En un contexto donde la producción local busca alternativas ante la caída del consumo interno, la ganadería correntina logró un avance estratégico en el mercado internacional. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la exportación de 24 toneladas de carne ovina congelada con destino al Estado de Kuwait.
El envío, que partió desde plantas procesadoras de la provincia, representa no solo un volumen importante para el sector, sino también la consolidación de la confiabilidad sanitaria de los alimentos elaborados en la región. El cargamento está integrado por cortes de cuarto delantero, cuarto trasero y costillar ovino.
Rigurosos controles sanitarios
El proceso fue supervisado de cerca por el Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA, que acompañó cada etapa de la cadena productiva. Los inspectores verificaron desde el origen de la materia prima y las condiciones de faena hasta el almacenamiento, la conservación y el cumplimiento documental exigido por las autoridades sanitarias de Kuwait.
Estas acciones son fundamentales para garantizar la inocuidad de los alimentos, un requisito indispensable para sostener el estatus sanitario nacional que permite a la Argentina competir en las góndolas más exigentes del mundo.
Diversificación de mercados
Esta exportación al Golfo Pérsico fortalece la producción ovina correntina y se alinea con la estrategia provincial de diversificar los destinos de sus productos primarios. Ante la crisis que atraviesan otros sectores industriales de la provincia, el sector cárnico logra abrir una ventana de divisas que refuerza la calidad certificada de la manufactura local.
Desde el organismo nacional subrayaron que mantener estos estándares es la clave para la apertura de nuevos mercados internacionales, permitiendo que la producción regional no dependa exclusivamente de la demanda doméstica.