sábado 01 de octubre de 2022
MODO FONTEVECCHIA BUNKERES PARA MILLONARIOS

Crece el negocio de los complejos subterráneos de lujo

Mientras los magnates buscan opciones para sobrevivir, aumenta la demanda de refugios bajo tierra fortificados. Las alternativas solidarias.

Douglas Rushkoff, un especialista en el impacto de las tecnologías digitales sobre nuestras vidas, no sabía lo que le esperaba cuando cinco millonarios de Silicon Valley lo convocaron a una reunión ultra-secreta en medio del desierto estadounidense “para hablar sobre el futuro”.

Después de un viaje agotador, cuando finalmente los tuvo cara a cara, se develó la incógnita: querían conocer sus opiniones sobre cómo sobrevivir a un colapso ambiental, una pandemia devastadora, un apagón informático o una guerra nuclear.

Las preguntas eran precisas: ¿Cuánto tiempo podrían aguantar sin ayuda externa? ¿Deberían tener sus propias reservas de oxígeno? ¿Cómo mantener la autoridad sobre sus guardias de seguridad -uno de ellos ya había apalabrado a una docena de marines- una vez que "el evento" hubiera inutilizado sus fortunas en criptomonedas?

El invitado pasó la hora siguiente intentándolos convencer de que la mejor opción era cultivar relaciones solidarias y tratarlos como amigos ahora. Pero salió decepcionado. "Para ellos, el futuro de la tecnología sólo se trata de una cosa: escapar del resto de nosotros", escribió en The Guardian.

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Una vez que Rushkoff publicó su relato, empezaron a lloverle mensajes de inmobiliarias especializadas en desastres, constructoras de refugios subterráneas y aseguradoras de riesgo. Todas le pedían el contacto de los magnates para ofrecer sus servicios.

Entre preppers y granjeros

El investigador había descubierto un universo bizarro y creciente: el de los preppers ("preparacionistas"), aquellas personas obsesionadas por almacenar suministros, aprender medicina de emergencia y volverse autosuficientes para sobrevivir a diversas catástrofes.

Surgidos durante la Guerra Fría y potenciados por eventos como el huracán Katrina, la crisis financiera de 2008 y -por supuesto- la pandemia de covid, hoy alcanzan los 140 mil miembros en el foro más popular de la plataforma Reddit, y ya inspiraron videojuegos y programas de TV.

El sector privado está capitalizando el miedo. En Texas, la compañía Rising S ofrece desde refugios contra tornados (por USD 40 mil) hasta instalaciones de lujo, con mesas de pool y canchas de bowling, por 8,3 millones.

Otra empresa, Vivos, vende departamentos subterráneos con acceso a cines y restaurantes. En República Checa, el emprendimiento de ultra-elite Oppidum apunta a los más pudientes, con foco en los efectos psicológicos a largo plazo. Para pasar el trance lo mejor posible hay galería de arte, bodega y piscina con un jardín que imita la luz natural.

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Pero no todos se miran a sí mismos. Cuando abrió uno de aquellos mensajes, Rushkoff recobró algo de optimismo. El remitente era un tal JC Cole, ex diplomático que presidía la cámara de comercio estadounidense en Letonia.

Testigo del reseteo social que había seguido a la caída de la Unión Soviética, era la cara detrás de American Heritage Farms, un proyecto de granjas orgánicas en las afueras de Nueva York. Por 3 millones de dólares, los inversores no sólo pueden asegurarse un refugio inviolable, sino también acciones en una cadena de franquicias donde aprenderán sobre agricultura sostenible, de modo de asegurar el auto-abastecimiento de la mayor cantidad de gente posible en caso de catástrofe.

Una forma más colectiva de contener la crisis que -después de todo- también parece más inteligente.

JL PAR