En el marco de la cumbre de presidentes que se realiza en Costa do Sauipe, Cristina Fernández de Kirchner volvió a pedir cambios radicales en los organismos multinacionales al tiempo que instó a sus pares latinoamericanos a adoptar "posturas uniformes" y erradicar la política de "doble estandard", como definió a la diferencia de posturas de algunos países frente al bloque continental y ante los organismos internacionales.
Dejando atrás el papelón protagonizado ayer, cuando llegó tarde a la inauguración de la cumbre, Cristina volvió a mostrarse crítica con los organismos internacionales. La mandataria pidió aunar criterios para bregar por un "cambio de reglas" a las Naciones Unidas (ONU), y también que estas reglas "sean cumplidas por todos".
Cristina aseguró que "no hay que venir aquí con discursos y no decir las mismas cosas" en otros foros y agregó que "eso es clave porque no se puede seguir en el doble estandard, como sucede hoy ante organismos multilaterales de crédito y organismos políticos también".
Como es su costumbre, la Presidenta cargó contra los organismos multilaterales por que obligan a los países más débiles del mundo a cumplir a rajatabla con las reglas, pero nada dicen cuando incumplen los poderosos. "Pedimos la reformulación del FMI y organismos como la ONU, pero tal vez lo más grave sea que hay un mundo en donde aún con reglas que no compartimos hay países que son obligados a cumplir reglas y otros que no lo hacen", afirmó.
Cristina puso de ejemplo las exigencias que cayeron sobre la Argentina por parte del FMI y argumentó que "nunca fueron realizadas a la primera economía del mundo, que además tiene la moneda de reserva y puede emitir, que tiene un déficit de trillones de dólares que exporta a todos los países". Al tiempo que volvió a hacer hincapie en el "efecto Jazz": "Ni el FMI, ni las calificadoras de riesgo, ni ningún periodista de investigación alertó que la recesión en Estados Unidos había comenzado en 2007".
La cuestión Malvinas. Siguiendo con los ejemplos de cómo las potencias no cumplen con las disposiciones de los organismo multilaterales, la Presidenta habló de las Islas Malvinas y de la negativa de los británicos para negociar la soberanía de las islas. "Pero el Reino Unido puede darse el lujo de no cumplir una resolución de la ONU. Si un pequeño país no cumple una resolución de las Naciones Unidas es invadido o castigado", agregó.