MODO FONTEVECCHIA
ANÁLISIS DE GOBIERNO

Martín Kalos: "Milei y Caputo no han podido romper con la inercia inflacionaria"

El economista señaló que el "fundamentalismo ideológico" del Presidente y del ministro de Economía "les impide ver la inercia inflacionaria". "Esto es un plan de ajuste ortodoxo al que le falta una pata productiva y de política de ingresos para hacer un plan de estabilización", expresó.

Martín Kalos
Martín Kalos | Twitter

El director de la Consultora Económica EPyCA, Martín Kalos, manifestó que la falta de financiamiento internacional y la inercia inflacionaria son los núcleos de la inconsistencia del plan económico del Gobierno, y lo que pone en duda la sostenibilidad de su estrategia a largo plazo. A su vez, afirmó que el FMI apoya el plan de Milei, especialmente la reducción del déficit fiscal, pero que el mismo se ve complicado por la falta de institucionalidad y las dificultades de gestión. “Creo que el foco del Fondo está puesto en asegurar los cambios que está haciendo Milei”, sostuvo en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) y Radio Amadeus (FM 91.1).

Martín Kalos es economista, docente y director de la Consultora Económica EPyCA.

Uno de los principales objetivos del plan económico que están llevando adelante Javier Milei y su equipo económico, encabezado por Luis Caputo, es levantar definitivamente el cepo cambiario. ¿Podríamos decir que todo el nudo gordiano de la economía, tanto de Milei como de Caputo, es el crawling peg del 2% mensual, si la inflación no converge al 2%, finalmente va a haber que hacer una devaluación o un cambio de régimen monetario? ¿Está allí el núcleo de la inconsistencia e insustentabilidad del plan, si lo hubiera, de Luis Caputo?

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Coincido con que la insustentabilidad está en buena medida en ese cepo. Es un cepo que convengamos que en la última década y monedas, casi doce años, de la economía argentina, no fue posible sacarlo. Cuando Macri lo sacó, lo tuvo que volver a poner a los tres años en medio de una nueva crisis, con corridas cambiarias incluidas. ¿Por qué? Porque el cepo termina complicando la previsibilidad de cualquier operación económica. No solo lo financiero, sino también lo productivo.

Lo vimos sobre todo el año pasado con las pymes, las empresas en general, que no sabían si iban a poder importar insumos y entonces detenían la producción. Este año la producción está detenida por la depresión económica sobre todo. Pero si se reactiva, la pregunta es de dónde saldrían los dólares para, por ejemplo, importar insumos y poder producir a toda máquina de vuelta.

Pero esta iniciativa remite a un montón de operaciones que se traban, que en una economía normal deberían ser algo fácil y cotidiano. Que una empresa extranjera que invirtió en Argentina se pueda llevar sus ganancias, algo que deberíamos querer que ocurra normalmente, porque eso a su vez habilita a que esas empresas extranjeras sigan queriendo invertir también. Que las pymes argentinas puedan importar sus insumos y materia prima, lo que necesitan para producir, incluso maquinaria. Acá tengo un montón de casos, en estos últimos años, de empresas clientas que quieren invertir y no se animan porque no saben si pueden traer la máquina que necesitan para mejorar su producción, y después no saben si van a tener los insumos extra que van a necesitar para que esa máquina valga la pena, para producir más en definitiva.

Entonces se nos corta todo el proceso de crecimiento y desarrollo que deberíamos querer como Argentina. Y finalmente, para cerrar, además, como bien señalabas en la pregunta, es hoy lo que sostiene parte del descenso de la inflación, pero no alcanza con esto. El cepo no puede garantizar que la inflación siga bajando, porque hoy la inflación tiene otros factores que están incidiendo en que no pueda bajar mucho de este escalón en el que se encuentra en torno al 4% o 5%.

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¿Qué imaginas que pensaban Caputo y Milei cuando pusieron el crawling peg del 2% después de una devaluación del 118%? ¿Qué imaginas que pensaban que iba a suceder? ¿Pusieron ese crawling peg porque suponían que iban a llegar al 2% de inflación y que una devaluación mayor de lo necesario iba a cubrir para llegar a que converja la inflación con la devaluación del dólar?

