La legisladora del PRO Silvia Lospennato cuestionó al Poder Ejecutivo tras el escándalo que rodea las declaraciones juradas del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. "Él ya conocía que había presentado declaraciones juradas que no reflejaban su realidad patrimonial y, sin embargo, dijo lo contrario en el Congreso". En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), la funcionaria respaldó la postura de los bloques legislativos de su partido de avanzar hacia un escenario inédito si el presidente no reacciona a tiempo: "La moción de censura no implica que se haya cometido un delito, es simplemente si el Congreso entiende que la confianza se quebró; y en este caso, eso está configurado".
Silvia Lospennato es politóloga egresada de la Universidad de Buenos Aires y licenciada en Tecnología y Derecho Ambiental por el ITBA. Es política referente del PRO que actualmente se desempeña como legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue diputada nacional por la provincia de Buenos Aires entre 2015 y 2025. También ocupó cargos ejecutivos como subsecretaria de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Silvia fue la promotora de la ley de ficha limpia. Así que, más allá de que son esperables sus críticas a la permanencia de Manuel Adorni en el Gobierno, quiero comenzar el reportaje preguntándote sobre eso. Si ficha limpia buscaba que alguien que tuviera una condena por corrupción no fuera candidato, directamente que sea el segundo puesto en importancia del Poder Ejecutivo es aún más grave todavía, es un escándalo y me gustaría tu propia opinión sobre lo que está sucediendo.
Nosotros, desde el PRO, fuimos bastante contundentes en lo que señalamos respecto del caso de Manuel Adorni. Nosotros dimos todo el tiempo que era necesario, tratando de no sumarnos a las embestidas del kirchnerismo en el Congreso, entendiendo que se había dicho que se iban a presentar las explicaciones con la declaración jurada. Y la verdad es que las explicaciones parecen no ser suficientes.
Y en el medio de eso sucedió algo que sí tiene una gravedad institucional importante, que es que, en la visita al jefe de Gabinete, él sostuvo, aun sabiendo que tenía rectificaciones que hacer en sus declaraciones juradas, las rectificaciones que después el juez evaluará si son correctas o no son correctas, si efectivamente se puede probar lo que él dice en esas rectificaciones. Por lo pronto, él ya conocía que había presentado declaraciones juradas que no reflejaban su realidad patrimonial y, sin embargo, dijo lo contrario en el Congreso.
Por eso es que acá se mezclan dos cuestiones desde lo institucional. Por un lado, la responsabilidad que tiene el jefe de Gabinete frente al Congreso, donde haberle mentido y haber dicho algo que él además conocía que no era cierto, porque nadie más que uno mismo sabe si tiene o no que rectificar su declaración jurada, eso es una falta muy grave.
Ahí el Congreso tiene que decidir si llegó el caso de aplicar la moción de censura. La moción de censura no implica que se haya o no se haya cometido un delito. Es si el Congreso entiende que la confianza que tiene que haber entre los dos poderes del Estado se quebró. ¿Cuándo se quiebra esta confianza? Cuando el Congreso hace una pregunta y se le responde con algo que es falso. Y en este caso eso está configurado. Es algo sustancial y muy diferente respecto a la causa judicial.
Por el otro lado, en nuestro sistema penal, la inocencia se presupone hasta que se demuestre lo contrario. Ahí creo que el juez y el fiscal sí tienen que tomar decisiones y medidas en relación con la comprobación que puedan hacer de esta nueva información que acercó el jefe de Gabinete.
No nos corresponde a nosotros, pero en algún momento yo sentí que se le decía a la gente: “Esto alcanza con rectificar una declaración jurada”. Por supuesto que no, porque si nosotros diéramos ese mensaje sería muy fácil no cumplir la ley. Después voy y digo todo lo contrario que lo que dije antes y esto no tiene consecuencias. No es así, pero no le corresponde ahí a la política. Le corresponde al juez de la causa, y al juez de la causa tomar las medidas que correspondan.
Un senador aliado exigió la renuncia de Manuel Adorni: "El presidente lo tiene que sacar"
Hay dos dimensiones: una que tiene que ver con la confianza, y otro que tiene que ver con la dimensión del delito. Mínimamente un delito de evasión que no se mide solamente en proporción en términos absolutos de 500 mil dólares, sino de cuánto representa eso sobre el patrimonio de la persona. Entonces él está diciendo que gran parte del patrimonio que él tiene ha sido producto de evasión. No están dadas las características mínimas para que una persona así ocupe ese cargo.
