Después de reunirse por más de una hora en Labor Parlamentaria, los jefes de bloque del Senado acordaron ir al recinto este jueves con dos proyectos centrales para el Gobierno: la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al Régimen de Zona Fría. Participaron del encuentro Patricia Bullrich (La Libertad Avanza), Eduardo Vischi (UCR), Martín Goerling Lara (PRO), Flavia Royón, Beatriz Ávila, Julieta Corroza, Edith Terenzi, Fernando Salino y la peronista Juliana Di Tullio.
De los dos temas, el que genera más incertidumbre es Zona Fría. El proyecto, que ya cuenta con dictamen de comisión desde la semana pasada, reduce el alcance geográfico del régimen de subsidios al gas que en 2021 había ampliado el kirchnerismo a localidades de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Cuyo, y lo concentra otra vez en las zonas de frío más extremo: la Patagonia, Malargüe y la Puna. Según el oficialismo, el objetivo es ahorrarle al Estado unos 400 millones de dólares y reemplazar el criterio territorial automático por uno focalizado en el nivel de ingresos de cada hogar.

El problema para el Gobierno es que, a horas de la sesión, los votos no estaban garantizados. Los senadores que responden al gobernador mendocino Alfredo Cornejo no acompañan el recorte, y esa resistencia obligó a Diego Santilli a salir a negociar con los gobernadores del norte una compensación a cambio de sus votos: un régimen de Zona Cálida, con subsidios eléctricos para las localidades de altas temperaturas, que se instrumentaría por resolución y no por ley. Fuentes oficialistas admitieron a PERFIL que las negociaciones seguirían contrarreloj hasta último momento, y no se descartaba una nueva postergación si los números no cerraban antes de que el tema llegara al recinto.
Para destrabar el resto de los votos, el temario de la sesión podría sumar además un dictamen para regular el mercado voluntario de carbono, que establece reglas para la generación y comercialización de créditos por reducción de emisiones. No es el tema central de la jornada, pero funciona como una moneda de cambio extra para sumar a senadores del norte y de provincias productivas interesados en darles marco legal a sus propios proyectos ambientales y de generación de esos créditos.

Los cambios a la Carta Orgánica del BCRA
La situación es distinta en el otro proyecto. El oficialismo llega a la sesión con los votos contados para aprobar sin sobresaltos la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, que Javier Milei describe como la herramienta que terminará de "erradicar" la inflación en la Argentina. El texto fija como misión única del BCRA preservar el valor de la moneda, dejando atrás los objetivos de estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social que había incorporado la reforma kirchnerista de 2012, y prohíbe el financiamiento del Central al sector público, con la eliminación de los adelantos transitorios al Tesoro y restricciones similares para provincias y municipios.
El punto que generó más debate en Diputados fue el mecanismo para remover a las autoridades del Central: la media sanción exige dos tercios en ambas cámaras, la misma mayoría agravada que se usa para un juicio político o la designación de jueces de la Corte. Los aliados en el Senado piden moderar esa exigencia y, además, eliminar el artículo 13, que había generado dudas sobre si las reservas del Banco Central son o no embargables por su redacción ambigua. Si el Senado introduce esos cambios, el proyecto deberá volver a Diputados, donde el oficialismo necesitaría reunir 170 votos para insistir con la versión original si quisiera evitar que prevalezca el texto modificado por la Cámara alta. Los mandatos de seis años para las autoridades del Central, en cambio, no se tocan: el proyecto apuesta a reforzar su estabilidad con un mecanismo de remoción más exigente, no con mandatos más largos.
Se cayó la sesión en el Senado: otra vez, a Bullrich le cuesta imponer la agenda de LLA
Una cena con los 21 senadores libertarios
Además de las negociaciones a contrarreloj, Karina Milei convocó a la tropa libertaria de la Cámara Alta un restaurante de sushi en el límite de Belgrano y Villa Urquiza. La cena había sido citada dos días antes, incluso antes de que se reuniera la Mesa Política. Ante la consulta sobre el motivo del encuentro, desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia solo respondieron: "Agenda legislativa".

El gesto llega apenas 24 horas después de que la propia Karina Milei le hiciera saber a Bullrich, en esa misma Mesa Política, su malestar por haber expuesto públicamente las diferencias con Santilli en torno al capítulo de discapacidad del Presupuesto 2027.
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