POLICIA
Antes le haban robado el bolso

Arrojaron a un policía a las vías y murió atropellado

El trágico episodio ocurrió en las inmediaciones de la estación de Villa Lugano del ex ferrocarril Belgrano. La víctima fue identificada como manuel Frías, de 21 años y prestaba servicios en la comisaría 48. Cuando lo tiraron, justo pasaba el tren.

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Un efectivo de la Policía Federal murió hoy al ser aplastado por un tren, tras ser arrojado aparentemente a las vías desde otra formación por un delincuente que le arrebató su bolso, en las inmediaciones de la estación de Villa Lugano del ex ferrocarril Belgrano.

Fuentes policiales informaron a Télam que el hecho ocurrió pasadas las 11.30 en el mencionado lugar, cuando el efectivo, identificado com Manuel Frías, de 21 años, se trasladaba en un formación desde la zona de provincia hacia la Capital Federal para prestar servicios en la seccional 48.

Farías, con sólo un año de servicio en la Policía Federal, vivía con sus padres en la localidad bonaerense de González Catán, donde había tomado el tren para dirigirse a la comisaría 48, a dos cuadras de la estación Villa Lugano, donde prestaba servicio en el horario de 12 a 18.

El incidente ocurrió a sólo 150 metros del arribo a la estación Villa Lugano, cerca del denominado Puente de Hierro, que cruza la autopista Ricchieri.

Por tratarse de un hecho ocurrido dentro de la red ferroviaria nacional y de pertenecer la víctima a una fuerza de seguridad, la causa fue derivada al fuero federal, entendiendo en el caso el juzgado Federal número Seis, a cargo de Rodolfo Canicoba Corral.

Fuentes de la investigación, encarada por la propia comisaría 48, la división Belgrano de Seguridad del Transporte e Investigaciones de la Policía Federal, revelaron a Télam que la pesquisa tiene tres hipótesis de trabajo.

La primera, que surgió de "la declaración ambigua" de tres testigos parciales del hecho, quienes viajaban en el tren, sostiene que Farías "fue empujado a las vías del tren por un hombre de unos 40 años, tras arrebatarle el bolso que el policía llevaba colgado en el hombro".

La segunda, señala que el joven perseguía a un ladrón que "dentro del tren intentó robarle el bolso, quien se arrojó del convoy en marcha, tras el que se tiró Farías, pero con la mala fortuna de ser arrollado por la formación".

Finalmente, otra de las posibilidades, que obligaría a un cambio de carátula del hecho, es que Farías "simplemente se cayó del tren y murió arrollado por el transporte ferroviario en el que viajaba, lo que constituiría un simple accidente", dijo la fuente a Télam.

Los voceros policiales aclararon que, contrariamente a lo que se supuso al principio, el tren que mató a Farías fue el mismo en el que viajaba y no otro que marchaba en sentido contrario.

"Es más -dijo la fuente- esa segunda formación se detuvo apenas salió de la estación Villa Lugano cuando el maquinista observó que se había producido un accidente unos metros más adelante". De todas maneras, las pericias científicas quedaron a cargo de la Gendarmería, por disposición de Canicoba Corral, por tratarse de una fuerza independiente de la Policía Federal.

Las fuentes de la pesquisa, por su parte, aclararon que junto a los restos del policía muerto se encontraron "todos los elementos institucionales", lo cual comprende el arma reglamentaria, la credencial y la chapa de pecho.

El bolso, en el que Farías llevaría la ropa de policía y que fuera causa del probable robo, no fue hallado por los investigadores en la zona que fue revisada exhaustivamente.

Los encargados de la investigación trabajan activamente en la búsqueda de más testigos del episodio para poder determinar fehacientemente si la muerte de Farías fue el desenlace de un robo o simplemente se trató de un accidente.

El caso para la justicia aún no es claro, por lo que quedó caratulado en principio como "averiguación de homicidio", en base a la declaración de testigos.

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