El impacto por el cierre de la empresa Emilio Alal en Goya escaló hasta el despacho principal de la Casa de Gobierno. El gobernador Juan Pablo Valdés rompió el silencio para graficar la magnitud del colapso: la planta acumulaba una pérdida operativa de 900 millones de pesos por mes, una cifra que, según el mandatario, tornó "inviable" cualquier intento de salvataje con recursos provinciales.
"Es difícil sostener una empresa cuando no hay ventas. La falta de consumo en Argentina hace que sea imposible seguir", analizó Valdés. El diagnóstico del Ejecutivo no se queda solo en el rubro textil; el mandatario advirtió que sectores clave como el yerbatero, forestal y ganadero están en la cuerda floja debido al freno total de la demanda interna.
La industria forestal, en riesgo
Valdés fue tajante al referirse a la producción a gran escala, especialmente la madera: "La suerte está echada en la apertura de nuevos mercados".
Con el consumo local paralizado, la competitividad externa se vuelve la única salida, motivo por el cual solicitó una audiencia con el ministro de Economía nacional, Luis Caputo, para la segunda semana de febrero. El objetivo: lograr medidas urgentes que permitan a los productores locales competir en el mundo.
Gestiones y subsidios insuficientes
Por su parte, la ministra de Industria, Mariel Gabur, calificó la situación del sector textil como "insostenible" y recordó que el Gobierno provincial ya venía alertando sobre este escenario.
Según la funcionaria, Alal recibió asistencia económica hasta junio de 2025 para tecnificar la planta, pero la inversión no fue suficiente ante el combo de caída del consumo y apertura de importaciones.
"El costo laboral y tributario afectan directamente, y aunque Nación avanza en medidas para bajar estos costos, todavía no están vigentes", explicó Gabur a radio Sudamericana.
La ministra subrayó que la prioridad absoluta del gobernador son los 260 trabajadores y sus familias, quienes quedaron a la deriva tras el sorpresivo cierre.
El pedido a Nación
Desde el Ministerio de Industria correntino insistieron en que la recuperación de la empresa o la protección del resto del entramado productivo depende de decisiones macroeconómicas que exceden a la provincia.
Gabur reclamó medidas inmediatas y créditos con tasas razonables para que las fábricas puedan atravesar esta etapa de recesión sin seguir bajando persianas.