Las fugas de presos ya parece dejar de ser una historia de ficción. A la ocurrida hace dos días en la cárcel bonaerense de Olmos, y la de Viedma, Río Negro, se sumó otra en un penal de San Carlos de Bariloche, de donde cinco reclusos escaparon por un boquete que hicieron en el techo del lugar.
La fuga de un condenado y cuatro procesados por delitos graves fue confirmada por el jefe de la Regional Tercera, comisario Adrián Paillalef, quien sostuvo que el hecho ocurrió ayer en la unidad penal III de Bariloche.
Según consignó el diario Río Negro, los prófugos son Sebastián Aravena, Esteban Baeza, Eduardo Laime, Víctor Fernández y Heriberto Miguel (el único condenado). Asimismo, trascendió que dos de los fugados están procesados en investigaciones judiciales por homicidios.
Por su parte, el diario Cordillerano de Bariloche detalló que se investigaba si los fugados realizaron un boquete en la oficina del director de la unidad carcelaria y luego se presume que rompieron el cerco de alambre perimetral.
Este hecho se produce a unos días de la curiosa fuga ocurrida en el penal de Viedma, también en Río Negro, de donde Walter Leandro Castro, de 20 años, huyó enyesado y con muletas. Días antes de este hecho, otros tres reclusos se habían evadido de la Alcaidía de Viedma. A ellos se suman otros 12 presos, que huyeron luego de cavar un túnel en la cárcel de General Roca, en esa misma provincia.
El miércoles pasado, en tanto, se conoció la fuga de otros dos presos condenados por robo de la Unidad Penal 26 de Olmos, perteneciente al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), y se tomaron un remis hasta Florencio Varela, donde se bajaron sin pagar el viaje.
Éstas no fueron las únicas que sorprendieron en 2013. Las precedió el increíble escape de trece presos de la cárcel bonaerense de Ezeiza, que desató una crisis que puso en duda las medidas de seguridad con las que cuentan las unidades dependientes del Servicio Penitenciario Federal (SPF), y provocó la renuncia del por entonces director del SPF, Víctor Hortel.