La inflación de enero volvió a mostrar una realidad conocida: el precio de los alimentos no impacta de la misma manera en todo el país. El último relevamiento del “Changuito Federal”, elaborado por la consultora Analytica, dejó un dato clave: las provincias del NEA figuran entre las más baratas para llenar el carrito, pero al mismo tiempo son las que enfrentan el mayor esfuerzo económico en relación con los ingresos.
El informe se conoció tras el dato de inflación de enero, que marcó 2,9%, y confirmó una brecha de más de $113.000 entre la provincia más cara y la más barata para comprar alimentos y bebidas de primera marca.
Mientras la Patagonia lidera los costos más altos —con Santa Cruz superando los $911.000 mensuales—, en el norte del país aparecen los valores más bajos del ranking. En el NEA, Misiones registró el changuito más económico con $798.252, seguida por Chaco con cifras cercanas a los $808.000. A primera vista, la diferencia parece favorable para estas provincias. Sin embargo, el dato central no está en el precio nominal, sino en el impacto sobre el ingreso.
Rapallini: “los empresarios no le tenemos miedo a Milei, buscamos poner paños fríos”
El peso del changuito sobre el salario
En las provincias patagónicas, pese a los precios más elevados, llenar el carrito representa alrededor del 15,7% de dos salarios privados registrados.
En cambio, en el NEA y NOA, donde los ingresos son considerablemente menores, la canasta de alimentos puede absorber hasta el 29,7% de los ingresos familiares, casi el doble. El resultado es contundente: aunque los alimentos sean más baratos, el esfuerzo para pagarlos es mucho mayor.
Esta disparidad refleja una brecha estructural entre regiones, donde el poder adquisitivo explica gran parte de las diferencias en la percepción de la inflación.
Alimentos que siguen presionando
El informe también detectó aumentos recientes en productos clave:
- Aceite de girasol: subas de entre 3% y 5%.
- Hamburguesas: incrementos de 4% a 7%.
- Salchichas: aumentos de 2% a 4%.
- Huevos: estabilidad general con leves bajas en algunas regiones.
Estos incrementos se suman a la tendencia marcada por el INDEC: en enero, Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 4,7%, convirtiéndose nuevamente en uno de los rubros que más presionan el bolsillo.
El salto de Cósmico: la yerba mate que va por una facturación de US$ 4 millones en 2026
Alquileres y servicios también golpean
El impacto inflacionario no se limita a la comida. El rubro vivienda registró subas del 3%, con alquileres que crecieron hasta 7,2% en el NEA, ubicándose entre los aumentos más altos del país. En términos interanuales, los alquileres acumulan subas de entre 60% y 113%, según la región.
Este escenario muestra que el costo de vida en el norte argentino enfrenta una doble presión: ingresos más bajos y servicios esenciales en aumento. Los datos confirman que la inflación no impacta de forma homogénea. En el sur, los precios son más altos pero los salarios amortiguan el golpe. En el NEA, ocurre lo contrario: precios algo menores, pero ingresos mucho más ajustados. La consecuencia es clara: el changuito del supermercado pesa más donde los ingresos alcanzan menos.