jueves 18 de agosto de 2022
MODO FONTEVECCHIA TENSIÓN CON EL CAMPO

El agro en estado de guerra: del ataque preventivo al lock out patronal

Este miércoles llegó al costado de la ruta una ofensiva política que comenzó en enero con una tormenta judicial y otra de lobby legislativo. Los números que muestra el Gobierno, en medio de una crisis económica, y que incomodan a las patronales.

13-07-2022 12:02

Las patronales agroexportadoras, reunidas en la Mesa de Enlace, comenzaron este miércoles un cese de comercialización de granos y hacienda en todo el país. La medida fue anunciada con semanas de anticipación y el epicentro será en la ciudad de Gualeguaychú, Entre Ríos, donde las entidades agrarias realizarán una asamblea que contará con la presencia de distintos referentes opositores.

Sin embargo se trata de una medida que cierra un semestre de estrategias de lobby legislativo y amagues de medidas de fuerza que tienen un objetivo clave: evitar que el Gobierno aumente los derechos de exportaciones agrarias, aunque la flamante ministra de Economía, Silvina Batakis, ya dijo que no tienen planes de aumentar los porcentajes de derechos de exportación.

Según informó la Mesa de Enlace, el lock out patronal tiene un abanico de justificaciones. Lo realizan contra el “desdoblamiento cambiario, la emisión descontrolada, las retenciones, la presión tributaria, la ausencia de previsibilidad y el gigantezco déficit fiscal”. La pieza desequilibrante que aceleró todos los reclamos es la falta de gasoil y de fertilizantes, pero se trata del disparador más reciente, porque las entidades agrarias vienen trabajando contra cualquier cambio en las retenciones desde principios de año. 

A fines del año pasado los representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y CONINAGRO lanzaron una ofensiva política poco después del naufragio en Diputados del proyecto del Presupuesto 2022.

Por su parte, los bloques de Juntos por el Cambio y los aliados provinciales opositores reunieron una mayoría de 132 votos en diciembre y dañaron los planes del oficialismo de contar con un plan de cuentas nacionales para este año. Sin la ley de leyes, las cámaras agroexportadoras y los bloques opositores impulsaron una ofensiva para que las retenciones bajen a cero, porque consideraron que sin Presupuesto se habían caído las facultades delegadas por el Congreso al Ejecutivo para fijar los derechos de exportación.

Paro del campo

El despliegue tuvo dos partes: una judicial y otra legislativa. La primera comenzó con la presentación de recursos de amparo ante la Justicia Federal para frenar las retenciones, pero gran parte de ese despliegue jurídico quedó frenado, porque la Corte Suprema ya había considerado que los recursos de amparo no eran una vía legítima para impugnar los derechos de exportación.

Fue a partir de un fallo del máximo tribunal contra un recurso presentado por la multinacional exportadora Cargill contra los cambios en las retenciones que dispuso Mauricio Macri en el último tramo de su presidencia. El plano legislativo incluyó un raid de los representantes de la Mesa de Enlace en las dos Cámaras del Congreso. Lo hicieron desde enero hasta marzo y en cada reunión con los jefes parlamentarios opositores se llevaron el compromiso de que no apoyarían ningún intento del Ejecutivo para retocar las retenciones.

Tanto en el Senado como en Diputados los espacios opositores están seguros de que el Gobierno no tiene los votos suficientes para avanzar con cualquier cambio en las retenciones. Aún así, las conducciones patronales avanzaron igualmente con el lock out patronal de este miércoles y contará con la presencia de distintos referentes opositores, como el diputado de ultraderecha José Luis Espert, del bloque “Avanza Libertad”, y su colega, el exvicejefe porteño Diego Santilli

Comenzó el paro del campo: por qué se opone el gobierno y en qué lugares se lleva a cabo

La presencia de legisladores opositores aumenta el tinte ideológico de la medida que los organizadores buscaban evitar. El jefe de Gabinete, Juan Manzur, manifestó su desacuerdo esta mañana: “No conduce a nada, nosotros siempre hemos privilegiado el diálogo y acercar posiciones. Se sabe que tuvimos serias dificultades vinculadas a la provisión de gasoil pero trabajamos para solucionarlas”.

En tanto, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, fue en el mismo sentido: “Este es un momento de cooperación, la confrontación paraliza”, dijo el ex titular de la Cámara Baja antes de la medida y recordó que los agroexportadores están en un muy bien momento frente al escenario internacional. “El clima que se vive en el sector es diferente. ExpoAgro, Agroactiva y AgroNEA superan todas las operaciones de ediciones anteriores. Esto no se condice con lo que reflejan algunos datos”, sostuvo Domínguez.

Además, el funcionario repasó que las ventas de maquinaria agrícola durante el primer trimestre del año crecieron en forma contundente. “La venta de tractores aumentó el 26,5% en forma interanual, la de cosechadoras el 43,5% y la de sembradoras el 19,2%”, advirtió el ministro para contrastar con la prédica de las patronales agrarias que eluden hablar del crecimiento de sus negocios internacionales a partir del incremento de las commodities por el impacto de la guerra de Ucrania.

JL PAR