OPINIóN
ECONOMISTA DE LA SEMANA

El peor combo

El Gobierno tiene poco tiempo para realizar ajustes antes que cambie la dinámica y el mercado comience a correrlo.

Tras las elecciones del 2025, el Gobierno podía elegir algunos de estos objetivos: i) acumular reservas en el primer semestre del año en magnitudes suficientes para afrontar las necesidades del segundo semestre y fundamentalmente para el año de elecciones presidenciales 2027; ii) estimular el crecimiento de la economía; iii) bajar la inflación por debajo del 2% mensual.

El acceso al mercado de crédito internacional era la condición necesaria para optar por un 2026 donde se logren dos objetivos: bajar la inflación con crecimiento (aunque con baja acumulación de reservas internacionales). Tras las elecciones, la vuelta a los mercados no ocurrió y los vencimientos de deuda de enero se afrontaron con instrumentos de deuda de corto plazo del BCRA. En el primer semestre, la oferta de dólares superó a la demanda a partir de una mejora en el balance comercial,la caída en la dolarización de portafolio yel ingreso de dólares financieros. Esto permitió se vuelva a utilizar el ancla cambiaria con el objetivo de disminuir la inflación mensual.

Sin embargo, desde noviembre de 2025 hasta marzo de este año, la apreciación del tipo de cambio no resultó suficiente para disminuir la inflación mensual. La inercia, el aumento de precios regulados atrasados en el período electoral y la guerra en Irán son algunos de los factores que explican la performance de una inflación mensual que aún no logró perforar el 3%. Por su parte, la acumulación de reservas en este primer semestre si bien se proyecta suficiente para afrontar los pagos en moneda extranjera del año,es insuficiente para revertir la política fiscal, de ingresos y monetaria restrictiva.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Estas circunstancias dejan al programa económico en el peor combo: estanflación con baja acumulación de reservas internacionales. Esta realidad erosiona la popularidad del gobierno sin una mejora sustantiva en la fortaleza macrofinanciera de la economía argentina.

Aunque parezca lejano, faltan apenas trece meses para el cierre de la presentación de listas para las PASO 2027. Es decir, el escenario electoral está a la vuelta de la esquina con su habitual intensificación en la demanda de dólares de las familias, el “wait and see” en los flujos financieros y el aumento del riesgo de los activos domésticos. Desde esta perspectiva, el Gobierno tiene poco tiempo para realizar ajustes antes de que cambie la dinámica en el mercado de cambios y comience a correrla desde atrás.

*Economista.