Un grupo de boqueteros ingresó ayer a robar al tesoro de una sucursal del Banco Macro situada en pleno centro de la Capital Federal, de donde se llevó una suma de dinero que no había sido determinada, informaron fuentes policiales.
Los delincuentes tomaron como rehén al sereno de un instituto de enseñanza situado en la parte superior del edificio, al que se accede por una puerta ubicada al costado, donde funciona la entidad, tras lo cual dedicaron varias horas de la madrugada de hoy para realizar el agujero que les permitió introducirse en el banco. El hecho se produjo en la sucursal del Macro situada Callao 264, a dos cuadras del Congreso de la Nación, en pleno centro de Buenos Aires, una zona en la que en los últimos tiempos se vienen repitiendo los asaltos a negocios y los robos a transeúntes.
En un comunicado que lleva la firma de Milagros Medrano, gerente de Relaciones Institucionales de la entidad, se informó que hoy aún "no se puede determinar la magnitud de los daños" y que "mañana se brindará información a los clientes" sobre las pérdidas sufridas. De todas formas, trascendió de fuentes policiales que los delincuentes no solamente habrían accedido al tesoro de la entidad, sino también a las cajas de seguridad de los clientes.
El grupo de ladrones se introdujo en la Escuela Superior de Seguridad a Higiene Industrial que funciona en el mismo edificio del banco alrededor de las 22 de ayer y tomó como rehén al cuidador, la única persona que se encontraba en el lugar. El hombre, indicó el comisario Néstor Rodríguez, fue encerrado en una habitación, tras lo cual el grupo comenzó a realizar el boquete desde la cocina del instituto de enseñanza, que da directamente al tesoro de la sucursal.
Los investigadores dieron por descontado que los delincuentes contaban con un trabajo de inteligencia previo a raíz de la precisión de sus movimientos, ya que conocían dónde debían perforar la pared. El grupo golpeó, destruyó pared y mampostería e ingresó al banco sin que sonaran las alarmas de la entidad, que recién se activaron alrededor de las 7,50 de hoy, cuando los ladrones ya se habían ido del lugar.
Entonces, llegó a Callao al 200 un patrullero de la comisaría quinta, advertido por la alarma, pero tardó un rato en percibir que algo había ocurrido ya que desde el exterior no se notaba nada anormal. "No hubo actividad de alarmas" hasta pasadas las 7, dijo Rodríguez y resaltó que al llegar el personal de la comisaría quinta "a simple vista no ve ninguna anormalidad frente a la entidad". "Luego se determina que por la propiedad lindera un señor encargado del lugar refiere que ingresaron personas", dijo el jefe policial.
El hombre, precisó, mientras los delincuentes perpetraban el robo "estuvo privado de su libertad", pero aclaró que "no hubo que lamentar personas víctimas de lesión".
Rodríguez sostuvo que en cuanto a lo robado "recién mañana a la apertura del banco y de las bóvedas se va a poder determinar". En el lugar trabajó durante el día la Policía Científica, en procura de recolectar pruebas que orienten la investigación.
FUENTE: DyN