sábado 26 de noviembre de 2022
POLITICA Perfil empresarial

Cómo piensa el nuevo CEO que podría saltar a la política: su vínculo con China y participación en el colectivo LGBTIQ

Antonio Aracre es el CEO de Syngenta hace 12 años. Sus opiniones y sugerencias lo acercaron a la política y hoy piensa en saltar a la arena pública.

07-10-2022 13:02

Un nuevo CEO empieza a tentarse con la política y analiza la posibilidad de dejar el sector privado para aterrizar en la arena pública. Se trata de Antonio Aracre, un hijo de familia italiana que desde 2010 es el CEO de la empresa China de semillas Syngenta. Representa a la comunidad LGBTIQ+ en el círculo rojo y tiene una llegada al Gobierno que le permite “colaborar” en el diseño de las políticas para el sector.

Con el ministro de Economía, Sergio Massa, tiene un buen vínculo, de cercanía. En distintas oportunidades lo definió como un “gran facilitador que acerca el mundo privado a lo público”. “Facilita el diálogo y el agro no es la excepción”, señaló en distintas oportunidades.

Dentro del Gobierno algunos lo señalan como el autor del “dólar soja”, la medida que implementó el ministro de Economía para que distintos productores agropecuarios decidan liquidar las divisas y robustecer las arcas del Banco Central. Según pudo reconstruir PERFIL, Aracre llevó el primer borrador al Palacio de Hacienda cuando Silvina Batakis era ministra, pero la actual directora del Banco Nación eligió otro camino que no terminó de convencer a los productores.

14-08-22ARACRE

“Él había dicho que tenían que hacer esto otro pero no quisieron ir por tanto y por eso no funcionó”, analizó una de las personas que participó de esas conversaciones.

En este escenario, el pase de Aracre a la política de forma activa no está confirmada. Frente a la consulta de PERFIL, este empresario no afirmó ni desmintió que esto vaya a suceder. “Hoy no tengo nada concreto para comunicar la verdad”, aclaró.

El rumor que se instaló en los últimos días llamó la atención en distintos dirigentes políticos que también son productores agropecuarios. Entienden que su buen vínculo con el Gobierno y con el massismo podrían revalidar el vínculo que tiene Argentina con China. Hace 12 años que este empresario es CEO de la principal empresa semillera que trabaja en el país, que es de capitales orientales.

Aracre llevó el primer borrador al Palacio de Hacienda cuando Silvina Batakis era ministra, pero la actual directora del Banco Nación eligió otro camino

“Si se confirma su llegada a la política va a ser interesante analizar cómo se maneja en el vínculo con China”, advirtió un empresario agropecuario que también trabaja en política. “Una cosa es responder a China desde tu empresa, otra es desde la política, con algún cargo público”.

A diferencia de otros sectores de la producción agropecuaria, Aracre elige la moderación para hablar del panorama económico. Suele repetir en entrevistas que “el momento es complejo”. “Necesitamos urgente un plan de shock que reduzca significativamente la nominalidad exagerada que tiene la inflación eliminando las indexaciones automáticas”, dijo.

Antonio Aracre

Por otro lado, opinó que para lograr esa estabilización “es imprescindible administrar las divisas con más racionalidad y previsibilidad”. Esto implicaría, desde su mirada, “el desdoblamiento cambiario, que podría ser una buena herramienta para eso”.

Al círculo rojo Aracre le aporta nuevos aires. Suele mostrarse con ropa más casual y tal vez no tanto de saco y corbata. Mantiene conversaciones con distintos periodistas y no se esconde de las cámaras.

Es parte del colectivo LGBTIQ+, algo que no suele verse en las mesas chicas del círculo rojo: "Ser abiertamente gay mientras soy CEO me hizo ganar un respeto y una consideración por parte de mi gente, mi equipo, de los clientes. No sé si hay algo más importante para un CEO que ganarse el respeto de esa gente", dijo en 2020 en una entrevista con PERFIL.

La historia de Aracre también podría verse como la historia de la movilidad social ascendente: el CEO es hijo de un taxista y una modista de clase media baja. También contó que sufrió bullying en las escuelas.

A Syngenta entró a los 20 años para trabajar de cadete. Estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió a las 21. Al año, lo habían ascendido a jefe de planificación y control, con 10 personas a cargo.