Vanesa Rial, expareja de Cristian Martínez Poch, declaró ante la Justicia y relató las aberraciones a las que fue sometida por parte del DJ acusado de haber abusado de sus dos hijas durante años: la obligó a tener relaciones con sus amigos y hasta con una perra. Además de hacerla tomar pastillas con alcohol. “Me arrancó las uñas de los dos pies con una tenaza”, precisó en un momento de su declaración.
"Me obligaba a beber su orina y a realizar prácticas sexuales aberrantes con una perra”, contó la mujer. "Yo quería escapar, siempre quise escapar pero no tenía voluntad debido al alcohol y las pastillas que me obligaba a tomar", agregó frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata.
Rial contó que conoció Martínez Poch por un amigo en común: "Me pareció encantador, seductor, era haber encontrado al Príncipe Azul, pero al tercer día de la relación me dio la primera paliza y me mostró toda su maldad". Pero todo eso pronto se esfumó. En una oportunidad, le "arrancó las uñas de los dedos gordos de ambos pies con unas tenazas".
"Me decía 'sos una negra de mierda', vos no existís, petisa, mi moto vale más que tu vida´", argumentó, y sobre la vivienda del acusado, describió: "El departamento no era un departamento común, la puerta no tenía picaporte y le había sacado la cerradura, estaba el agujero, por lo que él sacaba la puerta directamente. La cama estaba en el living, a la vista de todos, al lado del balcón y a pesar de que le dije que era fóbica a los balcones no corrió la cama, se aprovechaba de mi miedo y me violaba ahí".
El acusado la forzaba a tener sexo con sus amigos y hasta a hacer prácticas sexuales aberrantes con una perra. Uno de los acusados de participar es Pablo Rodríguez, el presunto dueño del edificio que habitaba el acusado. Solo en una ocasión, la víctima pudo escapar aunque luego fue localizada por el agresor, quien la amenazaba con matar a su madre.
Fue el 23 de septiembre de 2013 cuando finalmente terminó su calvario, momento en el que su padre Eduardo Rial, denunció su desaparición. "Nunca más voy a volver a ser la misma de antes, pero si Cristian está preso, yo voy a estar tranquila, en paz, sin miedo de que me haga algo", dijo.
Durante el juicio, las hijas del acusado también brindaron testimonio y detallaron la pesadilla que vivieron desde niñas hasta que cumplieron 15 y 16 años. Por tales hechos, Martínez Poch está también acusado de "corrupción de menores agravada y abuso sexual gravemente ultrajante".