Juan Manuel Olmos sostuvo que el principal desafío del peronismo es “pasar de ser oposición a ser alternativa” frente a un escenario marcado por el deterioro económico y el cambio en el humor social. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el titular de la Auditoría General de la Nación advirtió que “la economía real no está dando respuesta” y planteó que el PJ debe encarar una autocrítica, elaborar un programa y construir una propuesta “confiable” capaz de volver a convocar a una mayoría social de cara a las próximas elecciones.
Juan Manuel Olmos es docente, abogado y dirigente político que actualmente preside la Auditoría General de la Nación. Antes de liderar la AGN, se desempeñó como vicejefe de gabinete de ministros y jefe de asesores de la presidencia durante la gestión de Alberto Fernández. También fue presidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires y legislador porteño, entre otros cargos. Es docente en el Ciclo Básico Común y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, y apoderado del Partido Justicialista a nivel nacional. Recibimos, en modo Fontevecchia, a Juan Manuel Olmos.
Lo primero que me gustaría es una visión general del cambio de humor y de clima político que se percibe en las últimas semanas, haciendo significante en Adorni, nosotros lo consideramos parte de un síntoma que lo trasciende. No sé si vos tenés la misma sensación.
El clima está cambiando, producto de muchas cosas. Fundamentalmente, creo que tiene que ver con la economía real de las personas, con la economía de las familias, con la economía de las empresas, porque hay un desprecio por la economía real de este gobierno que, evidentemente, se está haciendo carne ya directamente en el humor social. Me parece que ha pasado de la expectativa a la frustración, que es un paso que hacen, en general, las sociedades. Siempre hay un crédito a los nuevos gobiernos, a un cambio, a una nueva expectativa, pero cuando esa expectativa no le llega a uno, no se transforma en realidad, pasa a ser frustración. Y esa frustración, en algunos momentos históricos, ha pasado a bronca también.
Yo creo que no estamos en una etapa todavía de bronca de la gente, pero sí está muy mal, está muy dolida, está muy frustrada de no poder encontrar una salida a su economía personal, que eso repercute en todos los aspectos de la vida de las personas. Empezó el ajuste en el Estado. El ajuste del Estado se pasó al ajuste de las empresas: despido de personal, menores salarios. Eso repercute, evidentemente, en las familias y, finalmente, en las personas individuales. Muchas veces un miembro de la familia cubre a otro, pero cuando dos cubren a uno, y ya son dos los que tienen problemas, y ya es toda la familia la que se ve afectada, eso va cambiando el humor social general.
Creo que estamos en un proceso acelerado de los 90. Algunos dicen: “Estamos en el 94 o en el 98”. Y hace un mes, vos nombrabas el reportaje en Odisea, el día posterior a la apertura de sesiones en la Asamblea Legislativa. El presidente estaba empoderadísimo; de hecho, se la pasó insultando, sobre todo al peronismo, muy ensañadamente y muy eufórico, y se llevaba el mundo por delante, y anunció un cambio moral, fundamentalmente, que era el eje moral de su gobierno.
Después tuvo los inconvenientes que le están sucediendo al jefe de gabinete. Igual, yo no lo particularizo en eso. Yo creo que la mayor preocupación de la gente es la pérdida del empleo, la pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento y el financiamiento que están haciendo con tarjetas bancarias y con las no bancarias, con los sistemas de financiamiento no bancarios.
Hoy me pasaban un dato: que la mora en la línea blanca, en la compra de electrodomésticos, en una casa como Frávega, es del 40%. O sea, hoy no están pudiendo pagar ni siquiera los saldos de tarjetas financiados, y que la gente se financia para comprar alimentos.
Nosotros hablamos recién con el intendente de Rosario, que participó de esta reunión de intendentes de capitales de provincia. Y lo que parece claro es que hubo una especie de colchón generado porque todo el mundo consumió stock, stock que quedaba en el pasado, sea una intendencia, una gobernación, una empresa, una persona física, una familia: el stock de dinero guardado, ahorrado, de capacidad de crédito para pedir prestado, y que eso amortiguó el proceso de ajuste iniciado en diciembre de 2023. Una vez agotado ese stock, ya no queda más cómo seguir.
