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MODO FONTEVECCHIA
Críticas al ajuste

Juan Carlos Scotto, ministro de Desarrollo cordobés: “La libertad avanza y los sectores productivos retroceden”

Juan Carlos Scotto cuestionó las políticas de Javier Milei y advirtió sobre el impacto del ajuste en la producción, el consumo y las provincias.

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Motosierra. Se perdieron más de 60 mil puestos públicos. | Presidencia

El secretario de Desarrollo Sostenible de Córdoba, Juan Carlos Scotto, cuestionó con dureza las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre el impacto del ajuste en las provincias productivas. En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el funcionario cordobés aseguró, “La libertad avanza y los sectores productivos retroceden”.

Juan Carlos Scotto es un abogado y dirigente peronista de Córdoba que actualmente se desempeña como secretario de Desarrollo Sostenible de la provincia, dentro del Ministerio de Ambiente y Economía Circular del gobierno de Martín Llaryora. Anteriormente fue secretario de Ambiente durante la gestión de Juan Schiaretti y también fue intendente de la localidad de Corralito entre 2011 y 2015. Su perfil político está ligado al modelo de gestión del peronismo cordobés, con foco en desarrollo productivo, sustentabilidad y políticas ambientales.

La palabra 'desarrollo' en Córdoba además marca algo particular, porque junto con Santa Fe, y especialmente Córdoba, son las provincias que más han mostrado, podríamos decir, un desarrollismo práctico, tanto en términos privados como en infraestructura, donde se habla del modelo cordobés. Me gustaría primero tener una visión de cómo usted percibe el plan económico argentino a nivel de desarrollo. Me refiero al plan que lleva adelante el gobierno de Milei.

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Buenos días, Jorge. La verdad que, como título, decirle que mientras La Libertad Avanza, los sectores productivos retroceden. Ayer (por el jueves 21) se expresaba la UIA de la provincia de Córdoba, marcando una fuerte caída en actividad industrial, más del 44% de caída. Y si usted recorre el interior productivo de Córdoba, hay muchas preocupaciones en los sectores productivos por falta específicamente de consumo, por falta de crédito. Y nosotros en la provincia lo vemos con bastante preocupación, lo que se traslada de manera directa al primer mostrador que tiene la política argentina, que son los intendentes y los jefes comunales, donde ha crecido fuertemente la demanda social, la demanda en salud, atento a la fuerte caída de la actividad económica en el interior productivo de la Argentina.

No es casual que yo mencionaba, junto con Santa Fe, los sectores productivos, podríamos decir también la provincia de Buenos Aires, otro lugar donde la industria está muy asentada. Pero bueno, en el caso de los diputados de Santa Fe, junto con los de Córdoba, ayer votaron en contra de la nueva ley sobre las zonas frías. Me gustaría una opinión suya sobre esta ley en particular, cómo afecta a Córdoba.

Ha sido una decisión acertada de los diputados cordobeses y de los diputados de las provincias productivas. Primero porque impacta fuertemente en el bolsillo de la clase media, de la clase trabajadora, y también va a impactar fuerte en el consumo de las industrias. Nosotros en Córdoba, en la gobernación de Juan Schiaretti, actualmente gobernador de la provincia, impulsan créditos para que los gasoductos troncales y después los gasoductos lleguen a las industrias y puedan reemplazar combustibles fósiles por gas natural, en este caso puntual, o algún otro tipo de energía, bajando costos en la industria para que las mismas sean más competitivas. Esta decisión no solamente implica una transferencia directa de recursos. Imagínese que en Córdoba solamente, en usuarios residenciales o casas de familia, estamos hablando de más de 600.000 usuarios. Y también va a impactar en la boleta de gas que reciben las industrias, principalmente las que agregan valor. Entonces, a nosotros nos parece que es una decisión que tiene que ver con esto de que la motosierra avanza, pero la gente retrocede, digamos. La Libertad Avanza y la producción retrocede, con una mirada centralista del Gobierno nacional, afectando a los trabajadores, a las industrias cordobesas, al sector turístico también. Imagínese que Córdoba, en este momento, todo el sector turístico va a recibir un impacto fuerte en la boleta, principalmente en las zonas de montaña, como puede ser La Cumbrecita y todos los pueblos del interior que tienen una oferta turística van a ver reflejado un aumento en su boleta de gas, que seguramente se va a traducir en algún aumento para aquellos visitantes de la provincia, en las tarifas que tienen que ver con la residencia o que tienen que ver con la estadía en Córdoba. Es decir, todas las decisiones que viene tomando este Gobierno impactan fuertemente en el interior, impactan fuertemente en las provincias y también en los municipios. Yo el otro día escuchaba al intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, que en el Consejo Federal de Intendentes hacían un fuerte reclamo a las políticas libertarias. Es decir, obtienen superávit fiscal, pero afectando a los intendentes, quitándoles los subsidios que impactan en el bolsillo de los vecinos del interior. Toman decisiones de no distribuir fondos de obras, afectando muchas veces obras de infraestructura que tienen que ver con saneamiento, con los recursos para la construcción de infraestructura como rutas, gasoductos, tendidos eléctricos. Voy a decir: cuelgan el superávit con la plata que no les pertenece y eso afecta a los primeros mostradores de la democracia, que son los intendentes, después los gobernadores. Y, por supuesto, ningún gobernador, ni el de Córdoba ni ningún intendente, va a dejar a la gente sin una respuesta. Por eso tenemos una alta demanda en los hospitales, un aumento de la demanda en las políticas sociales en los municipios del interior. Es decir, las decisiones que está tomando el Presidente pueden que tengan algún impacto en la macro, pero en el interior, más que todo en las provincias productivas, se siente muy fuerte y, como yo digo, la libertad avanza, pero la esperanza retrocede en la Argentina.

