Perfil
MODO FONTEVECCHIA
Ajustes en los municipios

La dura advertencia del intendente de Morón: “Veo una situación de implosión social"

Lucas Ghi señaló que “cada vez hay más comercios que bajan las persianas”. Además, vinculó el deterioro económico con “una capacidad de consumo severamente restringida” y el impacto de las importaciones.

Lucas Ghi 06042026
Lucas Ghi, intendente de Morón | Prensa

El intendente de Morón, Lucas Ghi, advirtió sobre el deterioro social en el conurbano bonaerense y aseguró: “Lo que veo es una situación de implosión más que de explosión”. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), describió un escenario atravesado por la crisis del empleo, con “una capacidad de consumo severamente restringida” y un entramado productivo golpeado, donde “son cada vez más los comercios que bajan las persianas”. “Se está dando una situación de crispación al interior de cada seno familiar”, marcada por la angustia, la violencia y la incertidumbre cotidiana, sostuvo al explicar que el impacto no solo es económico sino también social.

Lucas Ghi es licenciado de Ciencias Políticas graduado de la UBA, periodista, docente y político. Actualmente se desempeña como intendente del partido de Morón. Ejerce su segundo mandato consecutivo tras ser reelecto en octubre de 2023. Anteriormente ya había ocupado el cargo entre 2009 y 2015, sucediendo a Martín Sabatini.

Mi pedido de hablar con usted, tiene que ver con que los datos de pérdida de empleo en el conurbano son el doble proporcionalmente que en el resto del país. El cierre de las pymes en el conurbano también es el doble que el promedio del resto del país, lo que hace presuponer que en el conurbano bonaerense, como sucedió y salvando las distancias, en el año 2001-2002, se va a concentrar el pico de presión social. Entonces, hablar con quienes tienen la responsabilidad de que eso no suceda día a día. Cuéntenos cómo se está viviendo entonces desde su municipio y sus vecinos esta situación actual.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

La situación en términos de crisis de empleo en el conurbano es más aguda. Tiene que ver con la industria manufacturera, que se encuentra con una capacidad de consumo del mercado donde opera severamente restringida. Sumado a eso, la desregulación del comercio exterior, que golpea también con volúmenes crecientes de productos importados, y eso efectivamente va generando un nivel de conflictividad, de tensión que nosotros lo vamos advirtiendo al calor de lo que va ocurriendo día tras día. Lamentablemente, no solo la actividad productiva se ve resentida.

Nosotros aquí en Morón, ya hace unos cuantos días, vemos que se revirtió una situación que históricamente daba un saldo positivo, que era la cantidad de comercios que se habilitaban por sobre los que se daban de baja, y ya desde bien entrado este año esas relaciones son deficitarias. Es decir, son cada vez más los comercios que bajan las persianas que los proyectos de vecinos o vecinas que quieren venir a emprender.

Y si a eso le sumamos, nosotros estimamos que entre 280 y 300 pymes en Morón, de distinta envergadura, también se vieron afectadas y dejaron de producir o discontinuaron significativamente su capacidad de operación. Eso hace que, sobre todo, la tendencia no sea promisoria. Porque si uno dice: “Bueno, es una foto, un momento de cierta inestabilidad, producto de determinadas circunstancias, hay que capear el temporal”. Lo que uno ve es que, cuando levantás la cabeza e intentás mirar un poquito más allá, la tendencia no es para nada auspiciosa porque evidentemente estamos en presencia de un gobierno que no cree en determinados botones del tablero de comando.

Jorge Macri eliminó los planes sociales y lanzó un programa de empleo con capacitación obligatoria

Nada que tenga que ver con la defensa del mercado interno, con la capacidad de consumo de los sectores populares. Esto en algún momento se vio matizado por un incremento sustantivo en la asignación universal, que ahora en estos últimos meses también ha perdido cierto poder de compra, y lo que hay es un piso de protección social que hace que la situación se mantenga con un equilibrio inestable, que no hubiese ocurrido probablemente en un escenario de similares características como vos bien rememorabas en el 2001.

Hoy tenemos en todas las familias una asignación universal, una jubilación, una pensión, aunque, insisto, la situación en términos de ingresos vía trabajo, ya sea de manera registrada o no registrada, es cada vez más preocupante.

Esa es la diferencia. O sea, en 2001-2002 no existían ninguna de estas asignaciones, y por lo tanto no existía ese, podríamos decir, amortiguador social que hoy sí existe. Y no sé si hay algún punto comparable respecto del desempleo con las aplicaciones y la cantidad de personas que hoy encuentran refugio en las aplicaciones. El 8% del total del empleo registrado, también funciona como una especie de amortiguador que no existía en el 2001 o existía de otra manera.

