En el análisis de la veracidad de las declaraciones financieras de Manuel Adorni respecto de sus supuestas inversiones en Bitcoin, se enmarca un debate sobre trazabilidad, control de activos y mecanismos de verificación judicial en el ecosistema cripto. Santiago Siri, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), sostiene que, si bien la blockchain permite una trazabilidad inmutable de las transacciones, las operaciones informales en efectivo dificultan la identificación de los verdaderos propietarios, y advierte que la validación del caso requeriría pruebas técnicas como claves privadas o registros digitales.
El emprendedor, programador y activista tecnológico argentino, reconocido por impulsar proyectos vinculados con la democracia digital, la tecnología blockchain y las criptomonedas, Santiago Siri es fundador de la organización sin fines de lucro Democracy Earth Foundation, dedicada al desarrollo de herramientas de participación ciudadana y sistemas de votación descentralizados basados en tecnología blockchain. Sumado a eso, fue uno de los creadores del Partido de la Red, una experiencia política surgida en Argentina que proponía que los representantes votaran en función de las decisiones tomadas por los ciudadanos a través de plataformas digitales. Antes de dedicarse a la innovación cívica, fundó empresas tecnológicas y participó en el desarrollo de videojuegos y proyectos de inteligencia de datos.
La pregunta que todos los legos se deben estar haciendo es cómo puede hacer la Justicia para realmente auditar una billetera de Bitcoin, si realmente la trazabilidad es indeleble y si hay formas de corroborar que lo que ha dicho Adorni sea cierto o si queda un margen que nunca podrá ser corroborado, pero tampoco demostrado lo contrario.
Si yo fuera el fiscal de la causa, obviamente Adorni debería demostrar primero en qué direcciones públicas, en qué direcciones de Bitcoin operó sobre el blockchain de Bitcoin. Y debería, en primer lugar, demostrar que él tiene la clave privada o el acceso a mover el dinero de esas direcciones públicas.
Es verdad que alguien le podría haber suministrado esa clave privada, con lo cual podría tener actividad en esas direcciones en los años que él dice haber hecho esas inversiones. Por lo cual yo trataría de cotejar sus dichos, y además aportar mensajes de correo electrónico o mensajes de WhatsApp fechados en esa época, entre 2013, 2014 y 2018, donde él explícitamente esté pidiendo que le manden fondos a esas direcciones públicas, como para poder demostrar fehacientemente que él era efectivamente el controlante de esas direcciones públicas en la cadena de bloques de Bitcoin.
Pero, por ejemplo, ¿él podría decir que fue con dinero en efectivo?
Podría decir que hizo una operación con dinero en efectivo. Eso puede hacerlo. O sea, él puede convertir los bitcoins a dólares tanto por vía del exchange, que es si lo hace a través de un exchange, como estos sitios de intercambio de criptomonedas. Estos sitios están obligados a reportar toda su actividad financiera, por lo cual ahí quedaría también en responsabilidad de la empresa brindar esa información.
La otra forma más clandestina es que él haya hecho operaciones directamente con otra persona, que simplemente le trajo el efectivo y él le transfirió los bitcoins. Y ahí sí el movimiento de los bitcoins en el blockchain está en la cadena de bloques, pero lo que no se ve es el movimiento de los dólares.
¿Puede la Justicia continuar toda la trazabilidad y que no quede ninguna posibilidad de que esto quede oscuro y no probado? O sea, que finalmente tenga que demostrar si fue en efectivo, que siempre haya una persona física, la que le entregó o en algún lugar depositó o cambió el dinero en efectivo para poder comprar los bitcoins. ¿O hay un punto oscuro en esto o, llegado al fondo de la investigación, siempre se va a poder demostrar?
El punto oscuro podría tener que ver con la conversión de los bitcoins a dólares cash en efectivo. Habría que ver cómo fue que hizo esa conversión de esos 200.000 dólares directamente de Bitcoin a billete.
Pero si lo hizo directamente con otra persona y no pasando por las empresas —porque al pasar por las empresas estás obligado a blanquearlo, ya que eso queda expuesto frente a la AFIP y los organismos correspondientes—, por tanto eso no lo hizo.
Eso no lo hizo.
