Con muestras de profundo pesar, los vecinos y familiares de la familia asesinada ayer en Merlo despidieron los restos de los ocho muertos, a la vez que reclamaron la detención del supuesto agresor.
Los padres de María Karina Flamenco y abuelos de los seis niños que murieron aseveraron que la expareja de su hija es "un asesino, un psicópata" y revelaron que "los chicos no dormían" porque "le tenían miedo".
"Les robaba hasta la comida a los chicos, entraba por la ventana. No la dejaba en paz, la amenazaba con cuchillos, con palos", relató Rita Flamenco, quien sostuvo que a pesar de las denuncias realizadas por su hija "nunca hubo una custodia" en su vivienda.
Según relató la mujer, la expareja de María Karina -que es sospechado de haber iniciado el incendio- "es un asesino, un psicópata" y reclamó a las autoridades que "lo agarren, que no lo suelten más, porque mató hasta al propio hijo".
En tanto, José Flamenco, su esposo, reveló que sus nietos "tenían miedo" y dormían "con la luz prendida", y se quejó porque "nadie hizo nada" ante las denuncias de su hija. Además, remarcó que María Karina "vivía asustada".
Asimismo, el matrimonio contó que le decía a su hija "que se mude", por seguridad, de su casa de Merlo, "pero no había dinero para que ella se vaya a otro lado" y pidió que se haga "justicia".
Las declaraciones de la familia Flamenco coincidieron con el testimonio de los vecinos, quienes aseguraron que el hombre, identificado como Cristian Méndez, "siempre venía, la insultaba y la amenazaba", afirmaron vecinos de la familia, y dijeron que el hombre tiene "muchas denuncias por violencia".
El supuesto agresor "tiene muchas denuncias por violencia”. “Cuando él venía a molestarla, llamábamos a la policía, que a veces venía y a veces no. Todos los vecinos la ayudábamos", contaron.
“La casa no tenía ventanas y ella cerraba con candado. Tuvimos que romper a mazazos las paredes para poder sacarlos. Los chicos y ellos estaban todos quemados. Tiramos un colchón y pusimos a los chicos todos juntos", lamentaron.