Me parece que ahí hay un paralelismo, sí. La salida en aquel momento tenía que ver con invertir el capital que le había dado a la persona la empresa que lo despedía: iba inmediatamente a un taxi, a una cancha de paddle o a un videoclub. Hoy probablemente eso adquiera esta nueva modalidad de los trabajos por aplicación.

Nosotros hace poquito inauguramos un centro, que es un centro de descanso para los trabajadores de aplicación, la gente que está todo el día arriba de una bici, una moto, para que tengan un lugar en el centro de nuestra ciudad para asearse, tomar algo caliente, algo frío, cargar el celular unos minutitos y seguir. Y me decía: “Solo en Morón, de una marca, hay operando 1200 personas y que tenían, a nivel del país, esperando para ingresar a la plataforma, 250.000 personas, y creciendo”.

Menos calidad y cantidad de empleo

Yme decía: “Se nos está dando una situación compleja, que es: tenemos más demanda para intervenir en la plataforma y cada vez menos trabajo”. Entonces ahí el algoritmo es donde empieza a decir: “Bueno, no, que no entre todo el mundo porque si no van a hacer una entrega cada dos horas y deja de ser atractivo para la persona”.

Y al mismo tiempo, en algún momento el consumo puede llegar a caer. Es decir, la cantidad de personas buscando esa salida laboral y la posibilidad de que haya mercado para emplear a todos. Corolario: ¿ves algún riesgo de que se repitan situaciones como la de 2001 o 2002 o, por estas mismas causas que estamos mencionando, eso es irrepetible?

No. Yo no descarto nada. Creo que no se puede extrapolar, me parece que no son procesos que linealmente se puedan repetir. Yo lo que veo es una situación de implosión más que de explosión. Hay distintas teorizaciones que se están dando y, créeme, que yo las veo a diario aquí en el distrito. ¿Qué hablamos cuando hablamos de implosión?

Situaciones que tienen que ver con violencia familiar, desborde por angustia, depresión, consumo de fármacos, de distintas sustancias, permitidas o no permitidas, peleas intrafamiliares, comunitarias. Se está dando como una situación de crispación al interior de cada seno familiar que todos los días nos encontramos con escenas muy complejas.

Yo lo que no veo es que eso todavía encuentre alguna forma de canalización y de expresión política. Bueno, un poco ahí está nuestra responsabilidad, que esas frustraciones, angustia, esa incertidumbre encuentre quien la represente en política, la transformemos en una alternativa consistente programáticamente y logremos ofrecer algo superador en 2027 al actual rumbo. Bueno, ojalá estemos a la altura del desafío.

Ramiro Tosi: “En términos netos la economía perdió empleo registrado, se destruyeron 200.000 puestos de trabajo”

El gobernador reunió una cantidad importante de intendentes contándole la caída de la recaudación, que por momentos llega al 8 o hasta el 10%. ¿Cómo le afecta a un intendente como vos en el conurbano la caída de la recaudación, que finalmente repercute en lo que recibe la provincia y lo que genera la provincia de colchón frente a esta situación?

Mucho, nos afecta mucho, porque una parte importante de las políticas públicas que nosotros llevamos adelante se asientan sobre recursos coparticipados. La verdad que tuvimos que reformular los planes de gobierno que teníamos porque era una forma de gobernar hasta el 2023, y del 2023 a esta parte, por imperio de la voluntad popular, eh, nos hemos visto en la necesidad de repensar la forma de llevar adelante la gestión pública.

Y digo por imperio de la voluntad popular porque nos ha puesto a convivir, a cohabitar con un gobierno nacional que tiene miradas y concepciones diametralmente opuestas a la nuestra, la que tiene el gobernador, pero ahí la ciudadanía quiso que convivamos y en ese ejercicio nos encontramos.

Lo cierto es que es muy difícil cuando no se respeta siquiera el financiamiento de intervenciones que están garantizadas por ley, que tienen que ver con seguridad, con infraestructura, con la transferencia que se da vía el impuesto a los combustibles. Bueno, eso ya le quita mucha previsibilidad, pero sí, la situación para los municipios es especialmente delicada. Tratamos de sostener las prestaciones más sensibles, resistiendo sobre todo lo que tiene que ver con obra pública, que en este caso no se parece ni un poquito a años anteriores, en donde el despliegue en materia de obra pública era sustancialmente superior.