lunes 05 de diciembre de 2022
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La mejora educativa, un compromiso de todos

Las enormes deudas educativas con los niños, niñas y adolescentes repercuten luego en sus posibilidades de inserción laboral.

15-11-2022 18:37

La educación argentina no puede seguir esperando. Sabemos que tenemos múltiples desafíos como sociedad, pero probablemente no haya otro más urgente. La transformación que necesita el sistema educativo es tan grande que requiere de la participación de todos los actores.
Con este compromiso en común, funcionarios, expertos, periodistas, organizaciones de la sociedad civil, referentes de la cultura y otras personalidades se reunirán este miércoles 16 de noviembre en La Noche de la Educación, un evento que propone debatir los desafíos prioritarios de la agenda educativa y sus posibles soluciones.

El marco de ese encuentro, organizado por Argentinos por la Educación, está signado por varios datos alarmantes. A nivel nacional, solo 16 de cada 100 estudiantes que comienzan primer grado llegan al final del secundario en el tiempo esperado y con conocimientos satisfactorios de Lengua y Matemática. Para el 84% de los estudiantes, el sistema educativo no cumple con su obligación de garantizar aprendizajes para todos.

Solo 16 de cada cien alumnos llegan a tiempo al fin de ciclo

Los datos nacionales de las pruebas Aprender 2021 mostraron un importante retroceso de los alumnos de primaria en Lengua, un estancamiento en Matemática y una profundización de las brechas entre los estudiantes de distintos niveles socioeconómicos. Apenas el 54,8% de los estudiantes logran conocimientos satisfactorios en Matemática, mientras que solo el 56% de los alumnos alcanzan ese nivel en Lengua.

Los relevamientos realizados durante 2020 y 2021 para conocer cómo funcionó la educación durante la pandemia mostraron que la brecha digital –es decir, la disparidad en el acceso a internet y a dispositivos tecnológicos– es otra deuda pendiente. Sin conexión y sin aprendizaje de habilidades digitales, resulta muy difícil imaginar la inclusión de los estudiantes en el mundo actual.

Las enormes deudas educativas con los niños, niñas y adolescentes repercuten luego en sus posibilidades de inserción laboral. Aunque en los últimos 20 años las tasas de acceso y de egreso de la escuela secundaria mejoraron 14 puntos porcentuales, solo el 33% de los jóvenes con secundaria completa acceden a empleos de calidad. La cifra desciende al 9% entre quienes no tienen el título.

Argentina es uno de los países con menos días de clases en la escuela primaria

Estos desafíos críticos en términos de inclusión, equidad y calidad educativa requieren de un enorme esfuerzo colectivo, en el que converjan los aportes del sector público, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil. Como parte de ese esfuerzo, la protección del financiamiento educativo resulta una prioridad fundamental para sostener las políticas públicas y promover avances. En ese sentido, el compromiso político de preservar los fondos para la educación en el presupuesto nacional 2023 –que el Senado discutirá en unos días– es primordial para proyectar la mejora educativa.

Sabemos que el financiamiento no es condición suficiente, pero sí necesaria. La educación requiere de la participación de todos los actores. En ese sentido, la reciente celebración del Encuentro Nacional de Familias por la Educación en Rosario, donde se evidenció el compromiso de familias de todo el país con la mejora educativa, es un ejemplo que nos invita a ser optimistas con respecto al futuro. En esa misma línea, La Noche de la Educación nos convoca a pensar, desde el lugar que corresponde a cada uno y cada una, cómo involucrarnos con este desafío que nos interpela a todos.

* Directora de Relaciones Institucionales de Argentinos por la Educación.