Luiz Inácio Lula da Silva, en el poder desde 2023 luego de una victoria ajustada sobre Jair Bolsonaro, conduce un Brasil atravesado por una polarización persistente, donde el bolsonarismo sigue activo y cuestiona su liderazgo. Ante una entrevista en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el analista Ricardo Lobato señala que el 40% del electorado moderado será decisivo y condensa una de las miradas en disputa con una frase elocuente: “Para los electores de Bolsonaro, Argentina hoy es un paraíso”.
El analista político y económico brasileño, Ricardo Lobato, es CEO y analista jefe de la consultora Equilibrium. Sumado a eso, tiene formación académica en economía y sociología por la Universidad de Brasilia y también trabajó como investigador y profesor en el área de ciencia política. Además, tuvo experiencia en el ámbito estatal: fue analista en el Ministerio de Defensa de Brasil y también oficial del Ejército.
Fue cambiando la prospectiva electoral de las elecciones en Brasil, dándole primero un triunfo claro a Lula y luego progresivamente esto se fue modificando hacia un empate, y algunos ya dicen que el hijo de Bolsonaro sería el triunfador y, si es así, ¿a qué lo atribuye?
En Brasil hay un hecho: el PT (Partido de los Trabajadores) tiene siempre como que 30% de los votos, en los últimos tiempos también pasa con los de Bolsonaro. Los de la extrema derecha de Brasil también son 30%. Entonces, el gran juego es para el 40% del electorado moderado que se posiciona en el medio.
¿Qué pasa? Que en este momento las cosas aún no están muy claras. Todos los indicadores económicos son buenos para el señor Lula. El desempleo es el más bajo de la historia. La gente, en 2022, discutíamos si la gente iba a comer. Tenía una cosa que se le llamaba la cola do osso. Faltaba la comida para las personas, pero la comunicación del gobierno aún no es capaz de notificar todos los buenos hechos.
Y lo que pasa es que tenemos encuestas electorales que, para la felicidad o no de la gente, depende de qué lado estamos hablando, favorecen más a un candidato que a otro. La última encuesta que había salido decía que Bolsonaro, el hijo Flávio Bolsonaro, en la segunda vuelta tenía muchas, muy grandes chances de ganar al señor Lula. ¿Qué pasa? Que ya salió otra encuesta el sábado que dijo que Lula es el preferido exactamente de estas personas de las que hablé, del 40% que está en el medio. Entonces, en un escenario electoral futuro, los dos están en un nivel de empate en la zona de error, pero aún no está muy claro para qué lado vamos o no.
¿Cómo modificó esa tendencia la guerra con Irán? Primero Lula había logrado establecer una especie de relación con Trump, a pesar de tener una ideología opuesta, mostrando esa capacidad de Lula siempre de ser un gran negociador. ¿Modifica en algo la relación con Estados Unidos estas intenciones de voto y el hecho de que en el Estados Unidos de hoy es un Estados Unidos que está en guerra con Irán?
Es muy interesante lo que pasa en Brasil, que normalmente cuando se tiene un proceso electoral, hay una broma antigua que se habla acá: se dice siempre “¿a quién van los americanos a elegir?”. Pero en esta elección ahora es muy especial, porque todos los lados ya están atentos a una intervención de Estados Unidos.
Este sábado mismo, el hijo de Bolsonaro estuvo en Estados Unidos en una conferencia de la extrema derecha mundial y dijo que está disponible para cambiar las tierras raras que tiene Brasil por el apoyo de los Estados Unidos. La relación personal entre Lula y Trump es algo diferente. ¿En qué sentido digo esto? Al principio aún no se hablaban, antes del primer encuentro de Naciones Unidas, pero después que pudieron establecer una relación personal, esto cambió todo. Trump tiene esta mentalidad de ganador. Entonces, lo que pasa ahora es que los Bolsonaros, aunque tengan mucho apoyo de los americanos, sobre todo de la extrema derecha de Steve Bannon y de otros, no tienen el contacto directo con Trump, solamente con las figuras que cercan a Trump. Y Lula lo tiene.
Y es muy interesante que Lula no tiene un telemóvil propio. Entonces, Trump le dio a Lula su telemóvil personal, pero como él no tiene telemóvil personal, le dio a Trump el del embajador, que es el jefe del ceremonial de la presidencia, y le dijo: “Si necesitas hablar en directo, llama al embajador que él me contacta”. Y Trump: “A usted también. Si necesitas hablarme, puedes llamarme en directo”. Lo que pasa es que antes de esta guerra estaba programada una reunión entre los dos jefes de Estado en Washington.
Con todo esto, muchos acá tenían un gran miedo de qué iba a pasar si Trump hacía algo como lo que hizo con Zelensky antes o con la primera ministra de Japón la semana pasada. Con estas situaciones, el Planalto dijo que la situación de seguridad internacional, sobre todo en los Estados Unidos, no es favorable para la visita de Lula.
Entonces, los canales están abiertos, los Bolsonaros tienen un punto de contacto con los de Trump, pero con la extrema derecha de Trump. Pero quien tiene aún la ventaja en el contacto directo personal con Trump es Lula.
El primer año de Milei yo notaba que la prensa brasileña elogiaba mucho a Milei, inclusive que hay una percepción de éxito del gobierno de Milei en Brasil, casi, yo diría, en contra de Lula, se lo coloca a Milei como un ejemplo anti Lula. ¿Cuánto la percepción de éxito o de apoyo a Milei irradia sobre Bolsonaro?
Tenemos que dividir esto, segmentar mejor. La prensa brasileña está muy dividida. Hay aquellos que hablan muy bien de Milei como un gran ejemplo de lo que pasa por una estabilidad de los macroíndices económicos, pero no se mira el otro lado, no se mira cómo la población, hay una tasa de pobreza que ha aumentado mucho en comparación, sobre todo con la de Brasil. Los que viven acá y están recientemente yendo a Argentina dicen que no es más tan atractivo desde el punto de vista como era hace cinco años atrás, en la conversión del cambio.
Pero lo verdadero que pasa es que, una u otra vuelta, la más grande parte de la población no comprende bien mucho lo que pasa. Entonces, si es un elector de Bolsonaro, Argentina hoy es un paraíso, es muy bueno, es el país perfecto, un modelo que debemos copiar en Brasil. Si eres un elector de Lula o no tienes una posición ideológica política muy bien formada, entonces estás mirando los índices económicos en Argentina.
Es interesante que hace como un año, uno de los grandes medios de comunicación de Brasil, fue exactamente en el cumpleaños de un año de la presidencia de Milei, estuvieron en Argentina haciendo encuestas con población de diferentes segmentos, empresarios, políticos de los dos lados, los de Milei, los opositores y todo esto.
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Y el resultado, cuando se presentó, fue una serie documental en tres partes que se pasó acá en Brasil, y este mismo canal de noticias hizo una encuesta después de esto, y el resultado fue inconclusivo. No se puede decir ni que la población de Brasil está prefiriendo la situación argentina, ni que se prefiere la situación de Brasil.
MV