Grupo Frontera regresó a Buenos Aires con canciones de desamor y un repertorio que encontró en la cumbia argentina una compañía para cantarlas. El martes 13 de octubre, en el Movistar Arena, la banda texana presentó "Lo que me falta por llorar " como parte del Triste Pero Bien C*brón Tour y repasó los temas que impulsaron su expansión internacional. En su tercera visita al país, el concierto producido por DF Entertainment sumó a Luciano Creiner, Flor Álvarez y La T y La M: tres participaciones que acercaron su música a la escena local.
El reencuentro tuvo antecedentes en el Luna Park en 2023 y en Lollapalooza Argentina 2024, dos escalas distintas de su relación con el público argentino. Esta vez, el escenario del Movistar Arena reunió las canciones de su presente discográfico con aquellas que habían acompañado esas primeras visitas. Los invitados ampliaron ese recorrido mediante interpretaciones compartidas, un intercambio entre acordeonistas y un cierre de bloque dedicado a la Selección.

“La del proceso” abrió el concierto y puso en marcha una propuesta en la que las historias sentimentales convivieron con el baile. “Por qué será” y “De lunes a lunes” continuaron el arranque, acompañadas por las voces del público. Desde esa primera secuencia, la banda presentó el tono que atravesaría la noche: letras sobre desencuentros, despedidas y relaciones difíciles, sostenidas por un repertorio de pulso bailable.
“Los dos” y “Que vuelvas” completaron el tramo inicial. La selección alternó canciones de distintas etapas sin separar la presentación del álbum reciente del repaso de los éxitos anteriores. El desamor funcionó como un punto de continuidad entre esos materiales y permitió que el programa avanzara desde las novedades hacia los títulos más conocidos sin un corte marcado.
Las canciones de Grupo Frontera y el recorrido por sus éxitos
“Di que sí”, “Ojitos rojos” y “ALV” dieron continuidad al repertorio antes de que “El amor de su vida” introdujera un momento de menor intensidad. La banda pasó de las canciones de mayor movimiento a un registro concentrado en la pérdida amorosa. Después, “No capea” y “Pary” recuperaron el impulso rítmico y abrieron otra secuencia del espectáculo.
Esa variedad forma parte de una propuesta que combina elementos de la música norteña con la cumbia y el pop. En el concierto, los cambios de ritmo acompañaron historias que compartían preocupaciones: los vínculos que se terminan, el deseo de regresar y las dificultades para olvidar. El repertorio encontró en esa combinación una manera de sostener el movimiento sin abandonar su eje sentimental.

“Ya pedo quién sabe” dio paso al segmento de “El altavoz / 911”, seguido por “Alch sí” y “Me jalo”. El tramo central reunió así distintas expresiones de ese cancionero, antes de llegar a uno de los títulos de mayor alcance de la banda. La sucesión preparó la entrada de “un x100to”, que completó el bloque previo a las participaciones argentinas.
Publicada junto a Bad Bunny en 2023, “un x100to” fue decisiva para la proyección internacional del grupo y alcanzó el quinto puesto del Billboard Hot 100. En Buenos Aires, la canción se integró al recorrido por una trayectoria que comenzó pocos años antes: la banda se formó en Texas en 2022 y encontró su primer gran impulso con una versión de “No se va”, de Morat. Aquella experiencia con canciones ajenas antecedió al desarrollo de un repertorio propio y de numerosas colaboraciones.
Los invitados argentinos: acordeones, Frágil y un guiño a la Selección
La llegada de Luciano Creiner desplazó por un momento el protagonismo hacia los instrumentos. El músico compartió un intercambio de melodías con Juan Cantú, acordeonista de Grupo Frontera, en un encuentro que acercó las dos escenas a través de un sonido común. Después de ese segmento, Creiner permaneció para interpretar “Bebé dame”, grabada originalmente por los texanos junto a Fuerza Regida.
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Flor Álvarez se incorporó a continuación para cantar “Frágil”, la colaboración de Yahritza y Su Esencia con Grupo Frontera. Su participación recuperó el registro sentimental después del diálogo entre acordeones. La canción sumó una voz argentina a una historia de vulnerabilidad amorosa y dio al bloque de invitados un momento centrado en la interpretación compartida.

Con “Tulum”, el espectáculo empezó a encaminarse hacia su última parte. Luego llegó “No se va”, la canción de Morat que la banda convirtió en una pieza central de su historia y que esta vez interpretó junto a La T y La M. El encuentro añadió una presencia local a un tema que ya había recorrido distintos públicos y versiones antes de esta presentación.
El dúo siguió en escena para “Pa’ la selección” y llevó el concierto hacia una celebración asociada al fútbol argentino. Por un momento, las historias de pareja dejaron su lugar a una canción colectiva de otro registro. La participación tuvo así dos instancias: primero, La T y La M se sumó al repertorio de Grupo Frontera; después, los anfitriones acompañaron una referencia propia del público que los recibía.
Hecha pa’ mí y Coqueta, las canciones de la despedida
“Hecha pa’ mí” devolvió el foco al costado romántico de la banda antes del último tema. Después de los invitados y del pasaje futbolero, el concierto recuperó las historias sentimentales que habían organizado buena parte de la noche. “Coqueta” quedó para la despedida y cerró un programa que había alternado canciones para bailar, relatos de desamor y encuentros con músicos argentinos.
La tercera visita de Grupo Frontera al país dejó una nueva interpretación local de su repertorio: “Bebé dame” con Creiner, “Frágil” con Álvarez y “No se va” con La T y La M. Esas versiones compartidas se incorporaron a la presentación de "Lo que me falta por llorar" y al repaso de sus éxitos.