Ahora, el punto es: todas las informaciones indican que el presidente está decidido a mantenerlo. Entonces vamos camino a un choque en dos sentidos. Hemos visto que el legislativo ha sancionado leyes que fueron vetadas por el gobierno y luego vueltas a instalar con los dos tercios, y el gobierno no las cumple. Temo que estemos yendo camino a un choque de poderes entre el legislativo y el ejecutivo nunca visto.
Muchas veces en la historia se dieron situaciones similares con algunas cuestiones que tiene la Constitución, que está pensada para un funcionamiento normal de los poderes, donde cada uno respeta los límites que le impone el texto constitucional al otro. Esta es una discusión recurrente respecto, por ejemplo, a qué pasa cuando el Congreso rechaza un DNU. Porque nada impide que se vuelva a dictar un DNU exactamente igual y entonces ahí se entraría en un loop donde el Congreso rechaza, se dicta uno, rechaza, se dicta uno. Eso podría pasar en este caso: se genera una moción de censura, se vuelve a nombrar a la misma persona, se vuelve a generar una moción de censura. La Constitución está pensada para que cada uno respete las competencias del otro.
Y creo que, de producirse una moción de censura, eso debería ser el final de este capítulo. Nada tiene que ver con que el presidente no pudiera nombrarlo en otra función, por ejemplo. Pero esta función es muy específica y es el único ministro que tiene responsabilidad ante el Congreso y sobre el que el Congreso puede decidir, en este caso, si lo considerara así, una remoción. Esto es algo que pasa porque nosotros tenemos un problema muy de base en la Argentina con el cumplimiento de la ley en general.
Y es para los poderes públicos, que es para los ciudadanos, una sociedad bastante anómica y eso es un grave problema, un grave problema para el desarrollo del país. También hay que decir que frente a incumplimientos reiterados, la Corte se toma a veces demasiado tiempo para resolver. Y eso no ayuda al funcionamiento institucional. Por suerte, en el último tiempo, las miradas están un poco más asertivas de las autoridades. Y eso es un gran problema de la sociedad para identificar los jueces que hacen las cosas bien, los jueces que no hacen las cosas bien.
Por eso me preocupa que se quiten instancias para el nombramiento de los jueces en la Corte Suprema. Ahí había una instancia de participación que es de las pocas cosas que uno podía decir que el kirchnerismo había hecho bien en materia institucional, donde hizo casi todo mal, pero la posibilidad de tener instancias de participación previas al nombramiento de parte del Poder Ejecutivo. Porque en los fundamentos del decreto se dicen: "están las instancias del Senado", pero estas eran otras instancias que lo que buscaban era informar al Poder Ejecutivo antes de tomar la decisión. Eso es algo que va esmerilando nuestra república, que no debe suceder.
Y sobre todo en este sector donde tenemos que hacer muchos cambios. Creo que el nuevo reglamento para la selección de los jueces es fundamental. Establecer una regla de mérito más fuerte y una de discrecionalidad más débil en el nombramiento de los jueces. Pero también hay que mirar otras cosas: la duración de las causas, porque hay demoras muchas veces inexplicables, causas de corrupción o de cualquier tipo que avanzan rápidamente y otras que no avanzan nunca.
Luis Juez, sobre Adorni: "No hay Mundial ni participación de Messi que eclipse este tema"
Decía que había dos choques en vista. Uno, entre el conflicto de poderes entre el legislativo y el ejecutivo. Y el otro, claramente entre el PRO y La Libertad Avanza. Es clarísimo el PRO en sus últimos dos mensajes públicos respecto de que es intolerable que Adorni continúe como jefe de gabinete. Y como el presidente todo parecería indicar que está dispuesto a mantenerlo en la posición más alta que pueda, creo que se acelera el rompimiento definitivo de la colaboración entre el PRO y La Libertad Avanza. ¿Cómo ves la evolución de la relación entre el PRO y La Libertad Avanza?
