martes 24 de mayo de 2022
OPINIóN Pascua
15-04-2022 07:30

Pésaj, la fiesta judía de la libertad, y la fortaleza de las mujeres

A lo largo de la historia, la mujer ha sido marginada y excluida, degradada y maltratada. El Éxodo hebreo de la esclavitud faraónica a la libertad no hubiera sido posible sin su participación clave.

15-04-2022 07:30

A lo largo de la historia, la mujer ha sido marginada y excluida, degradada y maltratada. El Éxodo hebreo de la esclavitud faraónica a la libertad, que simboliza la lucha contra la opresión de todas las minorías, no hubiera sido posible sin la participación clave de las mujeres.

Así lo declara el Talmud: “Por mérito de las mujeres virtuosas que había en esa generación, Israel fue redimido de Egipto” (Talmud Bablí, Sotá 11b). ¿Quiénes fueron esas mujeres? ¿Qué hicieron? ¿Qué podemos aprender de ellas?

Rosh Hashaná, el día de la justicia social

Los exégetas comentan que los hombres estaban desmoralizados por la esclavitud y la opresión faraónica. Luego de arduos días de trabajo forzado, volvían a sus casas débiles y cansados. Sus esposas les daban ánimos, fuerza y energía. Les mostraban que todavía valía la pena vivir y luchar por un futuro mejor.

Las mujeres que aparecen en la historia del Éxodo de Egipto, de acuerdo a lo narrado en el texto Bìblico son Shifrá y Puá, Iojebed, Miriam y Batia. Todas estas mujeres tienen un elemento en común: desafiaron a la opresión faraónica, con la esperanza de una futura redención.

Roscas de pascuas: Una tradición que se reinventa todos los años

Shifrá y Puá fueron dos parteras dedicadas a ayudar a las mujeres hebreas a dar a luz, contradiciendo la orden tiránica del Faraón de asesinar a todos los niños hebreos recién nacidos. Algunos comentaristas sostienen que eran egipcias; otros sostienen que eran hebreas. Eso no es esencial. Lo importante es que el texto Bíblico atestigua que eran temerosas de Dios por su conducta ejemplar y su nobleza moral.

Iojebed fue la madre de Moisés. En el Talmud, se relata que su esposo Amram había decidido alejarse de su esposa para evitar traer hijos al mundo. Según su razonamiento, sería cruel que un hijo tuviera que sufrir el genocidio faraónico. Sin embargo, Iojebed convenció a su esposo que esa conducta era inapropiada: a fin de cuentas, el Faraón había condenado solo a los niños varones a una muerte segura, mientras que él, al decidir alejarse de su mujer, estaba condenando implícitamente también a las niñas mujeres. Amram comprendió la sabiduría de su esposa y volvió a unirse a ella. El fruto de ese reencuentro sería el mismo Moisés, el líder del pueblo hebreo al momento de la redención.

foto columna opinión
Mesa de celebración de Pésaj, la fiesta judía de la libertad, y la fortaleza de las mujeres

 

Miriam era la hermana mayor de Moisés. En su adultez, fue líder y profetisa entre las mujeres de Israel. En su niñez, cuando Moisés fue depositado por su madre en el Río Nilo, con la esperanza de que sea salvado de alguna manera del terrible decreto genocida del Faraón, Miriam acompañó tiernamente a su hermano menor el máximo tiempo posible. Siguió con su mirada al pequeño y lo persiguió de lejos.

Finalmente, Batia era la hija del Faraón. Encontró la canasta con Moisés dentro de ella flotando en el Río Nilo. Fue amorosa con él: lo educó, nutrió y cobijó bajo su ala, como un niño propio. El amor maternal de Batia fue esencial para la educación del futuro redentor de Israel.

Pésaj y la libertad de expresión

El relato de la fortaleza espiritual y emocional de las mujeres en el Éxodo de Egipto nos enseña que es la mujer la que dota de energía y entusiasmo con su actitud positiva a toda familia, comunidad y nación e inspira para superar todos los desafíos de la vida.