forma, pagando todos los vencimientos de deuda que nosotros heredamos del gobierno anterior. Nosotros no nos endeudamos, sino que nos desendeudamos respecto del gobierno de Vidal. Hicimos una reestructuración de la deuda en donde achicamos el capital, en donde estiramos los plazos de pago y en donde reducimos el interés.
¿Y hay la aprobación de la Nación a la necesidad de renovar los créditos de la provincia? ¿Cómo va eso?
Todavía no hay ninguna experiencia práctica. Recién ahora, en diciembre, se aprobó la ley de financiamiento y las emisiones que nosotros hicimos ya tenían el aval anterior del Gobierno nacional. Después salieron a decir que no nos iban a dar los avales, después se corrigieron y dijeron que nos iban a dar los avales para el endeudamiento que solamente corresponda al pago de vencimientos de capital e intereses de la deuda, que es todo. O sea que nosotros no estamos tomando deuda sobre el stock de deuda existente. Lo único que estamos pidiendo de financiamiento es tener los recursos para que cuando haya un vencimiento no tengamos que sacarlo de los hospitales, de la educación, de la seguridad, de la obra pública. Lo que se conoce como rollover, que es lo más razonable y lo más normal en todos los países.
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Si no entiendo mal, el gobierno dijo que está dispuesto a darle aquello que significa renovar la deuda.
Cuando vayamos a la práctica, esperemos que eso sea así. Corresponde, nunca un gobierno le negó un aval para tomar recursos.
Pero ellos dicen que ustedes están tomando deuda en mayor proporción.
No, pero eso no es real, no es real. De hecho, no lo pudieron sostener públicamente. Yo lo expliqué. El único indicador que ellos tienen que mirar por ley para habilitar los avales, las no objeciones, como se suele decir, a que la provincia tome el financiamiento que le corresponde, es que el monto total de deuda que se debe pagar en un año no exceda el 15% del presupuesto, quitado lo que corresponde a los municipios. Nosotros estamos en el siete hoy, en menos de la mitad. Estamos en el siete y, te digo, en su momento Macri le dio a Vidal estando en el 20, o sea, por fuera de la ley. O sea que el límite es 15, nosotros estamos en el 7, o sea que no debería haber ningún problema técnico para que nos den las no objeciones ni los avales, salvo que lo quieran transformar en un problema político. Yo creo que no va a suceder eso, porque tampoco le conviene a un gobierno que la principal provincia tenga problemas financieros.
¿Cómo hicieron con una provincia que, administrada con gobiernos del mismo signo, todos los diciembres estaba en conflicto porque no podía pagar los aguinaldos si no venía dinero de la Presidencia, que en ese momento era de Cristina? Luego los marzos no comenzaba la escuela. Luego la propia Vidal enfrentaba la misma situación, también con gobierno del mismo signo. Puede entender los primeros cuatro años con el gobierno de Alberto Fernández, pero ¿cómo hicieron para estos dos años haber sobrevivido sin estas situaciones que, en gobiernos de la provincia de Buenos Aires con gobierno nacional del mismo signo, inclusive había momentos de zozobra?
Es real. Como decís vos, los primeros cuatro años, obviamente, a la provincia llegaron los recursos que le correspondían a la provincia, a los distintos acuerdos, que algunos eran preexistentes, otros que se cerraron en el transcurso del gobierno de Alberto Fernández con el gobernador, que estuvieron obviamente sujetos a negociaciones, pero tuvimos los recursos que le corresponden a la provincia, en un contexto también muy problemático para la provincia de Buenos Aires. La provincia de Buenos Aires genera el 40% de los recursos impositivos de toda la Argentina y solo recibe el siete cuando, entre recursos coparticipables y recursos no coparticipables, es el 22% más o menos de los recursos coparticipables. O sea que es una provincia que, en términos de distribución de la riqueza que se genera, está siendo de alguna forma discriminada, o no recibe todo lo que produce.
Así y todo pudimos, obviamente, durante los cuatro años del gobierno anterior. No hubo un solo día de paro, siempre las clases comenzaron en tiempo y forma, se pagaron todos los salarios en tiempo y forma, los aguinaldos, los vencimientos de deuda, hicimos récord de obra pública durante la gestión anterior. Obviamente, la situación cambió muchísimo a partir de la llegada de Milei por estos recortes y también por la situación económica. Cae la coparticipación, cae la recaudación propia, etcétera, y eso recorta el ingreso disponible para el gobierno provincial. ¿Cómo hicimos? Y bueno, con mucha responsabilidad, con mucha prudencia.
Obviamente, seguimos haciendo obra pública porque hay muchísimas necesidades de obra pública en la provincia de Buenos Aires, pero es cierto que hacemos mucha menos obra pública hoy que la que hacíamos en 2022, en 2023, muchísima menos, un 30% aproximadamente. Hemos establecido paritarias que obviamente no van al ritmo que venían en su momento en la gestión anterior. Hay programas que tuvimos que discontinuar.
