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El investigado ex secretario de Cristina Kirchner quiere ser intendente de Río Gallegos

Está imputado por enriquecimiento ilícito y hace dos semanas le presentó su renuncia a la Presidenta, pero ya sueña con ser candidato en la capital provincial.

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| CEDOC

Durante dieciséis años fue la sombra de Néstor Kirchner. Ya no. El histórico secretario privado del ex presidente acaba de abandonar a su jefe para volver a Río Gallegos. A partir de ahora, Julio Daniel Álvarez, conocido como “Danielito” en las inmediaciones de la residencia de Olivos, volverá a caminar solo por la calle. El hombre que fue imputado por presunto enriquecimiento ilícito en la causa que lleva adelante el juez federal Claudio Bonadio le presentó su renuncia a Cristina Fernández hace dos semanas y ya sueña con ser intendente de la capital provincial.

Cerca de Kirchner, se preocupan por aclarar que su partida no se debe a la causa judicial, como en el caso de Fabián Gutiérrez, el otro secretario que se fue investigado por la Justicia y que construyó en El Calafate una casa valuada en un millón de dólares. “Danielito es el único que hace política. Los demás hacen casas”, repite el santacruceño ante sus incondicionales. Entre los pingüinos, descuentan que Álvarez tendrá la venia del ex presidente para una empresa que es más riesgosa de lo que se supone. El kirchnerismo carece de candidato en Río Gallegos, un distrito en el que no gana desde 1999, cuando el arquitecto Héctor Aburto obtuvo, gracias a la Ley de Lemas, el derecho a un mandato que luego no pudo completar. Desde entonces, el radicalismo gobierna de la mano de Héctor “Pirincho” Roquel.

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En campaña. Álvarez ya le anticipó a sus compañeros de aventura que apenas ponga un pie en la ciudad reabrirá la Unidad Básica “SUMATE”, ubicada en la intersección de Belgrano y Tucumán, a diez cuadras del centro. El cambio se notará enseguida. Como casi todas las sedes del Frente para la Victoria, el búnker está cerrado desde la derrota del 28 de junio pasado. “Yo nunca me alejé de la política pero ahora voy a ir a armar la estructura”, anuncia. Algo similar a lo que Kirchner le había pedido al ministro de Planificación, Julio De Vido -otro funcionario de su indudable confianza- cuando imaginó que podía ser el nombre que recuperara la provincia para el kirchnerismo ortodoxo.

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