POLITICA
estrategia ante el avance de la corte suprema

Activan una reforma de la ley sindical

La CGT oficial quiere acordar con las centrales de Moyano y Barrionuevo para armar un proyecto conjunto. Busca “democratizar” el modelo gremial sin perder poder.

Calo. El metalúrgico encabezó la reunión del miércoles, cuando se tomó la decisión de avanzar.
| Silvestro

La CGT oficial acordó el miércoles el inicio de una serie de reuniones con la CGT de Hugo Moyano y la central de Luis Barrionuevo para elaborar un proyecto que reforme la actual Ley de Asociaciones Sindicales, la norma que rige la vida y el poder de los sindicatos.
Los cegetistas se quieren adelantar a lo que saben que se viene: la Corte Suprema avanza sobre el modelo sindical. A mediados de año, un fallo declaró inconstitucional un artículo de la ley y reconoció como legales a dos nuevos gremios en los rubros de comercio y de la construcción, rompiendo así el eje del poder sindical: el unicato.
El unicato es la base del modelo sindical argentino. Esta característica del sindicalismo peronista garantiza que el gremio de mayor representatividad sea el que tenga el poder de negociar salarios y condiciones de trabajo, en detrimento de sindicatos más pequeños de los mismos rubros. Los cegetistas no sólo temen por futuros fallos de la Corte. También creen que presentar un proyecto propio, que reforme algunos aspectos de la ley, pero esté adecuado a sus necesidades, evitaría que esa iniciativa sea tomada por el kirchnerismo en el Congreso.
Los encuentros entre las tres CGT serán “oficiosos” o extraoficiales, aseguraron a PERFIL altas fuentes de la central obrera que dirige Antonio Caló. Los gremialistas acordaron el miércoles por la mañana en la sede del Sindicato de Taxistas, que lidera Omar Viviani, activar una ronda de reuniones con los equipos técnicos y los dirigentes del moyanismo y el barrionuevismo para comenzar a definir algunos cambios –moderados– del modelo sindical. Buscan poner paños fríos al debate sobre la democracia en los sindicatos y conservar al mismo tiempo la base de su poder.
Los dirigentes incluso conversaron sobre la decisión del organismo internacional Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA) de elaborar un proceso de reforma gremial en el continente en base al modelo argentino, en el que los gremios son más poderosos debido al unicato.
Como adelantó PERFIL en septiembre, los gremios alineados con Sergio Massa elaboran desde hace meses prototipos de proyectos para que se conserve el unicato, pero se permita que las minorías que no ganen elecciones internas puedan integrar y participar del consejo directivo del gremio. Una medida que abre la democratización y al mismo tiempo intenta frenar la creación de gremios paralelos.
La Ley de Asociaciones Sindicales es la misma que el radicalismo intentó modificar en 1984, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y desató una crisis polìtica. El radicalismo debió dar marcha atrás. La denominada “Ley Mucci” fue rechazada en el Senado, donde el peronismo tenía mayoría. Desde entonces, ningún otro gobierno intentó reformar esa ley.