Vos te acordás muy bien un programa que era muy valorado, sobre todo por los municipios turísticos y todo el sector vinculado a la hotelería, la gastronomía, el de los viajes de egresados de los pibes. Bueno, lo tuvimos que dar de baja porque no tenemos los recursos. La compra de computadoras para entregar en las escuelas bonaerenses lo tuvimos que dar de baja por la falta de recursos. Bueno, hay que poner prioridades y, en ese marco, se ha hecho una gestión muy prudente, muy transparente además de los recursos.
Entonces, el planteo es: como administrador, finalmente Axel no puede tener déficit y demuestra que también tiene equilibrio fiscal.
Es que las provincias difícilmente puedan tener un déficit muy alto. Nosotros tuvimos lo que se conoce como superávit económico, que son ingresos corrientes menos gastos corrientes. Ahí somos superavitarios. Ahora, cuando vos a eso le sumás las inversiones de capital y el pago de intereses, somos levemente deficitarios.Además, una provincia, ¿cuáles son los mecanismos de financiamiento que tiene? Emitir no puede una provincia, o sea que vos no podés financiar vía emisión y el sobreendeudamiento es muy acotado. O sea que las provincias en general están en equilibrio o son superavitarias, o levemente deficitarias. Y nosotros hemos gobernado en esos términos.
O sea, todos los gobernadores finalmente son responsables fiscalmente porque no tienen alternativa. Entonces, la pregunta es, de cara a 2027, ¿cómo va a hacer Kicillof para proyectarse como líder nacional, optar los gobernadores peronistas que hoy se muestran dialoguistas con la Casa de Gobierno?
Kicillof lo que ha planteado él no es una candidatura. A finales de diciembre tuvimos un acto, un encuentro de unos 1.500 dirigentes del movimiento Derecho al Futuro, y él dijo: “Yo no estoy lanzando ninguna campaña, no estoy lanzando ninguna candidatura. Yo lo que quiero trabajar es en la construcción de una alternativa política que gobierne a partir de 2027 la Argentina en unos términos muy distintos a lo que está pasando hoy con Milei”. Y como parte de esa construcción va a tener que invitar al conjunto de los sectores del campo nacional y popular, obviamente al peronismo en su conjunto, a los distintos sectores que hoy componen el peronismo, no solo en la provincia de Buenos Aires, sino en la Argentina. Hay algo que tenemos que aprender y respetar, que son las particularidades del campo popular en las distintas provincias, las especificidades inclusive de los partidos justicialistas, etcétera.
Me parece que hay que hacer una construcción muy amplia, muy plural, entendiendo esas especificidades, esa idiosincrasia que puede tener el peronismo en cada provincia, que muchas veces es un peronismo mucho más conservador que el peronismo de Capital o que el peronismo de la provincia de Buenos Aires. Y va a haber que ser muy amplio en esos términos y buscar aquellos puntos de consenso común con las fuerzas políticas que estén en contra de este desastre que estamos viviendo hoy en la Argentina, de un gobierno que gobierna como si no tuviese ni territorio ni población, porque no da respuesta a ninguna de las necesidades de la gente y después, en el ámbito geopolítico, etcétera, se alinea a una potencia que obviamente tiene intereses muy distintos a los del interés nacional.
La provincia de Buenos Aires tiene 38% del total de los votos. Para esa construcción, es necesario también tener un dirigente que sea un buen candidato para la provincia de Buenos Aires. Y Kicillof no puede ser nuevamente candidato en la provincia de Buenos Aires. Se ha mencionado muchas veces tu nombre como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. En ese proyecto, ¿quién será el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires?
Habrá que ver. A mí me lo han preguntado muchas veces, me lo han planteado varios compañeros. Yo lo que siempre digo es que yo voy a hacer lo que me diga el gobernador. Toda mi historia política está vinculada con Axel y he trabajado todo este tiempo en aquellos desafíos que me planteó el gobernador. Cuando estuve en el gobierno de Cristina, en Cancillería, mi jefe formal era Héctor Timerman, con quien trabajaba muy bien, pero políticamente era una coordinación que se hacía permanentemente entre Timerman y Axel, en este caso respecto de las negociaciones económicas internacionales entre el ministro de Economía y el canciller, obviamente coordinado por la Presidenta en ese momento.
Después Axel me planteó la posibilidad de recorrer la provincia de Buenos Aires, yo lo acompañé. Nunca le pedí un cargo yo a Axel. Él me ofreció ser su jefe de Gabinete y obviamente yo acepté. Para mí fue un honor y un aprendizaje muy grande. Después, cuando él tuvo que hacer modificaciones en el gabinete, me planteó otro desafío, que es su jefe de asesores, obviamente, y ahora me nombró ministro de Gobierno. Así que yo voy a hacer lo que me pida el gobernador. Si él considera que yo tengo que estar en una tarea más vinculada al trabajo directo con él, en donde él esté en el 2027, estaré con él. Si él me plantea otro desafío que tiene que ver más con algo ejecutivo y electivo, lo hablaremos. Y, obviamente, mi jefe político es Axel.