Sí, por tanto eso no lo hizo.
Interpretamos que no, porque él dice haber ahorrado en negro durante toda su vida.
Entonces queda esta segunda alternativa: que lo hizo a través de una persona.
Sí, tendría que demostrar que esas direcciones públicas en las cuales él hizo esas inversiones son efectivamente direcciones que controlaba él. Y no alcanza con la clave privada, porque alguien se la pudo haber dado.
Por lo cual sería bueno que además aporte documentación, como mensajes de texto, porque una dirección cripto es una dirección que no te la puedo decir por teléfono, porque estaríamos 20 minutos hasta que la escribas correctamente. Son direcciones muy complejas que sí o sí las tenés que copiar y pegar por mensaje de texto o de alguna forma digital.
Entonces, si él tiene mensajes de texto de esa época pidiendo dinero a esas direcciones, ahí se podría cotejar mejor que efectivamente controlaba esas direcciones.
Esas direcciones son públicas. Cualquier persona puede entrar hoy y ver qué movimientos hubo. Lo que no se sabe es quién es la persona física detrás. ¿Correcto?
Correcto. En blockchain se dice que son redes pseudónimas, porque no son puramente anónimas. Uno ve la trazabilidad del movimiento del dinero, pero no está asociado a ninguna identidad legal. Son todas direcciones criptográficas que se mandan el dinero entre sí.
¿Y cómo se puede demostrar cuál es la persona física que está detrás, más allá del hecho de tener la clave en el sentido material en la mano o saberla? ¿Cómo se llega en la trazabilidad a la persona física que está detrás?
Ahí uno puede detectar si hay una persona física detrás si en algún momento ese dinero va hacia lo que es un exchange, que son estas empresas de libre cambio de criptomonedas, donde ahí es como mandar el dinero a un banco. Estas empresas están obligadas a identificar a todos sus usuarios y ahí sí se puede identificar la identidad legal de la persona.
Pero ahí está en blanco nuevamente, cosa que él no hizo.
Ahí estaría blanqueando. Las empresas tienen la responsabilidad de reportar todas sus operaciones.
Vamos a suponer que él sigue teniendo los 500.000 en Bitcoin y no los cambió en pesos, y que simplemente los dejó ahí porque sabe que tiene el equivalente a 500.000 dólares en Bitcoin. Pero la primera vez, el ingreso de los 200.000 en Bitcoin, ¿cómo queda registrado?
Habría que ver qué usó él para comprar bitcoins en aquella época, en 2013, que son los años donde él indica que empezó su actividad inversora. Había apenas dos compañías en Argentina que recién empezaban a dar sus primeros pasos con la clientela local para poder vender Bitcoin en el mercado local. Habría que ver si usó alguna de esas empresas.
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Después existían sitios, había uno que se llamaba localbitcoins.com, que conectaban las dos puntas. Eran simples compradores y vendedores que estaban dispuestos a encontrarse personalmente y hacer la transacción de forma personal.
¿Personal? O sea, podría encontrarse de forma personal, ir con 200.000 dólares en efectivo y comprar los bitcoins.
Claro, podría haber hecho alguna maniobra de ese estilo, que es como ir a una cueva.
Todo parece indicar que entonces ese sería el camino que estaría eligiendo para explicar cómo lo hizo.
Y si él temía tanto el radar impositivo, claramente para mantenerse debajo de ese radar tuvo que haber hecho cosas de ese estilo.
Estas dos empresas que cumplían este papel de intermediarios, ¿eran como una cueva? Lo único que quedaría es que la Justicia cite a estas dos organizaciones o estas dos personas y que declaren.
Sí. Las empresas que operaban en aquella época, 2014, 2015, en aquellos primeros años, muchas de ellas siguen en pie, siguen operando, son empresas muy serias, la verdad que tengo muy buena imagen de todas ellas.
Estas empresas, si lo tuvieron a Adorni de cliente, tranquilamente podrían demostrar los movimientos de criptomonedas que haya hecho en esas plataformas.
¿Había solo dos que hacían esto en forma personal?