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Juan Carlos, ¿percibo bien al decir que el peronismo cordobés, por el antikirchnerismo que lo caracterizó y que caracterizaba a la mayoría de los votantes en su provincia, por carácter transitivo, aquello del enemigo de mi enemigo es mi amigo, vio primero con relativamente buenos ojos a La Libertad Avanza? De hecho, el presidente Milei ganó en Córdoba con porcentajes muy altos de aprobación, al mismo tiempo que el peronismo cordobés ganaba a nivel territorial. O sea, el votante cordobés veía con igual simpatía al peronismo cordobés y a Milei porque ambos compartían el antikirchnerismo. Ahora, hoy, después de dos años y medio de gobierno, la antipatía hacia Milei empieza a ser tan comparable como la antipatía al kirchnerismo, o por lo menos hay una antipatía creciente que no la había hace dos años y medio, cuando todavía no se lo había visto gobernar.

Yo presiento que la sociedad cordobesa, principalmente los sectores medios vulnerables, están sintiendo fuerte las decisiones que está tomando el Presidente, que, a mi humilde entender, son antipáticas para la clase media trabajadora, que afectan el bolsillo y están afectando muy fuerte la producción. Y cualquier decisión tomada desde el centralismo que por ahí caracteriza al Gobierno nacional puede que eso se traduzca en una menor aceptación del Gobierno nacional. Y, por supuesto, eso va a redundar, más allá de que las personas acepten al Gobierno nacional, en una grave situación para los que producen, los que trabajan y principalmente para las familias cordobesas. De acá hacia adelante habrá que ir analizando cómo van impactando las decisiones que toma el Gobierno nacional o si mejoran sus decisiones. Nosotros desde Córdoba, como modelo de gestión, nuestro gobernador impulsa una agenda de desarrollo y producción. Hace pocos días lanzaba créditos para fortalecer el sector agroindustrial y el sector metalmecánico, con créditos de hasta un fondo de 30 mil millones. ¿Qué quiero decir con esto? Que mientras el Gobierno nacional ajusta, nuestro modelo de gestión expresa un plan de desarrollo productivo. Y sin perjuicio de ello, no significa que nuestro gobierno ignoró las decisiones de ordenar el Estado provincial con algunas decisiones que implicaron reordenar áreas del gobierno. Pero eso sin dejar de atender las necesidades sociales, los boletos educativos, el plan de infraestructura para el desarrollo de la provincia, lo que hace que nuestro humilde modelo de gestión haya sido aceptado por los cordobeses, independientemente del criterio que tengan con el Gobierno nacional. Recordemos que en la primera vuelta electoral no tuvo un gran desempeño Milei en Córdoba. Sí, en la segunda vuelta. Por eso me parece que tuvo más que ver con un antigobierno kirchnerista que con una fuerte aceptación a las políticas o a las promesas de políticas que hizo en su momento este modelo de gestión, que no se condicen con lo que hace en realidad.

¿Y usted siente, Juan Carlos, que progresivamente ese antikirchnerismo empieza a ser cosa del pasado y el antimileísmo ocupa progresivamente su lugar? Y que probablemente sea posible, no sé si una alianza, pero por lo menos un intercambio y un acercamiento entre una persona como Kicillof y Llaryora.

Es una decisión que falta mucho tiempo. A mí me parece que nosotros lo que podemos hablar hoy es de contar cómo nosotros, desde el peronismo cordobés, instauramos un modelo de gestión que lo impulsó en su momento el gobernador De la Sota, después lo continuó Juan Schiaretti, que creo que ha sido uno de los grandes hacedores que tuvo Córdoba y que es una buena alternativa a nivel nacional. Y lo mismo nuestro gobernador. Nosotros tenemos un modelo de gestión que lo contamos con unidad, que tiene que ver con el desarrollo productivo de la provincia, atendiendo las cuestiones sociales y respetando la libertad de prensa, respetando la independencia del Poder Judicial, las opiniones de los distintos actores, tanto el periodismo como los distintos actores. Y en ese modelo de gestión hay una fortaleza de construir una alternativa también, por qué no, a nivel nacional. Yo creo que hablar ahora de antikirchnerismo o antimileísmo es muy apresurado. Creemos que tiene que haber la fuerza de los gobernadores, principalmente liderada por nuestro gobernador o por nuestros actores principales de la política cordobesa, con un grupo de gobernadores que expresen la necesidad de armar un plan productivo de la Argentina, establecer un criterio de cinco o seis puntos claves para el desarrollo estratégico de la Argentina, para el desarrollo en obras, y avanzar hacia el 2027 con esa fortaleza. Lo que está claro, a mi humilde entender, es que crece el antimileísmo. La política que tiene que ver con la motosierra, cercenando derechos, atacando la producción, atacando a los trabajadores, atacando las universidades, atacando las políticas sanitarias, dejando de lado a nuestros jubilados, dejando de lado a los estudiantes, cortando subsidios a zonas que se lo merecen, o quizás a algunos actores de la Argentina que necesitan el acompañamiento del Estado en momentos difíciles.

RG cp