viernes 27 de enero de 2023
OPINIóN MUNDIAL QATAR 2022

Messi no tenía que demostrar nada, pero le dio felicidad a una generación que merecía ser campeona

Lionel Andrés Messi Cuccittini cerró la herida de toda una generación, la que nunca había visto a la selección argentina ganar un Mundial.

18-12-2022 18:08

Cuando tenía 17 años me deshice en un mar de lágrimas después del mazazo que fue perder la final del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania en el alargue. Aquella foto de Lionel Messi pasando cerquita de la copa, mirándola fijo, sin poder levantarla como él tanto lo deseaba, era un puñal en el corazón cada vez que la veía.

Los años pasaron y la ilusión de tener revancha en Rusia 2018 creció, pero el capitán argentino seguía sin poder levantar un título con la selección mayor. En 2015, perdimos la final de la Copa América contra Chile por penales. Al año siguiente, la historia se repitió exactamente igual: mismo rival, misma definición, mismo desenlace. Otro golpe durísimo, pero no tanto como el "es increíble pero no se me da" de La Pulga al anunciar su retiro del combinado albiceleste.

El Diez volvió y llegó el Mundial de 2018 en el peor contexto posible con una AFA acéfala; la renuncia de Edgardo Bauza como DT y el ingreso de Jorge Sampaoli al mando de la selección, Todo salió mal, como era de esperarse. Argentina empató 1-1 con Islandia en el debut, fue goleado 3-0 por Croacia (luego subcampeón) y se jugó todo con una victoria agónica frente a Nigeria que le permitió avanzar a los octavos de final.

Argentina Campeón del Mundo
Argentina campeón del Mundo

Una selección francesa plagada de figuras nos esperaba en el mano a mano para seguir en carrera y, la verdad, el que pensaba que podíamos ganar, era un loco. Así y todo, con momentos en los que Messi terminó jugando de 8 y Enzo Pérez de 9, Argentina le hizo fuerza al seleccionado galo, que terminó venciendo por 4-3 y que luego salió campeón del Mundo.

¿Qué ocurrió después? Se fue Sampaoli, quedó Lionel Scaloni (que había sido parte del cuerpo técnico de Sampaoli) y otra vez, después de largo tiempo, la ilusión volvió a aparecer. La Scaloneta logró el tercer puesto en la Copa América en 2019 tras caer contra Brasil en la semi dejando buenas sensaciones y dando cuenta de que ese era el camino a seguir.

En el 2021, después de un año con el mundo en pausa por la pandemia de Coronavirus, Argentina se consagró campeón del torneo continental después de ganarle 1-0 a Brasil en el Maracaná. 

Pero el destino nos tenía guardado lo mejor. El destino, Dios, o quien sea el que escribió esta historia tan sufrida, pero tan perfecta a la vez. Mi generación, la de los que nunca habían visto a Argentina campeón del Mundo sabíamos que esta era la gran oportunidad de ver a Leo levantando ese maldito y a la vez amado trofeo.

Hechos para sufrir, empezamos perdiendo el primer partido contra Arabia Saudita y la incertidumbre fue grande. A mí criterio, permítanme ser autorreferencial en estas líneas, el encuentro bisagra fue contra México. Ganamos 2-0 y volvimos a creer. 

Campeones del Universo

Después llegó Polonia, se vino Australia en octavos, sufrimos en cuartos con Países Bajos y gozamos en la semifinal contra Croacia. Del otro lado venía Francia, el último campeón, con sus temibles figuras. La revancha perfecta.

Hoy, domingo 18 de diciembre, en un día que jamás vamos a olvidar, volvimos a ser campeones del Mundo, esta vez en Qatar. Se sufrió hasta el último momento, pero lo conseguimos. Estos 26 guerreros con el apoyo de 47 millones de argentinos lo hicieron posibles y ni esta ni mil notas más me van a alcanzar para agradecerles.

Ahora, con 25 años, las lágrimas son de alegría. De por fin ver la imagen que tanto soñamos, la de La Pulga con esa bendita copa dorada que pensar que muchos se la reclamaban para otorgarle el título de mejor jugador de la historia. Messi ganó el premio a mejor jugador del torneo, ahora sabe cuánto pesa la del mundo, tiene 7 balones de oro, 1 Copa América, 4 Champions League ¿Qué más le falta para ser el mejor de la historia? Ni se lo pregunten. Messi es la historia del fútbol en sí mismo.

Por último, Leo, Scaloni y jugadores: Gracias. Ustedes cerraron hoy la herida de toda una generación, la generación que nunca había visto a Argentina campeona del Mundo.