OPINIóN
Expuestos por falta de decisión

Las condiciones para el fuego

Este año, no se han movilizado la mayoría de las “aeronaves bomberas” argentinas. No hay acuerdos para su uso, por lo que permanecen lejos de los posibles terrenos propensos a incendiarse. Los gobiernos, tanto el nacional como los provinciales, no pueden ignorar que el fuego no perdona.

El incendio en el Parque Los Alerces, en Chubut, no da tregua.
El incendio en el Parque Los Alerces, en Chubut, no da tregua. | Diario La Nueva Provincia

En las calles de la ciudad el calor hace arder la piel expuesta. En los campos de la zona núcleo de la Pampa Húmeda, los maíces y la soja lucen excelentes, pero 50 kilómetros más allá se comienza a sufrir la falta de agua.

La Patagonia ha tenido un buen ciclo de humedad, pero ya está necesitando lluvias. El fuego ya se hizo presente en el Parque Nacional Los Alerces. Como sucede en la mayoría de los incendios, hay responsables humanos, pero la condición que hace que el fuego se expanda trágicamente es atmosférica.

Casi todos los países del mundo tienen planes para controlar el fuego a campo, proteger a los ciudadanos y las invaluables forestas; la Argentina también solía tener todo preparado para evitar que el fuego se torne incontrolable en diversas zonas sensibles del país. Los planes incluyen brigadistas, equipos especiales y móviles, tanto terrestres como aéreos.

Incendios en Chubut: el fuego ya consumió más de 2.000 hectáreas en el Parque Nacional Los Alerces

Ya nadie duda de la eficacia de las aeronaves para acudir rápidamente al foco antes que se extienda incontrolable. Los aviones medianos arrojan hasta 53.000 litros por hora de agua y retardantes sobre las llamas. Son aeronaves maniobrables específicamente diseñadas para volar sobre la irregularidad del frente de fuego. La Argentina tiene un sólo avión anfibio que puede abastecer rápidamente sus depósitos en los lagos y a la carrera.

En Los Alerces el lago está muy cerca, pero hoy no hay aviones anfibios prestando servicios. Los helicópteros transportan personal equipado para hacer su faena en el terreno y los evacúa para que repongan fuerzas o para sacarlos del medio de un fuego que los ha acorralado. También portan canastas (Bambi buckets) que se cargan en ríos y espejos de agua para llevarlos a lugares intrincados en las montañas. Todo junto es un sistema en acción que se prepara durante muchos meses para estar a punto para el momento necesario que nadie quisiera que aparezca.

Este año, no se han movilizado la mayoría de las “aeronaves bomberas” argentinas. No hay acuerdos para su uso, por lo que permanecen lejos de los posibles terrenos propensos a incendiarse. Los gobiernos, tanto el nacional como los provinciales, no pueden ignorar que el fuego no perdona.

Incendio en el Parque Nacional Los Alerces
Incendio en el Parque Nacional Los Alerces.

Países como Colombia, azotada por el fuego, intentan contratar aviones argentinos para que acudan en auxilio. Chile ha buscado aeronaves en nuestro país ya han partido para el sur chileno 7 (siete) aviones matrícula LV (argentina). Podríamos quedarnos sin los “bomberos”, y si la ola de calor se extiende y el fuego se inicia, sin un recurso vital.

La decisión de desplegar los medios contra el fuego en el territorio hoy está en la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deporte que, según las noticias, será liderada por Daniel Scioli. No faltan recursos económicos para movilizar los equipos preventivamente, ya que el BICE (Banco Argentino de Desarrollo) administra un fideicomiso especial que por ley reúne fondos para financiar el sistema llamado “Manejo del Fuego”.

Los técnicos de Ambiente, supusieron que El Niño presentaba una situación distinta a la de otros años, es posible que sea así, sin embargo, los meteorólogos pronostican una ola de calor durante un tiempo prolongado, y no dan certezas de lluvia para las próximas semanas. Es más: alertan sobre los cambios en los fenómenos denominados Niño y Niña, y sus neutralidades.

Cada incendio forestal suele significar miles de millones de dólares en pérdidas, e inestimables costos ambientales sin posibilidad de recuperación en el mediano plazo. Es necesario que pronto se tomen decisiones. El fuego no entiende de política, sólo devora el futuro y muchas veces vidas.