POLITICA
EL ROL DE LAS FF.AA.

El Gobierno busca derogar un decreto para que las Fuerzas Armadas intervengan en caso de conmoción interna

Buscan que puedan trabajar en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Los motivos por los cuales expertos consideran que sería un error y un desprestigio a la tarea militar.

Luis Petri
Luis Petri | Twitter

El gobierno de Javier Milei tiene manifiestas intenciones de "revalorizar" a las Fuerzas Armadas en medio de una puja discursiva en la que sostiene que el kirchnerismo las despojó. Y además de las promesas de mayores recursos, busca que se les permita la intervención en materia de seguridad interna con tareas en el marco de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Se trata de algo prohibido por la ley actual, que regula su actuación únicamente a la defensa de la soberanía frente a ataques de fuerzas estatales de otros países. 

Las intenciones están claras, y en los últimos días el ministro de Defensa, Luis Petri, se las transmitió a las autoridades del Estado Mayor Conjunto y de la Fuerza Aérea Argentina, en dos actos de toma de juramento. Lo hizo con un discurso en el que destacó sobre la "necesidad de modernizar nuestra legislación" para "ampliar capacidades" y de "continuar con el reequipamiento para propender al bienestar general". 

En síntesis, la búsqueda del Gobierno libertario es la reforma del decreto reglamentario de la Ley de Defensa Nacional, que hasta ahora permite la actividad militar en acciones de represión de cualquier ataque a la soberanía que provenga de una fuerza estatal extranjera. Esa ley fue sancionada en abril de 1988, durante el gobierno de Ricardo Alfonsín, y definió que las Fuerzas Armadas serán empleadas "en forma disuasiva o efectiva para enfrentar las agresiones de origen externo" para "garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad territorial y capacidad de autodeterminación; proteger la vida y la libertad de sus habitantes".

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La reglamentación de la norma llegó en 2006, durante la gestión de Néstor Kirchner. Ahí se enfatizó en que las Fuerzas Armadas serán empleadas "ante agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otro/s Estado/s".

Sobre esa base, la preparación de las Fuerzas Armadas tiene como eje rector el combate y la aniquilación de un enemigo externo y el conocimiento para actuar ante situaciones de la magnitud de un ataque extranjero a la soberanía. Son fines con lógicas muy distintas a las que maneja la investigación y los programas de desarticulación de la actividad narco.

El plan, coinciden fuentes con conocimiento de las filas castrenses, es tomado de manera negativa por gran parte de los integrantes de las Fuerzas Armadas, que consideran que aplicar ese plan implicaría una rebaja de sus funciones. 

El ministro de Defensa Luis Petri con su pareja Cristina Pérez pasó el año nuevo en la Guardia del Colegio Militar
El ministro de Defensa, Luis Petri, pasó con su pareja Cristina Pérez el año nuevo en la Guardia del Colegio Militar.

Pero el Gobierno Nacional también busca que intervengan en materia de prevención del terrorismo. "Con el decreto reglamentario actual, ese brutal atentado perpetrado por una organización terrorista no podría haber sido repelido por nuestras Fuerzas Armadas. Y esto habla de la necesidad de modernizar nuestra legislación, continuar con el reequipamiento y ampliar las capacidades militares", dijo Petri en los últimos días, al suponer qué pasaría si Argentina sufriese un ataque como el de Hamás a Israel de octubre pasado. La intención se potenció esta semana a raíz de los ataques de violencia que hubo en Ecuador.

Para un experto, hay "falta de entendimiento" sobre el rol de las Fuerzas Armadas

En la Argentina está bien clara la división entre seguridad interior y defensa nacional. El que lo explicó a PERFIL fue Andrei Serbin Pont, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), quien explicó que esos márgenes están debidamente fundados en que "vos no podés tratar a un ciudadano, por muchos delitos que haya perpetrado, como un enemigo. Y a las FF.AA. las capacitas y las entrenas para la aniquilación del enemigo".

Entonces, si se avanzara hacia eso, "estarías sometiendo a la población, al ciudadano argentino, a ser tratado como un enemigo y eso va en violación de sus derechos".

