Efectivos de la División Antidrogas de la Policía de la Ciudad allanaron este jueves el boliche Carnal, ubicado en la avenida Niceto Vega al 5500, en Palermo, como parte de una investigación por la presunta venta de estupefacientes dentro del local. El procedimiento inició durante las primeras horas de la mañana y se extendió hasta después de las 7.
Sobre el final del operativo, tres personas quedaron detenidas y se secuestraron drogas, aunque por el momento no se precisó qué sustancias fueron encontradas ni en qué cantidad.
La causa está en desarrollo y resta determinar cuál era el circuito de comercialización que se investigaba y qué responsabilidad tenía cada una de las personas detenidas.
Por ahora, la investigación tramita ante el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N.º 31, a cargo de Susana Parada, Secretaría 61, con intervención de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes (UFEIDE). En la Ciudad, este tipo de investigaciones puede quedar bajo la órbita de la Justicia porteña a partir del traspaso de determinadas competencias en materia de estupefacientes.

Esta investigación por la posible comercialización de estupefacientes se encuadra en la Ley 23.737, que establece penas para distintas conductas vinculadas con las drogas.
Su artículo 5 contempla, entre otras situaciones, el comercio, la tenencia con fines de comercialización, la distribución y el suministro de estupefacientes. Para esas conductas, la escala general prevista actualmente es de 4 a 15 años de prisión, además de una multa.
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a norma contempla una situación particularmente relacionada con un lugar como un boliche: el artículo 10 establece penas de 3 a 12 años de prisión para quien facilite un lugar o elementos para que allí se lleven adelante determinados delitos previstos por la propia ley, incluso cuando se trate de facilitar un espacio para que concurran personas con el objetivo de consumir estupefacientes.
En esos casos, además, puede disponerse la clausura preventiva del local durante la investigación.
El antecedente del Carnal durante la pandemia
En mayo de 2021, cuando todavía estaban vigentes restricciones para evitar la propagación del Covid-19, el mismo local había sido clausurado después de que la Justicia porteña detectara una fiesta electrónica con unas 70 personas.
Según informó entonces el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, unas 50 personas estaban en el primer piso, mientras que otras 20 se encontraban en la planta baja durante una presentación musical. El lugar no tenía ventilación adecuada y muchos de los asistentes no utilizaban barbijo.
La convocatoria había sido detectada a través de las redes sociales y promocionaba el evento como “Rooftop Home Sessions”. El operativo terminó con la detención de los propietarios y la clausura del establecimiento.
También fueron secuestrados equipos de sonido utilizados durante la fiesta.
En aquel momento, la Justicia aplicó el artículo 205 del Código Penal, una figura que establece una pena de seis meses a dos años de prisión para quien viole las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia.
MV/ff