Sí, efectivamente. Creo que había dos condiciones que ellos imaginaban, una era que la inflación bajara rápidamente, y hasta el mes pasado te diría que ese sueño está cumplido, porque bajó más rápidamente que lo que la mayor parte de las consultoras estimamos, creo que ninguna consultora dijo que iba a bajar así de rápido. Nosotros, en EPyCA Consultores, tampoco. Lo veíamos un poco más lento.

Pero sí veíamos, y esto lo dijimos hace varios meses, que se iba a estancar en torno al 5%, que es donde estamos, porque lo que le falla ahora a Caputo y a Milei es que no tuvieron en cuenta la inercia inflacionaria propia de un régimen de alta inflación, y esto creo que es una cuestión de fundamentalismo ideológico, su ideología les impide ver esto.

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Un poco sí y otro poco es entender la dinámica de un régimen de alta inflación. Argentina hace dos años que está ahí.

Eso no es solamente que el número de inflación es alto, sino que quienes estamos en la economía argentina, empresas y familias, adaptamos nuestro comportamiento. Y esto lo vimos estos años, desde que la actualización del precio en el almacén es cada vez más frecuente, y el propio negocio se acostumbra a eso, hasta que los contratos tienden a ser actualizados más frecuentemente, sea el alquiler, que es un contrato más corto, sea la paritaria, que ahora se negocia hasta mensualmente, lo que sea, ahora es más rápido. Y eso te genera una inercia. Además de que tenés mucha indexación también, que antes no había.

Entonces, por un lado tenés un problema ahí con la inercia inflacionaria que no se rompe simplemente diciendo que ya bajará. En algún momento tenés que tener una política concreta para romper la inercia. Y eso es lo que hasta acá Milei y Caputo no pudieron instrumentar, yo creo que por una cuestión de fundamentalismo ideológico, donde no veían eso como un problema. Por eso veíamos este estancamiento en torno al 5%, esta depresión económica, esto no es un plan de estabilización. Esto es un plan de ajuste ortodoxo al que le falta una pata productiva para hacer un plan de estabilización, una pata de política de ingresos, una pata justamente de cómo se rompe la inercia inflacionaria, y sin eso este plan no puede concretar lo que querría, que es seguir bajando la inflación.

 

Caputo y Milei
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo y el presidente Javier Milei.

En el imaginario del ministro y del presidente, ¿ellos creían que en lugar de estancarse en un 4% o 5% la inflación para julio iba a estar en 2%? 

Exacto, y hay una segunda condición que tenía que darse y que no pudieron cumplir, y acá también creo que hay algo ideológico detrás del error, que es que iban a tener financiamiento internacional.

Recordemos que Milei en campaña dijo que tenía dos fondos que le iban a dar 30 mil millones de dólares cada uno, en ese momento era para dolarizar, supuestamente. Ya electo, incluso habiendo asumido el cargo, tenía 20 mil millones de dólares, si no recuerdo mal el número para salir del cepo. Esa plata nunca apareció. Y supuestamente Caputo, como financiero que es, iba a traer fondos de inversión. Como esa plata nunca existió, el FMI nos dio 800 millones de dólares y lo festejamos como un gol. Lo fue, de hecho, pero mucho más discreto de lo que esperaban.

Pero también ahora estamos viendo si el Banco Mundial nos da 1400 millones de dólares. Estamos hablando de números muy alejados de lo que preveían, de lo que imaginaban. Y sin esos fondos internacionales que esperaban tener, es difícil levantar el cepo

Acá hay una especie de huevo y gallina, que es, primero, si no levantan el cepo es difícil que alguien quiera ponerle plata a Argentina, que no sabe si después se va a poder llevar. Si no entran dólares a Argentina, dólares en serio, miles de millones de dólares, será difícil levantar el cepo. Pero en ese juego del huevo y la gallina ellos imaginaban que rompían ese circuito medio vicioso a través de un financiamiento internacional que no llegó.

Y ahí están las dos condiciones por las cuales hoy van a empezar a enfrentar una presión, una tensión sobre cuándo levantar el cepo. Ya están atrasados respecto a su propio cronograma y, sin embargo, todavía no tienen cómo levantarlo. 

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Claudio Mardones: ¿Qué rol en ese contexto y esa tensión creés que va tener el FMI en el arranque del segundo semestre para Milei? ¿El Fondo está jugando un rol para obligar a Milei a llevar adelante algunas cuestiones que a partir de ese fundamentalismo económico no está realizando o hay un juego de conveniencias compartidas entre los dos negociadores?

