La última luna de la 35° Fiesta Nacional del Chamamé quedará marcada en la historia por el homenaje a uno de sus máximos exponentes. Mario Bofill, el poeta que supo retratar como nadie la idiosincrasia del ser correntino, fue reconocido como el “Primer Prócer del Chamamé”.
Fiesta Nacional del Chamamé 2027: confirmaron la fecha y el nuevo lema tras un cierre récord
Durante la ceremonia, se le hizo entrega de una medalla con la imagen del General José de San Martín, una pieza de valor artístico único realizada por el reconocido orfebre Juan Carlos Pallarols. Asimismo, el músico recibió el decreto que lo declara oficialmente como “personalidad distinguida en el ámbito de la cultura”, un galardón que corona una carrera dedicada a la identidad litoraleña.
Un legado de más de 200 canciones
Nacido en Loreto, Bofill se convirtió en un fenómeno de popularidad en el Nordeste argentino gracias a su capacidad para transformar anécdotas cotidianas en himnos populares. Con más de 200 composiciones, sus temas han sido interpretados por los mayores referentes del folklore nacional.
Éxitos como "Cantalicio vendió su acordeón", "Requecho", "Estudiante del interior" y "Viva la Pepa" forman parte del cancionero ineludible de la provincia. Su faceta pública también lo llevó a la política, desempeñándose como senador provincial entre los años 2013 y 2019.
Su despedida definitiva de las tablas del Anfiteatro Cocomarola se había producido en la edición 2024, en una recordada actuación junto a su hijo, Chingoli Bofill.
Salud y tragedias familiares
El alejamiento de Bofill de los grandes escenarios estuvo motivado por complicaciones de salud. En junio de 2024, el artista fue internado en el Instituto de Cardiología de Corrientes tras sufrir un "déficit neurológico transitorio", cuadro que obligó a un seguimiento médico estricto y al cese de sus presentaciones en vivo.
Sin embargo, no todo fue brillo en la vida del cantautor. Su historia personal también estuvo signada por el dolor tras la condena de su hijo, Rafael Bofill.
En noviembre de 2017, la justicia lo sentenció a cuatro años de prisión por la muerte de Guillermo Juani, un trabajador al que atropelló mientras conducía en estado de ebriedad en septiembre de 2012. Este suceso generó un fuerte impacto social y mediático que acompañó al artista durante sus últimos años de actividad.
Con este reconocimiento, Corrientes eleva a Mario Bofill al altar de sus leyendas vivas, asegurando que su "antorcha" —lema de la próxima edición de la fiesta— siga encendida en la memoria de su pueblo.