jueves 08 de diciembre de 2022

Como quedan los salarios con una inflación de tres dígitos

El especialista en trabajo y empleo, Juan Pablo Chiesa analiza el problema del porque lo salarios nunca le van a ganar a la inflación con estas paritarias.

19-10-2022 12:00

Las paritarias 2022/2023 avanzan a ritmo acelerado. Con la intención de no perder frente a la inflación, los sindicatos de trabajadores privados y públicos buscan cerrar nuevos acuerdos, que compensen la pérdida del poder adquisitivo

El poder de los sindicatos para elevar los sueldos mediante el mecanismo lineal de paritarias con carácter permanente y en relación con la totalidad de los 6 millones de trabajadores sindicalizados se ha vuelto severamente exagerado. Esta exageración es el resultado, no solo de la politización de los sindicatos sino principalmente de no reconocer que los sueldos evolucionan en funciona de la productividad el trabajo y no de las paritarias

Veamos, el sindicato de seguridad privada actualmente lidera el ranking de paritarias con 86% y 117%. ¡Cómo es eso!

La inflación no corre, vuela, y advierten que: “Lo peor está por venir”

En abril de este año, Seguridad privada firmó una paritaria de abril 22 a abril 2023 del 86%. Su salario básico de convenio es de $90.800. claro, en ese entonces la inflación interanual era del 58% y vemos que con un 86% claramente los salarios de los empleados de la seguridad privada le ganarían a la inflación. ¿Pero es real?

La acelerada de la inflación que actualmente nos encuentra en 83% interanual pulverizaría esa victoria de apenas 6 meses atrás. De esta manera, vemos como ascendieron de un 86% a un 117% a marzo del 2023 con una previsibilidad que pocos sabemos de qué la inflación acaricia los 3 dígitos.

Los trabajadores de la industria aceitera lograron un aumento de casi el 100%

Lo mismo sucede con la Bancaria. El sindicato de los empleados bancarios arrancó con un 60% en enero del 2022 y en pocos meses vieron como perdían, un año mas. Ahora festejan un 94% y un básico de $204.000 con una Canasta básica de $250.000 y una inflación que no para de subir y reventar las paritarias mes a mes.

¿Por qué pasa esto?

Por más paritarias que uno consiga o pelee, no damos cuenta que la pérdida del salario tiene su raíz en los básicos de convenio, tiene su arranque en las escalas salariales de convenios vetustos que nadie se anima o tiene el coraje de revisar. Si, de revisar los 3000 CCT que argentina tiene en desmedro de la producción y el crecimiento económico.

A pesar de la evidencia de la importancia de la productividad laboral, como factores determinante de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores dependientes, la conclusión es negada y menospreciada por los dueños de los sindicatos que su ambición por el trono en sus cargos los vuelve ignorantes en su función principal. Defender a los trabajadores. Esta conclusión no se basa en la teoría de que los empleadores son solidarios y amables, sino que, los ven como que los empresarios anhelan sus beneficios pareciéndose a una izquierda tan radicalizada que lo único que saben decir que la lucha es en contra de la patronal. Porque no planteamos que la autonomía de la voluntad de contratación entre el dependiente y el empleador debe ser la base innegable para una libre y segura contratación laboral en beneficio de la producción. Acaso, es inalienable que la tercera pata, en este caso, los sindicatos deban tener una obligada y coaccionada participación, que, en la mayoría de los casos, lleva a un conflicto desmedido con un solo perjudicado, la productividad. Con esto no quiero decir que los sindicatos no persigan finalidades legítimas ni desempeñen ninguna función útil. La misión más importante que debe cumplir es la de cerciorarse de que todos sus miembros obtengan por sus servicios el verdadero y real valor del mercado laboral. 

Si la inflación llega al 100% este año, el peso habrá perdido 50% de su valor

La competencia de los dependientes por el empleo y la competencia de los empleadores por la fuerza física o intelectual de los dependientes no funciona para nada bien. Ambas partes, carecen de una real información de lo que necesita el mercado laboral y la producción, esto se llama, falta de seguridad jurídica, para conseguir trabajo y para contratar. Les pasa a las dos partes. Y esto a que se debe. Es claro. Tener un mercado laboral donde la plataforma normativa tiene mas de 45 años, donde no se adapta o no se alinea a la 4° revolución industrial, a la globalización, a la modernización y al trabajo del futuro, es claro, y la realidad golpea el bolsillo y el poder de compra de todo laburante, que la productividad y la inversión de capital humano como factores de crecimiento, es y será totalmente nulo.

En conclusión, un mercado laboral sólido refiere a leyes laborales modernas, eficaces, equilibradas y que nivelen la relación empleadora trabajador terminando con el conflicto y los lóbregos de leyes anti productivas.

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