Nosotros fuimos muy cautelosos. A veces uno piensa cautelosos de más, por cuidar de no formar parte de un intento del kirchnerismo que siempre quiere poner palos en la rueda de cualquier iniciativa de cambio. Pero esa cautela, tiene un límite y nosotros lo que le hemos pedido al presidente es que avance él con las decisiones que tiene que tomar. A nosotros nos gustaría que no se llegara a una instancia donde esto tuviera que resolverlo el Congreso aplicando una moción de censura. Pero sí se tiene que resolver porque sí creemos que la confianza está rota, sí creemos que es grave que se haya dicho que no había ningún ocultamiento y semanas después, apareció una gran cantidad de cambios, más de 30 en las declaraciones juradas.
Pero ¿no es inevitable, en la medida que el presidente mantenga la decisión de mantener a Adorni, que el PRO termine votando la moción de censura?
Eso es lo que han dicho claramente nuestros representantes en el Congreso. Lo escuché el otro día al senador Goerling porque entiendo que empezaría este proceso. Este proceso se tiene que dar en ambas cámaras, donde parecería que está más avanzado es en el Senado y lo escuché en ese sentido claramente a nuestro jefe de bloque en el Senado, diciendo: "es necesario que se resuelva antes porque si no, llegado ese momento, nuestro bloque va a acompañar la moción".
En algún momento se pensó de que Milei estaba digiriendo inclusive por completo al PRO y el PRO se extinguía. Y hoy parece que se empieza a percibir que la estrategia de Mauricio Macri fue más estratégica que táctica y que probablemente Milei fue más truco. ¿Crees que Milei subestimó a Mauricio Macri en su estrategia política de cooptar al PRO hasta diluirlo?
No sabría si lo subestimó, pero sí creo que hubo un gran desagradecimiento respecto al apoyo que el PRO prestó y presta al cambio en la Argentina. Y eso creo que va erosionando las relaciones entre los dos. Todas las leyes que permitieron producir los cambios en materia de equilibrio fiscal, baja de la inflación, atracción de inversiones a través del RIGI, reforma laboral, todas esas leyes fueron posibles por el acompañamiento del PRO. Es decir, nada de esta agenda hubiera pasado si el PRO no acompañaba. Y me parece que en muchos casos eso no tuvo una contraparte de respeto a nuestro partido, que somos un partido diferente y que marcamos estas diferencias.
Tenemos diferencias en materias institucionales y cada vez que las manifestamos se genera como: "no, el PRO quiere que le vaya mal al gobierno". Nuestra intención nunca es que le vaya mal al gobierno, pero sí marcar cuáles son las diferencias porque creemos que esas diferencias en el largo plazo hacen que le vaya mal a la Argentina.
Recuerdo que en el año 2015 un colega había planteado de que Massa era un táctico y Mauricio Macri era un estratega. Y que en un enfrentamiento entre un táctico y un estratega ganaba siempre el estratega. Encuentro cierto paralelismo en la relación Macri-Massa-Milei. Para compartir con la audiencia: en el año 2013, en las elecciones de medio término de la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, Macri apoyó a Massa para que Massa ganase en la provincia de Buenos Aires. Y, probablemente Massa no alcanzó a comprender, como Milei no alcanzó a comprender, que había una decisión estratégica.
No lo había pensado, pero es muy cierto que en el año 2013 el kirchnerismo tenía esta frase del "vamos por todo", la reforma de la constitución, y había varias cosas que nos preocupaban muchísimo desde el punto de vista republicano. Y bajamos nuestras listas. Algunos de nuestros candidatos se integraron en lugares muy atrás. Me acuerdo las listas de esa alianza que se hizo sobre todo en provincia de Buenos Aires. Y fue muy importante, porque esa victoria en ese momento de Massa impidió una reforma de la constitución nacional que hubiera sido un retroceso del que tal vez no hubiéramos salido más en la Argentina. Creo que no estamos frente a ese peligro, pero sí es cierto que hay muchas cosas que a nosotros nos preocupan, y las marcamos y que nos gustaría que no sucedan y que se corrijan.
Que en la inocencia fiscal se hayan permitido la adhesión de los funcionarios públicos, yo creo que es muy malo. Son pequeñas reformas que van entrando y que van debilitando a nuestro sistema institucional. No sé cuál va a ser la decisión de mi partido, es una decisión que probablemente parta de nuestro líder, Mauricio Macri. Sí sé que hemos pedido a todos quienes trabajamos en el PRO, quienes creemos en estos valores, que se activen, que generen una propuesta, porque queremos estar competitivos para la progresividad. Y eso es lo que tenemos que hacer en la próxima elección. Después veremos si tendremos o no la posibilidad de ofrecerle a la sociedad un candidato propio.
