Una investigación que comenzó con pequeños indicios en las redes sociales y fue creciendo con el correr de las semanas derivó en un operativo en un local del barrio porteño de Belgrano, donde la Policía de la Ciudad de Buenos Aires desarticuló una maniobra de contrabando a través del secuestro de ropa ingresada al país desde Chile. Se trata de prendas de primera marcas, cuyo valor supera los 150 millones de pesos.
El caso se inició a partir de tareas de ciberpatrullaje que llevaron a los investigadores a identificar una empresa que ofrecía ropa importada a través de redes sociales y plataformas digitales. En las publicaciones, los productos eran presentados como prendas usadas de distintas calidades, aunque un detalle clave llamó la atención: conservaban sus etiquetas originales.
Marcas provenientes de los Estados Unidos y de países de Europa, como Nike, Adidas, Banana Republic y Hollister eran algunas de las que podían observarse en los posteos. Pero el detalle de las etiquetas, y otras averiguaciones posteriores, permitieron detectar que la indumentaria estaba a estrenar y que provenía de Chile, sin contar con la documentación aduanera correspondiente.
Según indicaron fuentes oficiales a PERFIL, la investigación permitió determinar que las prendas eran ingresadas desde el país vecino de forma ilegal y en la maniobra estaba implicada un emprendimiento administrado por dos ciudadanos argentinos que operaba sin los permisos necesarios. Las sospechas sobre la actividad ilícita aumentaron al revisar los permisos del local donde se almacenaba y comercializaba la ropa.

Ubicado sobre la calle Monroe al 2500, a una cuadra de la Avenida Cabildo, el comercio no contaba con la habilitación correspondiente ni sistema de facturación. Con las pruebas reunidas por la Unidad Técnica Operativa Judicial y la División Contravenciones y Faltas de la fuerza porteña, se radicó una denuncia en el Juzgado Penal y Económico N° 8, a cargo del juez Gustavo Meirovich.
Luego de alrededor de dos meses de investigación, el magistrado ordenó el allanamiento del local. Los agentes realizaron una inspección exhaustiva del lugar, donde se incautaron 137 bultos con prendas de vestir de marcas internacionales que, según confirmó el personal de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero) presente en el operativo, no poseía los papeles para su respaldo legal.

Asimismo, en el procedimiento se secuestró documentación de interés para la causa y elementos y dispositivos electrónicos que serán peritados por los expertos en los próximos días. Finalmente, se labraron actuaciones por infracción a la Ley 22.415 (de Contrabando) para determinar la posible existencia de otros involucrados.
Qué dice la Ley de Contrabando
La Ley 22.415, conocida como el Código Aduanero Argentino, fue publicada en 1981) y regula el tráfico internacional de mercancías, tipificando el delito de contrabando como la importación o exportación ilícita por vías no autorizadas, ocultamiento o engaño.
En términos generales, la ley considera contrabando a acciones como: introducir mercadería sin declararla, falsear su valor o características, ocultarla para evitar controles, o ingresarla por circuitos no habilitados. También abarca casos donde, aunque haya una apariencia de legalidad, se busca engañar para evitar impuestos o controles.
En cuanto a las penas, la normativa establece distintos niveles según la gravedad del hecho, previendo de 2 a 8 años de prisión, además de multas, para delitos considerados contrabando simple; y de 4 a 10 años de prisión por contrabando agravado (cuando hay circunstancias que implican intervención de tres o más personas, uso de documentación falsa o la participación de funcionarios públicos, entre otras).
FP