¿Cuándo van a venir las nuevas canciones? Se anunció que había que crear un repertorio nuevo. Entiendo que una cosa es la responsabilidad del gobernador y otra la de candidato a presidente o líder de un proyecto alternativo. Para ese proyecto alternativo querés que esas canciones tengan letra. ¿Cuándo será el momento de escucharlas?
Nuevas canciones estamos escribiendo todos los días, quizá es algo que no se vea como un hit en este contexto porque es muy difícil con la restricción de recursos que hoy tiene la provincia de Buenos Aires, etcétera, poder hacer grandes cambios o grandes políticas públicas. Como lo dice Axel, somos escudo y red hoy en términos de gestión en la provincia de Buenos Aires. Ahora, yo creo que hay muchas canciones nuevas que se han ido construyendo todo este tiempo en la provincia de Buenos Aires con programas de políticas públicas novedosos. Te digo uno que me toca a mí ejecutarlo: el programa Puentes. Es un programa que lo que hizo es trabajar con 80 municipios del interior de la provincia de Buenos Aires, en donde no hay universidades. Se construyen centros universitarios y se dictan carreras por parte de universidades nacionales. En cada uno de los sectores, en seguridad, en salud, en educación, etcétera, todo el tiempo hay nuevas canciones vinculadas con la gestión.
Cuando uno plantea un proyecto nacional no se puede solamente traspolar y escalar las las políticas que uno, por ejemplo, está ejecutando a nivel provincial porque hay algunas competencias que no le corresponden a una provincia. Por lo menos tres. La macro economía, la política exterior y la política de defensa; hoy nosotros no tenemos ni una política macro en la provincia de Buenos Aires, eso habrá que discutirlo, una política exterior, nosotros tenemos nuestra opinión, la expresamos muy abiertamente, a mí me toca la competencia de las relaciones internacionales por parte de la provincia, esa es una competencia que en términos generales está delegada obviamente en la nación, pero nosotros tenemos una opinión política y geopolítica de de cómo debería ser un gobierno nacional a partir de 2027 y obviamente la política de defensa y bueno, serán áreas que en las que tendremos que trabajar todo este tiempo en una planificación.
¿Cómo interpretas esa diferencia entre el voto local que en septiembre ustedes ganaron por una amplia mayoría y viceversa, el voto nacional luego de octubre?
Por una parte, tengamos en cuenta que entre septiembre en la entre la elección de septiembre en donde nosotros la tomamos como un plebiscito a la gestión provincial y a la gestión de los municipios. La verdad que fue un excelente resultado y creo que fue un logro político muy importante, el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires entre ese septiembre y lo que sucedió en octubre, por la derrota que obtuvo Milei, tuvo dificilísimos problemas políticos y económicos.
La economía argentina, el gobierno nacional, y esos problemas se terminaron tramitando con una asistencia exterior como nunca había pasado en la historia de la Argentina, con una quasi intervención directa del gobierno del tesoro de los Estados Unidos poniendo a disposición del Gobierno Nacional unos 20.000 millones de dólares y con la promesa de otros 20.000 millones de dólares que después no sucedió, pero estaba la promesa y con una amenaza del presidente de la principal potencia, por lo menos en términos militares, sigue siendo la principal potencia del mundo de que si Milei perdía las elecciones en octubre no iba a poner a disposición los recursos que había comprometido.
Hubo una campaña del miedo establecida por Trump sobre la Argentina si no ganaba Miei. Y la verdad te digo porque lo he hablado con muchos comerciantes, pequeños comerciantes, pequeños empresarios no están de acuerdo con las políticas de mi ley, que se están fundiendo por las políticas de Milei, pero veían la posibilidad de que ante una derrota de Milei el otro día sea un caos económico, una gran devaluación, una caída todavía mayor de las ventas, de la producción, etcétera, y fue un voto muy a la defensiva. Eso es una parte, seguramente es una parte no es el todo.
Por otra parte, me parece que hoy a nivel nacional esa esa no dejó de ser una elección nacional que se polarizó en términos nacionales entre, llamémoslo, el kirchnerismo y Milei, nosotros como fuerza política no hemos podido aún expresar un proyecto nacional novedoso, si querés vos en los términos que me lo planteaste con nuevas canciones, porque una cosa es lo que nosotros venimos haciendo en la provincia de Buenos Aires, que son políticas públicas a nivel provincial y otra cosa es discutir un proyecto nacional con esas competencias, con esas materias que no están implícitas en un en una ejecución provincial.