A mí me encantaría que Mauricio Macri fuera candidato. Creo que es un gran líder de la Argentina, un líder sano, que tiene claro hacia dónde tiene que ir el país, que va a conservar esta ruta del ordenamiento macroeconómico, el equilibrio fiscal, porque fue el que la inició. Nosotros sembramos las semillas del cambio. Y creemos que hay muchísimo más por hacer y que yo personalmente creo que Mauricio lo podría liderar, pero eso me parece que es una discusión del año próximo.
Este año nos toca decir "cuidemos el cambio". Decirle a la gente: "si te pido un esfuerzo, después no solamente te respondo con una macro ordenada, sino respetando las cosas, los sacrificios que le estoy pidiendo a los ciudadanos". Y entre ellos es poner al cambio por encima de las personas. Este es el mensaje que nosotros venimos dándole desde el PRO con relación al tema de Adorni.
En medio de rumores, Manuel Adorni está reunido con Javier Milei en Olivos
¿Hay una extorsión por parte de La Libertad Avanza en que cada vez que el PRO marca diferencias, digan que son kirchneristas? ¿Y repiten como un mantra cualquier cosa que significa criticar alguna medida del gobierno, entonces convierte a la persona que la formula en kirchnerista?
A veces creo que se utiliza eso sin ninguna justificación. En primer lugar porque si se pensara que presentar una alternativa es favorecer al kirchnerismo, eso es lo que habría que decir que pasó en el 2023. Como vimos de esa elección surgió el presidente. Porque también ahí querían favorecer al kirchnerismo presentando al presidente Milei. Entonces, ¿por qué ahora sería de una manera diferente? Eso me parece respecto a presentarse en las elecciones. Cada uno tiene derecho a hacerlo, a llevar una propuesta. Y creo que si hoy hay gente que está descontenta con uno y otro lado de la grieta, las alternativas que se generan no tienen por qué ser funcionales ni a uno ni a otro.
Respecto al kirchnerismo: nadie ha combatido más al kirchnerismo en la Argentina que el PRO. Ayer, por ejemplo, aprobamos en la legislatura el financiamiento de la línea F de subtes. Y cuando dábamos ese debate yo recordaba lo que fue la transferencia de los subtes a la ciudad de Buenos Aires. Fue después de la tragedia de Once. Se transfirió de manera unilateral, sin recursos, con un paro de muchos días en el subte, cuando se retiró unilateralmente la policía federal, la ciudad todavía no tenía policía propia porque no nos dejaban tener policía propia y todas las cosas que le hicieron a Mauricio Macri mientras gobernaba la ciudad de Buenos Aires.
Así que si hay una fuerza política que enfrentó siempre al kirchnerismo, fuimos nosotros. Nosotros nunca vamos a hacer nada que consideremos pueda favorecer al kirchnerismo, pero ojo que ser una propuesta alternativa no es favorecer al kirchnerismo, sino a veces justamente poder darle un mensaje por ahí a un ciudadano que no se siente completamente representado, que siente que hay algunas cosas que este gobierno hace muy bien pero hay otras donde decimos 'ojo que nosotros creemos que la Argentina tiene que tener instituciones sólidas porque sin instituciones sólidas el desarrollo no llega'.
¿Qué reflexión te genera que justo competiste en las elecciones del año pasado con este señor Adorni? Cuando apoyás la cabeza en la almohada y recordás hace un año qué distinto hubiera sido la situación si se hubiera conocido todo esto. ¿Qué pirueta del destino que sea casualmente esta persona la que terminó ganándote y convirtiendo a La Libertad Avanza en el ganador de las elecciones legislativas el año pasado?
Yo supongo que si la gente conocía esto no lo hubiera apoyado. Yo siempre dije que la verdad siempre sale a la luz. Se trata del tiempo y en la política a veces los tiempos no te acompañan para las cosas. Supongo que le debe haber generado una gran decepción a miles de porteños que seguramente votaron pensando otra cosa. A mí nada. Estoy muy contenta con el trabajo que estamos haciendo en la legislatura. Ayer aprobamos una cantidad de leyes que le van a transformar la vida a los porteños.
RM