POLITICA
LESA HUMANIDAD y MILEI

Dos jueces y un firme rechazo al negacionismo: "Se cometieron delitos aberrantes y atroces"

Son Alejandro Slokar, de la Cámara Federal de Casación, y Daniel Erbetta, presidente de la Corte Suprema de Santa Fe. Por qué no ven en riesgo el proceso de juzgamiento a genocidas y su defensa por la educación pública.

Daniel Erbetta y Alejandro Slokar
Daniel Erbetta y Alejandro Slokar | CEDOC PERFIL

Sin nombrarlo directamente, un grupo de reconocidos titulares de cátedras de Derecho Penal de universidades de todo el país se pronunciaron contra el discurso negacionista y las promesas educativas de Javier Milei. Entre los adherentes aparecen el juez de la Cámara Federal de Casación, Alejandro Slokar, y el presidente de la Corte Suprema de Santa Fe, Daniel Erbetta, que si bien alertaron sobre la avanzada antidemocrática, coincidieron en que no se avizora una ralentización de los procesos de juzgamiento a los criminales de lesa humanidad de la última dictadura. 

El pronunciamiento se produjo en el marco de la 22° encuentro anual de la Asociación Argentina de Profesoras y Profesores de Derecho Penal (AAPDP), donde cada año catedráticos de las principales universidades del país consensúan un documento con algunos nexos a temas coyunturales.

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El eje de la edición 2023 fue “aportaciones del Derecho Penal para la consolidación democrática”, a dos semanas de un balotaje donde uno de los candidatos viene de plantear que en la última dictadura en realidad hubo “excesos”, sin reconocer la represión estatal, y a menos de una semana de que su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, dijera que “todo lo que han contado en los últimos 40 años (sobre la dictadura) es falso”. 

“Nosotros en el documento decimos que el pacto fundante de la Democracia argentina es presupuesto del Nunca Más en orden a los crímenes de lesa Humanidad. No se puede negar que la dictadura y el genocidio que precedieron a la democracia fueron crímenes de lesa humanidad”. El que habla es Slokar, profesor de la UBA y de la Universidad Nacional de La Plata, que además de su trabajo académico es uno de los integrantes del máximo tribunal penal del país con asiento en Comodoro Py, desde donde ha firmado fallos de trascendencia en el marco del proceso de juzgamiento a los responsables civiles y militares de la dictadura. 

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En declaraciones a PERFIL, Slokar fue consultado acerca de si cree que un eventual triunfo de Milei puede traducirse en una retracción de los juicios por delitos de lesa humanidad.

“En verdad no sé cuáles son las proyecciones sobre los cursos de acción que expresa esa fuerza política. Pero hay cuestiones que están definitivamente zanjadas por jurisprudencia de la Corte Suprema y de cortes internacionales, con lo cual dar marcha atrás me parece imposible”, respondió. 

Slokar y Erbetta
Slokar y Erbetta.

Y agregó: “Quiero pensar que el valladar inexpugnable que conforma la doctrina de la Corte, que se proyecta, se exporta y es referencia universal, es el límite, la muralla con la que se van a tropezar con cualquier intento de reversión negacionista. La Argentina es vanguardia, insignia respecto de esto. Más allá de los Juicios de Núremberg (holocausto) y de Tokio (II Guerra Mundial), no hubo país en el mundo cuyo tratamiento del pasado criminal y estatal haya sido por medio de jueces regulares, de códigos ordinarios, con enjuiciamiento y castigo de los responsables”. 

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En el mismo sentido opinó Erbetta, profesor de la Universidad Nacional de Rosario y titular de la Corte santafesina. Para él, en la Argentina se dio “un hecho increíble” que fue el juzgamiento del terrorismo de estado con tribunales comunes, con el Código Penal de Hipólito Yrigoyen, por delitos comunes y el respeto de todas las garantías, mientras a nivel mundial se optaba por tribunales especiales. 