Es una gran pregunta, y creo que no hay que olvidar nunca que desde que Macri tomó este monto enorme de deuda con el FMI, que terminaron siendo 45 mil millones de dólares que iban a ser 12 mil millones de dólares más, el Fondo es un actor ineludible para cualquier decisión de política económica supuestamente soberana.

En ese momento decíamos que era un chaleco de fuerza para la economía argentina, donde a partir de ahí el Fondo no nos iba a dejar alejarnos de lo que creía que teníamos que hacer, que era muy parecido a lo que creía Macri, y ahí era donde a Macri no le hacía ruido meternos al Fondo como un actor tan destacado en nuestra toma de decisiones.

Ahora bien, es cierto que en estos años creo que el Fondo fue un poco más laxo que en otras épocas, no quiero decir permisivo porque suena casi bondadoso, pero no justamente por generosidad, sino porque la geopolítica mundial jugó un poco en contra del Fondo a favor de Argentina, digo la guerra entre Rusia y Ucrania, básicamente el Fondo no se podía comprar otro problema con un deudor tan importante como Argentina. No podía ser que Argentina otra vez estallara, pese a que otra vez estallamos, y fuera por culpa de que el Fondo no nos había sido un poco más laxo. 

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Entonces en ese juego, a Alberto Fernández y ahora a Milei, el Fondo le dio alguna flexibilidad que antes no tenía, que en otra época no hubiera dado. Eso se puede revertir en cualquier momento, y eso puede pasar en tres o cinco años, y el FMI va a seguir acá porque nosotros no nos lo podemos sacar de encima. La deuda que tenemos con el Fondo es para un par de décadas probablemente. 

Dicho eso, ¿cómo juega en el segundo semestre del año? El Fondo siempre va a meter algo, siempre va a estar exigiendo algo a cambio de una renovación de la deuda para no tener que pagarla.

Como bien decís, hoy creo que el foco del Fondo está puesto en asegurar los cambios que está haciendo Milei, que al Fondo le gustan. Argentina no podía mantener, después de 12 años, otro año de déficit fiscal, no tenía cómo financiarlo.

Entonces al Fondo eso le parece una buena reforma y probablemente, más allá de que yo discrepo en cómo hizo la reducción del déficit Milei, había que hacer esta reducción del déficit. Sostener eso, darle algún tipo de seguridad jurídica, como le gusta decir siempre al Fondo, es parte del recetario. Darle cierta sustentabilidad es parte de lo que te van a pedir, y eso viene de la mano del presupuesto, viene de la mano de la sanción de leyes que garanticen, donde vamos a empezar a encontrar la debilidad principal de Milei.

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Milei no tiene ningún tipo de institucionalidad más allá de la presidencia de la Nación. Recordemos que es un caso extremadamente raro de una fuerza política que gana la presidencia de la Nación y no conduce casi ninguna otra cosa en el país. Estamos hablando de que casi no tiene ni una intendencia, tiene alguna chiquita, ni una universidad que conduzca. Entonces no tiene responsabilidades de gestión más allá de la presidencia de la Nación. No tiene fuerza legislativa tampoco en casi ningún lado, de hecho tiene pocos senadores, pocos diputados y pocos legisladores provinciales y municipales. Entonces cualquier intento de dar institucionalidad requiere de una capacidad de gestión, negociación y diálogo, que Milei hasta acá demostró no querer tener.

Milei viene renegando de hacer política. Y ahí es donde, justamente, casi por contraposición, dos figuras que hasta hace poco nadie hubiera acusado de ser grandes gestores, grandes políticos, como Villarruel y Guillermo Francos, dentro de esa falta de gestión y de capacidad de hacer política, se lucen.

Entonces vamos a ver, dentro de esas capacidades reducidas que ha tenido hasta acá, si intenta jugar y negociar un poco más, porque va a estar cada vez más áspero el tema legislativo para Milei. Eso no quita que, probablemente, después de la experiencia de este año, el Congreso no quiera tener otro año sin presupuesto nacional, que yo creo que una ley de presupuesto vamos a tener, pero cualquier otra ley va a ser mucho más difícil.

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