Hace un mes parecía que estábamos en el 94, o por lo menos eso creía el gobierno. Y, sin embargo, yo en ese reportaje dije todas estas cosas de empleo, que se destruyeron 220.000 empleos, la cantidad de empresas que cerraron. Hay una cuestión de fondo y es que no se está atendiendo la economía real; se está atendiendo, en todo caso, la economía financiera. Yo creo que se ve a las claras cuál es la preocupación del gobierno.
Entonces, yo iba a decir eso: de octubre a marzo el gobierno creía que estaba en el 94, y a partir de abril pareciera que está en el 98. La pregunta es: en esa aceleración que claramente se percibe, aunque fuera el 94, para el 94 habían pasado cinco años.
Pasaron cinco años con un nivel de consumo popular impulsado por la estabilización de precios y el crédito que fue premiado en el 95, incluso con un problema de desempleo muy grande. De hecho, los índices de desempleo se conocieron después de la reelección de Menem en el 95, que alcanzó el 15%, si no me equivoco, que es muchísimo.
Vamos camino a eso. Un tipo de cambio atrasado, que se enoja el ministro de Economía cuando se hace esta mención. El otro día usó un término: “los cagaría a patadas en el culo”, dijo, siempre tan correcto. Pero yo lo que digo es: en enero de 2024 el dólar rondaba los 1000 pesos.. En el 2025, la inflación fue el 31,5. En lo que va de este primer trimestre, 9-10%. Eso da más o menos 150% contra 40. Entonces, no son datos objetivos. Pero, además, cualquier economista más o menos serio te va a decir que una apertura indiscriminada de la economía, básicamente las importaciones, con un dólar no competitivo y atrasado, es jaque mate.
O sea, es una situación donde empezamos a discutir si era una V, si era una L, si era una U, la pipa de Nike, un montón de figuras. Pero pareciera que ni siquiera es una L: no es que bajó y se estabilizó abajo la economía, sino que pareciera que es una línea para abajo. ¿Dónde para el deterioro de la economía real?
Voy a hacer una pregunta políticamente incorrecta: con este aceleramiento, si en octubre estaba en el 94 y en abril está en el 98, ¿llega a octubre de 2027?
Sí, por supuesto. Primero, situación política e institucional que provoque un adelantamiento de esa discusión y, además, creo que tenemos que trabajar para que eso no suceda. Y lo digo como alguien de la oposición al gobierno, pero lo que hay que construir es una alternativa, porque lo que no se puede dejar es a una fuerza política como el peronismo en estado de oposición.
Yo creo que se ha hecho una tarea muy importante,y rescato la tarea de los bloques legislativos del Partido Justicialista, del peronismo, que ha sido una clara oposición a este gobierno y a este modelo. Ahora, con eso no alcanza. Y, para que eso suceda, para que no haya una crisis institucional que nadie desea y que creo que todos tenemos que trabajar para que no suceda, ni siquiera incentivarla, ni directa ni indirectamente, ni franca ni pícaramente, no hay que hacerlo.
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Porque queda la posibilidad de que, aunque nadie quiera incentivarla y todo el mundo quiera lo contrario, se produzca porque el mercado la produzca. Es decir, no es un tema político; es un tema económico.
¿Vos decís que se produzca naturalmente, por el propio peso de las cosas?
Naturalmente, claro, de los hechos: de que la sociedad, por ejemplo, provincias no puedan pagar los sueldos, que se repitan circunstancias de apremio financiero en las empresas, en los municipios, en las provincias. Nuevamente, nadie desea algo por el estilo. Estoy diciendo que, probablemente, uno podría hacer la proyección del aceleramiento de los 90 y decir: bueno, en la velocidad en la que esto va es distinta a la que iba en los 90, aunque hay muchas similitudes. Entonces, uno puede imaginarse: ¿estaremos de cara a protestas sociales en algún momento o no?
Las aplicaciones, Uber, la ayuda social que el gobierno aumentó, fue el único lugar donde el gobierno aumentó las partidas, pero todos te dicen que, cuidado, que ahora por primera vez en la actualización de las partidas de ayuda social crecen por debajo de la inflación, cuando durante los primeros dos años de la ministra Pettovello era la única persona que tenía acceso ilimitado a recursos.
