viernes 02 de diciembre de 2022
OPINIóN Eutanasia y suicidio asistido

La muerte asistida: Godard y la elección final

¿La obligación de los estados de proteger la salud y la integridad física de las personas, anula el derecho de elección para terminar con su vida?

24-09-2022 16:50

La reciente muerte del director francés Jean-Luc Godard plantea para la reflexión un tema controversial: el suicidio asistido. Podemos abordarlo desde alguna de las especialidades científicas como la medicina, el derecho o la psicología. O aplicar a su estudio escalas de valores subjetivos, muy atendibles como podría ser las consideraciones morales, éticas, de empatía o religiosas. Después de recorrerlos, no tendríamos una respuesta adecuada, completa y satisfactoria del tema, ya que la temática va al centro mismo del cuestionamiento sobre la vida, la libertad y la dignidad del individuo. 

Las dos modalidades legales del derecho a la muerte son: por un lado, la eutanasia, que consiste en la administración directa al paciente de una sustancia que lo llevará a la muerte, por parte de un profesional de la medicina. Las legislaciones que la contempla establecieron algunos requisitos como que la muerte sea solicitada directamente por el paciente; que éste sufra un mal incurable o insoportable; que la petición sea reiterada y en pleno estado de conciencia y que el médico que la practique cuente con la opinión favorable de un segundo colega.

Por otro lado, la segunda modalidad se denomina suicidio asistido y es la prescripción o suministro al paciente, por parte de un profesional, de la medicina de una sustancia, a fin que pueda ser autoadministrada para provocarle la muerte. En este caso, no hay implicancias legales para los que asisten a la persona, deslindado su culpabilidad. No debe confundirse esta figura con la del delito de instigación al suicidio que su tratamiento es punible. 

Eutanasia
La eutanasia consiste en la administración directa al paciente de una sustancia que lo llevará a la muerte, por parte de un profesional de la medicina.

La Declaración Universal de Derechos Humanos de la Naciones Unidas dice en su artículo 3 que todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Asimismo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos en su artículo 7, dice que toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal.

¿Comprenden ambos artículos que ese respecto a la libertad implica la libertad de elegir el momento de su propia muerte? ¿O en cambio, esa libertad se limita solo a los derechos intrínsecos de toda persona humana? ¿La obligación de los estados de proteger la salud y la integridad física de las personas, anula el derecho de elección para terminar con su vida? ¿Según ambos textos, la libertad tiene algún límite por razones de seguridad y salud? ¿Un valor anula al otro? 

Una mirada liberal sobre el tema daría por válida la potestad de toda persona a elegir en continuar o no con su vida. Pero también, desde una postura más intervencionista, la Corte Suprema de Colombia sostuvo, cuando abordó el tema, que la dignidad de la persona humana comprende al conjunto de derechos fundamentales y al libre desarrollo de la personalidad. Y que el principio de la dignidad humana es respetar en todo momento su autonomía e identidad. No pudiendo el derecho a la vida reducirse a la mera subsistencia, sino que implica el vivir adecuadamente en condiciones de dignidad. ​

La eutanasia legal nació en los Países Bajos hace 20 años, pero sigue siendo un tabú mundial

La muerte asistida se encuentra legalizada en países como Suiza, Países Bajos, Canadá, Nueva Zelanda, mientras que Italia y Alemania han reconocido el derecho, pero de forma jurisprudencial. 

Igual que frente al complejo debate que se dio sobre el aborto, brindar la posibilidad de poseer la decisión última, consciente y libre de disposición del propio cuerpo sería también un derecho a ser considerado. Termino con dos preguntas formuladas a la conciencia del lector: ¿Qué elegiríamos para nosotros ante una situación irreversible? y ¿Qué optaríamos frente a lo inevitable de la muerte y el padecimiento sin retorno de un ser cercano?