Solo había dos empresas que trataban de empezar a hacer los primeros exchanges en Argentina. Son dos empresas que en esa época se fundaron y empezaron a dar sus primeros pasos. No es que ya estaban ni que venían de afuera o que operaban hace muchos años.
De hecho, el ecosistema cripto a nivel mundial en 2014, 2015 era muy joven. Yo hoy recordaba con un colega con el que trabajé en aquellos años, y me decía: “Mirá, comprar si Adorni compró de una 200.000 dólares en Bitcoin en 2013 era como meter un elefante en un fitito, todo el mundo se daba cuenta de que nadie estaba tan dispuesto a poner tanta plata en ese momento”.
Probablemente Adorni, por lo que entiendo que dijo, fue poniendo la plata a lo largo de los años, y en 2018, según dijo, se retiró.
Había dos empresas recién que estaban comenzando y esas dos empresas eran las que podían llegar a ir personalmente a ver a un cliente y aceptar venderle bitcoins en dinero en efectivo. ¿O además de esas dos empresas había intermediarios que hacían esto?
Las dos cosas. Estaban estas dos empresas dando sus primeros pasos, que obviamente anhelaban poder operar bancariamente, que era el problema que tenían todas las empresas de Bitcoin en los primeros días, que los bancos acepten la actividad económica asociada a Bitcoin, lo cual fue todo un desafío cultural.
Y después estaba el sitio LocalBitcoins o algunos foros de internet como Bitcoin Argentina. Son comunidades donde la gente puede conocerse con otros vendedores o compradores y puede, personalmente, encontrarse, como nos juntamos en un café vos y yo, yo te doy los 200.000 dólares y vos me transferís Bitcoin a mi billetera cripto.
O sea que finalmente esa sería la coartada.
Es lo más probable.
Compré los bitcoins con dinero en efectivo de esta manera, a un intermediario. Ahora él tendría que dar el nombre de la persona que en un café se sentó y le vendió los bitcoins finalmente.
Y seguramente en su correo electrónico, en su historial, asumiendo que todo esto es cierto, porque después uno va a Twitter y ve que Adorni no tuiteó nada sobre Bitcoin hasta 2020 prácticamente.
¿Cuál es tu propia convicción? ¿Es una coartada o hay detrás cierto grado de verosimilitud en lo que dice Adorni, independientemente del no pago de impuestos?
A mí no me encaja. Sinceramente, después de ver los videos que vimos ayer, donde él subestimaba el Bitcoin, donde contaba en 2021 cómo en 2017-2018 sus alumnos se lo mostraron aparentemente por primera vez, no me encajan las fechas que está mencionando él con lo que vimos en el material de archivo y en sus redes sociales.
En 2013-2014 hablábamos mucho en redes sociales del tema para evangelizar la tecnología, recomendársela a amigos y a la comunidad. Y él aparentemente hasta 2020-2021, silencio de radio en esta materia, contemplando que tenía prácticamente todos sus ahorros metidos en algo como esto.
La verdad que parece una tomada de pelo, porque si yo tengo todos mis ahorros metidos en Bitcoin no aparezco cinco años después hablando como algo que desconozco o como una curiosidad.
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En ese sentido me parece que Adorni, por todo lo que hemos visto en los últimos tres meses, deja mucho que desear.
O sea que finalmente, si es una mentira y la trazabilidad en Bitcoin es factible, la Justicia va a terminar encontrando que esto no es verdad si así fuera.
Sí. Bitcoin es una red cuyos datos son inmutables. Nadie puede corromper su historia. Ese es el gran atractivo que tiene justamente para ser usado como oro digital.
Es uno de los grandes atributos de esta tecnología, por lo cual manipularla o modificarla es imposible. Y el registro histórico digital que puede aportar Adorni para demostrar que efectivamente controlaba esos bitcoins me parece un componente que está obligado a mostrar para demostrar que efectivamente tenía ese dinero en esa época.
La única conjetura que uno podría plantearse, si finalmente la Justicia termina demostrando que es mentira, es que se trate de una persona que esté haciendo un cálculo de que cuando se descubra la mentira va a tardar un tiempo en suceder, y mientras tanto es la mejor alternativa que encuentra para salir del presente, lo que se llama normalmente ir hacia el futuro. En el futuro lo corroboraremos.
MV