Es una hipótesis que me parece que hay que considerar. Sí, se habló del tema del adelantamiento de elecciones, también el famoso tema de que la Constitución prevé que tiene que ser tres meses antes de la finalización del mandato de la actual administración, pero el mandato se puede anticipar, como sucedió de hecho en el 2003.
Yo no veo ese escenario institucional. Porque en el 2003 Duhalde había asumido en la Asamblea Legislativa, no había vicepresidente. O sea, en este caso, ¿qué debería haber? ¿Una renuncia anticipada del presidente y la vicepresidenta?
Está la vicepresidenta.
.No se hablan hace dos años y medio, ¿y se van a poner de acuerdo? Me parece que en política no hay que construir o pensar situaciones o escenarios de ciencia ficción. Me parece que la Constitución es clara: se tiene que hacer en el período que va en el mes de octubre. Eso está previsto y me parece que la salud institucional no está en riesgo. En el análisis de la economía: la economía va a tener una crisis y un colapso en tres meses, en seis meses, en un año, en un año y medio.
Yo creo que las fuerzas políticas, y sobre todo el peronismo, se tienen que preparar para ser una fuerza confiable y una fuerza alternativa, porque la sociedad no va a abandonar el apoyo a un gobierno tan fácilmente. No va a decir: “Me equivoqué, ustedes tenían razón”. Si yo no los voté en el 23 porque estaba enojado, ustedes me habían frustrado, el gobierno había sido mediocre, estoy enojado y voy a ir por otro camino. No va a variar automáticamente en un mes. Estamos hablando de que hace un mes el gobierno se comía los chicos crudos, o el presidente estaba eufórico en la Asamblea Legislativa, y hoy ya lo damos en una crisis total. Ni 8 ni 80.
Me parece que hay un deterioro de la economía real. Creo que hay un miedo de la sociedad a perder el empleo, porque están en riesgo muchos empleos por este modelo económico, por este sistema económico que está llevando adelante el equipo económico. Entonces, lo que hay que trabajar es en una salida a esto.
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¿Sabés qué es lo que veo? Que siempre hubo cambio. Lo que cambió es la velocidad del cambio.
Es un tema muy importante. Yo creo que la sociedad digital, el smartphone, la inmediatez, la idea de que la realidad pasa con una velocidad que no conocíamos, está cambiando la sociedad y está cambiando también los humores sociales.
Y entonces, ¿cómo se prepara el peronismo para el escenario de octubre y para el escenario de las PASO, si es que se mantienen las PASO? ¿Cuál es tu propia prospectiva de si se van a mantener las PASO, si le da al gobierno la cantidad de legisladores para modificarlas?
La ley electoral en la Argentina necesita una mayoría especial.La mitad más uno del total de ambas cámaras. Hasta ahora el gobierno ha sacado toda la legislación que se ha propuesto, con lo cual yo en eso no quiero decir “lo van a conseguir” o “no lo van a conseguir”. Pareciera que hasta ahora viene consiguiendo los resultados legislativos.
Si vemos la Ley Bases, si vemos la ley laboral, si vemos ahora la ley de glaciares, o sea, yo creo que los objetivos que se va poniendo el gobierno legislativos los va logrando. ¿Por qué los va logrando? Porque hay un sector que ha quedado atrapado en el medio, en una lógica antikirchnerista, y entonces no le queda otra alternativa, o ellos han decidido que no les quede otra alternativa que acompañar las políticas del gobierno.
Y en algunas políticas, vamos a darle la derecha de que están contestes con lo que están acompañando. No es solamente que ven un gobierno fuerte que se come su electorado, sino que están de acuerdo con lo que está proponiendo el gobierno.
Entonces, este es un tema institucional, de organización de los partidos políticos y de organización del juego democrático en la ley de PASO. La regresión a que sean los partidos encerrados en un cenáculo de dirigentes, o en un congreso o en una mesa partidaria donde se deciden las candidaturas, no me parece que sea un proceso virtuoso. Creo que tenemos que trabajar por mantener un esquema de selección de candidatos donde participe la sociedad y haya reglas que ponga el Estado a través de la justicia electoral.
RM / EM