La semana próxima, el Gobierno se encontrará ante la alternativa de negociar o meterse en un laberinto en dos terrenos que hoy en día le son hostiles: el Congreso y la Justicia. Si la Presidenta insiste en desafiar el espíritu de la Justicia, la salida más a mano será encontrar el modo de transferir los fondos del Fondo de Desendeudamiento Argentino (FoDeAr) a los acreedores antes de que caiga el decreto de necesidad y urgencia que lo creó.
En caso contrario, el Tesoro debería devolver las reservas al Banco Central, tal como las recibió.
Con la designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA en duda ante la ofensiva opositora en el Senado, el DNU que traspasó reservas al Tesoro nacional frenado por un amparo judicial y con pocas chances de sobrevivir al tratamiento parlamentario, crece la posibilidad de tener que devolver los US$ 4.382 millones que tomó del Banco Central y que no haya gastado.