Franco Distilo y Matías Testa, los dos detenidos que tiene el caso, fueron indagados ayer por el fiscal José Maroto. Ambos reconocieron que mintieron cuando declararon como testigos y aseguraron que Dilma consumió cocaína y sufrió convulsiones.
Los acusados habían manifestado que encontraron desnuda a la chica en la calle, y que la llevaron hasta el hospital Paroissien.
Los sospechosos dijeron que mintieron porque se asustaron cuando supuestamente la chica se descompuso en el departamento de un amigo.
Distilo y Testa aseguraron que Dilma murió por una sobredosis de cocaína, pero nada dijeron de los golpes y las marcas en el cuello que presentaba el cuerpo.
Para el abogado Andrés Bonicalzi, abogado de la familia de la víctima, se trata de “un abuso seguido de muerte”.
Tanto Distilio como Testa llegaron a la fiscalía bajo un fuerte operativo de seguridad y mientras distintos medios montaban guardia. Las fuentes dijeron que un testigo derribó su coartada al declarar que la chica estuvo con ellos en San Justo.