“Acá está probado con grado de certeza absoluta que se cometieron delitos aberrantes y atroces. Y fue a partir del Juicio a las Juntas y desde el 2003 con los juicios de la verdad y la reapertura de los juicios. Sería casi una ingenuidad pensar conspirativamente en torno a ese enorme esfuerzo que se ha ventilado en procesos orales, con pruebas, testimonios, con inspecciones a centros clandestinos de detención”, agregó en diálogo con PERFIL.

Así y todo, en términos discursivos, la propuesta libertaria incluye la puesta en discusión de un abanico de cuestiones saldadas hace 40 años por la cultura democrática como el rechazo a la teoría de los excesos o de los dos demonios agitada desde La Libertad Avanza hasta la gratuidad de la educación pública. De hecho, como se mencionó antes, hace menos de una semana la candidata a vicepresidenta, cuyos vínculos con represores como Videla son públicos, dijo en una charla que “ni Argentina está en la vanguardia de los derechos humanos ni las Madres ni las Abuelas son blancas palomas”. 

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Consultado respecto de esa declaración, Slokar respondió: “Yo lo vivo como una afrenta. Tolerar, aceptar con silencio o asentir esas expresiones me parece que pone no solo en riesgo la autoridad de nuestra tarea como integrantes de la magistratura, de la judicatura y del ejercicio doctrinario en las universidades sino también nuestra condición de ciudadanos en el marco de la Democracia”. 

victoria Villarruel
Victoria Villarruel, candidata a vicepresidenta.

“El anticuerpo tiene que aparecer, tiene que reaccionar en el momento justo frente a esos ataques”, agregó. 

El profesor y juez de la Casación citó una frase del intelectual alemán Theodor Adorno, que decía que el mandato fundamental para cualquier educador es uno solo: que Auschwitz no se repita. “Ese es el postulado moral. En Argentina eso es que Esma no se repita, que cualquier campo de exterminio no se repita. Ese es nuestro principal desafío”. 

Por su lado, Erbetta trajo a colación los debates por la sanción de una ley que tipifique como delito el negacionismo. “Se debate mucho en el ámbito del Derecho y es uno de los temas que formó parte del encuentro, porque en la mayoría de los países de Europa el negacionismo es un delito. Sin embargo, no soy muy partidario de utilizar la intervención punitiva para cualquier problema. Sí me plantearía la duda respecto a algún funcionario público que reivindique el terrorismo de estado”, planteó.

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Para el juez y académico, el negacionismo es, en última instancia, una falsedad. “Es la negación de hechos cabalmente demostrados y seguramente el negacionista no va a convencer a otra gente que tenga un respeto por los valores democráticos más consolidados”, dijo.

Como alternativa, planteó la necesidad de “profundizar la cultura de la Memoria. Tenemos un día de recuerdo, el 24 de marzo. Desde ahí hay que profundizar los debates, porque la distancia temporal hace que haya generaciones que no han vivido cercanamente lo que pasó en la Argentina”. 

Y enfatizó: “Acá no hubo una guerra. En una guerra regular, insurgente, no se violan mujeres, no se violan mujeres embarazadas, no se roban bebés, no se desaparece gente como pasó en la dictadura, de modo que hablar de guerra o excesos, para un penalista, desde lo normativo, es verdaderamente un absurdo”. 

En defensa de la educación pública

Como se mencionó antes, el documento consensuado por los integrantes de la mencionada asociación también puso énfasis sobre la defensa de la educación pública, otro de los temas puestos en debate desde la extrema derecha y su propuesta de vouchers educativos.

 “Quisimos poner en valor la importancia de esto, lo que significa. Para graficar: en 1983 había 65 mil ingresantes a las 26 universidades públicas de Argentina, y este año hay 460 mil a 50 universidades. Eso muestra que para el país la educación pública y gratuita no solo ha sido un motor de dinámica social, sino que además ha representado una aportación en materia de ciencia e investigación, algo que tiene impacto en el desarrollo de derechos y el desarrollo económico”, completó Erbetta.