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Y, según señaló, hay un segundo factor negativo. "Si logras que las FF.AA. operen de una forma más cercana a lo que está previsto para las fuerzas de seguridad y el respeto a los derechos humanos, lo que estás haciendo es corroyendo a las Fuerzas Armadas de cumplir su verdadero objetivo y finalidad, que es la defensa ante enemigos externos. Tienen que salirse de su doctrina y atarse a la tarea policial".

Para este experto, los intentos como el que plantea ahora el gobierno de Milei se basan en una falta de entendimiento sobre para qué el país tiene Fuerzas Armadas, entonces se busca ponerlas a trabajar en otras funciones. Sin embargo, señaló que las FF.AA. están todo el tiempo trabajando para mantener la capacidad necesaria para la defensa nacional ante amenazas externas convencionales. 

Tal como indicó Serbin Pont, la legislación permite cierta complementariedad entre las Fuerzas Armadas y las de Seguridad en materia de apoyo logístico, pero sin que el personal militar entre en combate con los grupos que las policías tratan de combatir. 

Abuso en el Ejército
Ejército Argentino.

"Durante el macrismo hubo un decreto que había expandido la definición de las amenazas externas, que planteaba que no solo podían provenir de elementos estatales convencionales, sino también de algún grupo criminal sofisticado y trasnacional operando fuera de Argentina contra objetivos en Argentina. Ahí hay más margen para la discusión, en particular por lo que estamos viendo en Ecuador, con estructuras criminales trasnacionales sofisticadas y con gran capacidad de fuego que muchas veces pueden llegar a sobrepasar las capacidades de las fuerzas de seguridad", dijo.

De todos modos, dijo que para el combate a largo plazo no sirve la militarización, sino un plan de lucha contra la corrupción y fuerte inversión en inteligencia criminal.

"No tiene sentido", dijo Nilda Garré

Similar es la postura que expresó a PERFIL la exministra de Defensa y secretaria Ejecutiva del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa “Manuel Belgrano” (CEEPADE), Nilda Garré

Consultada por PERFIL, ratificó que "la misión principal de las FF.AA. es estar preparadas para cualquier conflicto armado donde la Argentina sea atacada por un Estado extranjero, donde se va a desplegar el máximo de nuestro poder militar". Si bien sostuvo que tampoco deben intervenir si hubiera una amenaza de un "grupo de características terroristas menor", dijo que "la intervención tendría que ser de una magnitud como los hechos de Ecuador, que sean de una hipótesis muy excepcional. Ahí es donde uno dice que a lo mejor en una situación tan grave se necesite algún apoyo". 

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"Lo que no tiene sentido es poner el poder militar de las Fuerzas Armadas, que cada vez es más complejo y sofisticado, al servicio de conflictos policiales", opinó Garré, que colaboró en la redacción del proyecto de reglamentación de la Ley de Defensa Nacional en el 2006.

Más allá de los discursos, los cambios en la normativa que limitan la intervención de las Fuerzas Armadas ya forman parte de la agenda que Petri impulsa junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. En principio, dejaron trascender, se busca abrirle la puerta a que pueda haber apoyo logístico por parte de las FF.AA., algo que la ley actual permite. Pero todavía no hay un plan que detalle punto por punto las intenciones del Gobierno. 

Militares custodian la sede presidencial en el centro de Quito y sus alrededores
Militares custodian el centro de Quito y sus alrededores.

En el mundo militar, en tanto, hay expectativa. Mientras que hay quienes ven como una "revalorización" al hecho de que pongan a fuerzas como el Ejército a trabajar en casos de narcotráfico, otros creen que es rebajar su tarea. El debate está puertas adentro de las fuerzas y también lo mantienen en público en redes sociales quienes se presentan como integrantes o retirados de las Fuerzas Armadas. 

Durante la entrevista con PERFIL, Garré profundizó: "Frente a la complejidad de la seguridad internacional, el militar al que le dicen que ahora tiene que ir a buscar a los tipos que están llevando un cargamento de droga a Mar del Plata, por ejemplo, se siente menospreciado. No sabe investigar eso, sus armas son letales, su mentalidad es destruir, matar y aniquilar, mientras la de la Policía debe ser absolutamente distinta: tiene que matar en última instancia y tratar de salvar la vida, incluso del delincuente".

Para ella, este intento del Gobierno "no es más que restarles entidad, desperdiciando a las fuerzas en tareas que no son las más profesionales".

CP