Al juez del cuádruple crimen de La Plata se lo ve siempre temprano subir las escaleras del Fuero Penal de la Ciudad de La Plata. Sus empleados lo esperan con el termo y el mate sobre la mesa de su despacho, donde se destacan las pequeñas bibliotecas con los Códigos y leyes siempre a mano.
En el transcurso de la mañana, pasa por los escritorios de cada empleado para “charlar” y controlar sus tareas. Asimismo, lo describen como “una persona muy responsable con su trabajo y muy amable con su personal”. Y el Juzgado de Garantías nº 1 de la capital bonaerense está actualmente al día con las causas.
Federico Guillermo Atencio nació en la Ciudad de las diagonales el 4 de agosto de 1949 y siempre tuvo “como proyecto de vida ser médico cirujano”; cuenta que ser juez era para él más bien una “ilusión”. Sin embargo, al momento de elegir la carrera, la muerte de su padre en noviembre de 1967 lo llevó a elegir Derecho, para poder conseguir, y mantener al mismo tiempo, los tres empleos que le permitirían “sostener la casa” tras la dolorosa pérdida de la familia.
En su opinión, “las dos cosas [Ciencias Jurídicas y Medicina] tenían un factor en común, que tiene que ver con la esquizofrenia que se necesita para ejercer tanto una como otra profesión” y explica: “La esquizofrenia viene a ser el desdoblamiento de la personalidad a un grado medianamente normal como para poder soportar situaciones terribles de ambas profesiones”.
Pone el ejemplo: “A mí me ha tocado ir a autopsias de niñas y tener que después ir a sentarme a comer con las mías. Si uno no usa la esquizofrenia de alguna manera para poder soportarlo, es un poco imposible”.
Abogado por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (1975) es, además, Doctor en Ciencias Penales y Criminológicas por la Universidad del Salvador (1985), y Máster en Derecho Penal, recibido en la Universidad Católica de La Plata (1995). Comenzó a trabajar en 1976, como gestor del sector de expropiaciones de la Fiscalía de Estado de la provincia de Buenos Aires.
Fue Secretario Penal en Lomas de Zamora, y luego ocupó el mismo puesto en La Plata. Pasó a ser Secretario de la Presidencia de la Cámara Penal de La Plata, y juez en el Juzgado n°5, y en el año 1998, cuando se sancionó la Reforma del Código de Procedimiento Penal y se creó el cargo, se convirtió en Juez de Garantías, por lo que su función es “cautelar el respeto a las garantías y derechos del imputado y la legalidad del proceso investigativo desarrollado por el Ministerio Público”.
Amante del fútbol, su respetable carrera no le impide disfrutar de los partidos de Estudiantes de La Plata, club del que es hincha fanático, y en el que ocupó el cargo de vicepresidente en el período 1999-2002, ni tampoco descuidar su verdadera gran vocación: sus hijas Marianela (31, médica) y Carolina (28, licenciada en Ciencias Políticas).
Entre sus casos más destacados se encuentra la detención del hijo del ex subsecretario de Comercialización de la Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Emilio Pérsico, por el tránsito de estupefacientes para la comercialización, ocurrido en 2009.
Por su inminente tratamiento del caso del cuádruple asesinato en La Plata, en noviembre de 2011 reclamó incluir la figura de femicidio en el Código Penal, para agravar las penas en los casos de crímenes de violencia de género.
El juez Atencio profesa una ética profesional abierta y comunicativa: recibe por igual a parientes de víctimas e imputados en su despacho, presto a explicarles detalladamente el estado de sus causas. Cuando es necesario, se encierra largas horas en su despacho a escribir: plantea enfoques, realiza análisis y apunta criterios que utilizará posteriormente en sus resoluciones.
También escribe asiduamente notas de opinión y de interés para el diario El Día de La Plata hace más de quince años: “De alguna manera considero que es un deber para mí como juez platense aclarar a la opinión pública el tema de la seguridad, que me preocupa muchísimo, pero me preocupa desde un punto de vista personal”. Y aclara: “no tengo ningún tipo de aspiración política ni mucho menos… sólo busco dimensionar de alguna forma, de qué manera hoy por hoy la Justicia tiene incidencia en la seguridad, cosa que siempre se consideró que no tenía”.
Uno de sus estudios más recientes explica que “la inseguridad no es medible estadísticamente, ni tampoco es una situación de sensación, como se ha dicho por ahí; es simplemente la consecuencia de la falta de una política de Estado”.
Propone que se discuta desde la Justicia una “solución coyuntural, que no puede ser tan pueril como la que vemos todos los días, cuando hay un hecho escandaloso en la vía pública: colocar un helicóptero por un tiempito dando vueltas y mandar tantos policías a un determinado lugar, porque eso ante otro hecho se va a mudar y va a quedar esa zona desprotegida: un poco es la teoría de la ‘sábana corta’”.
Y, paralelamente, “se vaya el Estado ocupando de la marginalidad, del desempleo, de la falta de educación, de los niños que están en la calle, y demás, que entiendo es la cuestión de fondo”.
Esta semana, a raíz de su presunto mal desempeño en la causa por el cuádruple femicidio de La Plata, que le valió un pedido de recusación por parte de la defensa de Osvaldo “Alito” Martínez, Atencio debió comparecer frente a los camaristas Alejandro Villordo, Silvia Oyhamburu y Carlos Silva Acevedo, junto al nuevo miembro del grupo defensor del “karateka” Martínez, Marcelo Mazzeo, quién impulsó esta demanda de apartamiento del juez. La audiencia tuvo lugar en la Sala III de la cámara platense.
Según el documento en el que reza el pedido, se acusa al Magistrado de emitir opiniones que condenaban a Martínez ante diferentes medios de comunicación, y se explica que la última detención del acusado habría tenido lugar por una falsa declaración de “La Hiena” Javier Quiroga, el segundo detenido, cuyo ADN fue encontrado en la escena de los hechos, en el barrio platense de La Loma.
Ahora, en el juzgado, Atencio tramita un “incidente de alternativa de prisión preventiva para Martínez”, lo que significaría otorgarle el arresto domiciliario durante el proceso. Mientras se prepara para esto, se hizo tiempo para, el miércoles, sancionar una resolución inédita en el país que permitiría que Fabiana Alvistos (26) le done un riñón a su suegro, Roberto Torti, que padece una enfermedad renal crónica: el primer caso en que la Justicia excepciona el grado de parentesco para permitir la donación y el trasplante de órganos.
(*) Especial para Perfil.com