Tres de los boqueteros acusados de intentar ingresar a la sucursal del Banco Macro de San Isidro fueron condenados a penas de hasta tres años y cuatro meses de cárcel, en un juicio abreviado. El fallo dictado por el juez Maximiliano Savarino, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro, determinó que el millonario ilícito contra la propiedad no llegó a consumarse por razones ajenas a la voluntad de los imputados, tras descubrirse un impactante túnel subterráneo de 200 metros de longitud.
El ambicioso plan criminal se interrumpió abruptamente el 6 de agosto de 2024 en pleno centro de San Isidro, cuando un repartidor que circulaba por la calle Chacabuco al 400 notó que una varilla metálica sobresalía entre los adoquines y golpeaba el chasis de su camioneta. El hombre denunció de inmediato la situación a la seguridad del banco, lo que derivó en una investigación de la Policía bonaerense.

Al excavar el lugar, las autoridades hallaron el túnel que se extendía desde un galpón cercano y que se ubicaba a menos de cinco metros del sector de las cajas de seguridad que la banda pretendía saquear en las horas siguientes.
Las penas y el rol de los acusados
El fallo de 55 páginas condenó a Alejandro Israel Rosendo López (44), alias “Johny”, a la pena de dos años y cinco meses de prisión, que cumplirá en su domicilio hasta que se haga efectiva. Por su parte, los ciudadanos uruguayos Carlos Andrés Cazenave Peña (40) y Nicolás Ignacio Carpani Romero (35) recibieron una sentencia de tres años y cuatro meses de cárcel.

A todos se los consideró coautores del delito de "tentativa de robo agravado por su comisión en lugar poblado y en banda", sumándose para los dos últimos el cargo de "falsificación de documento público" por haber engañado a una inmobiliaria utilizando identidades falsas.
En tanto, los otros dos imputados en la causa, Alan Daniel Lorenzo Rodríguez y César Leonardo Cazenave Peña, prefirieron no pactar un juicio abreviado y eligieron ser juzgados por un tribunal ordinario. El debate quedará a cargo del TOC N° 7, aunque todavía no tiene una fecha fijada.
Así era el túnel por dentro (Video: Alejandro Beltrame)
Un centro de operaciones a metros de la Fiscalía
Según la elevación a juicio realizada por la fiscal Carolina Asprella, el plan delictivo se ejecutó al menos desde el 1° de noviembre de 2023 hasta el 8 de agosto de 2024. La fiscalía detalló que, además de los cinco detenidos principales, hubo al menos siete sospechosos más abocados a violentar la seguridad del banco para apoderarse de dinero nacional y extranjero, joyas, alhajas, obras de arte y objetos de valor.

Para montar la base operativa, la organización alquiló por adelantado y por el plazo de un año un galpón ubicado en Chacabuco 543, que simulaba ser un comercio de venta de placas antihumedad. El local se encontraba a escasos metros de los Tribunales y de la Fiscalía General del Departamento Judicial.
Los peritajes indicaron que los delincuentes trabajaron entre 6 y 9 meses para construir la estructura, que se extendía a 4,5 metros de profundidad, medía 1,2 metros de altura y estaba completamente encofrada en madera.

El juez Savarino remarcó en su resolución la "fuerza en las cosas" ejercida por la banda debido a la intensidad de los daños verificados en los muros del inmueble y en el espacio público por debajo de la calle.
Banco Macro: analizan videos para identificar a los boqueteros
Huellas, narcotráfico y barras bravas: cómo cayó la banda de boqueteros
La detención de los implicados se logró gracias al rastreo de una embarcación y el hallazgo de una huella dactilar en una botella de gaseosa dejada en el taller de la calle Chacabuco. El primer arrestado fue "Johny" Rosendo López, domiciliado en Villa Paranacito (Entre Ríos), sindicado como el encargado de cruzar a los miembros de la organización hacia y desde Uruguay.
Rosendo López ya contaba con antecedentes: en 2018 había sido condenado a cuatro años y diez meses de prisión por la Justicia Federal de San Martín tras ser sorprendido transportando 11 kilos de cocaína.
MEG/LT