POLITICA

Por qué Woodstock y el Mayo Francés influenciaron a Alberto Fernández más que Perón

En la entrevista que le brindó a Jorge Fontevecchia en su ciclo Periodismo Puro, el presidente explicó por qué el hippismo y el Mayo Francés lo influenciaron más que Perón.

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ENCUENTRO. Fue de codito y cordial. El Presidente revisó ejemplares de El Diario del Juicio, que Perfil editó durante el juicio a las juntas militares y en el que Fernández escribía. Posó con un cuadro que Pablo Temes había realizado para el diario PERFIL. | Juan Obregón.

En la entrevista que el presidente Alberto Fernández le concedió a Jorge Fontevecchia para el ciclo Periodismo Puro, el presidente habló de sus influencias ideológicas y de su pensamiento filosófico más allá de la política. Quizá, signo de nuevos tiempos, si bien se define peronista, dejó claro que no es un “verticalista” a la vieja usanza peronista, ni pone en un altar a los libros doctrinarios de Juan Domingo Perón, sino que reconoce que abreva de otras fuentes de pensamiento también.

Así, el presidente señala reiteradamente a Raúl Alfonsín como referente, pero también a Litto Nebbia, recuerda su amistad con Luis Alberto Spinetta, le puso Dylan a su perro en homenaje a Bob Dylan, el cantante y compositor que recibió un Premio Nobel de Literatura, y señana entre sus influencias a Charles Baudelaire, Walt Whitman, el Mayo Francés o el festival de Woodstock. En fin, “un hijo de la cultura hippie”. Pero, ¿de qué habla el presidente cuando enumera sus influencias?

“¿Que pesó sobre mi? Pesó Perón, pesó el Mayo Francés, pesó Woodstock. Creo que soy el conjunto de todas esas influencias”, le confesó Alberto a Fontevecchia.

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La influencia más notoria, más nombrada por Fernández es Litto Nebbia, el creador de Los Gatos, grupo fundacional del rock nacional, cuando todavía no se llamaba así. Por Nebbia, Alberto se dejó el bigote a los 16 años, con él también tomó clases de guitarra y se convirtieron en amigos. “La balsa” es la primera canción que le viene a la mente a quien piense en Nebbia, pero el presidente elige “Yo no permito” a la hora de hablar de su canción favorita del rosarino “Yo no permito que me impidan seguir,/ yo los invito a que me vean seguir./ Y si lo intento es porque estoy convencido/ que para lograr algo hay que insistir”, reza su estribillo.

Otro de los ídolos del Presidente es Luis Alberto Spinetta. “Créanme que yo toco la viola y no he conseguido nunca que un tema del Flaco suene en mi viola como suena en la viola de él”, dijo Fernández en la presentación del creador de Pescado Rabioso, durante el ciclo “Música en el salón blanco” que promovió en la Casa Rosada cuando era Jefe de Gabinete.

Antes que Spinetta comenzara a sonar sus acordes ante el público, el músico ensayaba detrás del escenario y Fernández se acercó a saludarlo. En ese momento, 'el flaco' tocaba “Barro tal vez”. “Si no canto lo que siento/ me voy a morir por dentro”, cantaba el ídolo del rock hasta que lo saludó Fernández. Según contó recientemente el actual mandatario, Spinetta le dijo que cuando escribió la canción, a los 15 años, en el secundario lo sancionaron.

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“Como el tema le gustó a mis compañeros, me pasé una noche escribiéndolo. Y cuando lo fui a repartir, me amonestaron por repartir la letra”, le confió Spinetta. “No puede ser, pero si vos lo grabaste en Kamikaze”, le contestó Fernández sobre el disco que se publicó en 1982, es decir diez años más tarde. “Si, es que siempre lo tuve guardado y lo saqué en ese momento”, le dijo Spinetta.

Luego, y antes que Spinetta comenzara su show, Fernández tal vez tomó la historia inédita de “Barro tal Vez” para presentarlo. “El Flaco, como Nebbia, Moris y 'los' Manales, en verdad marcaron una generación. Es un músico impresionante”, dijo Fernández y Spinetta comenzó a sonar su guitarra.

 

"Me influenció más Bob Dylan que Perón”. La frase que ha repetido en varias ocasiones no se refiere solamente a la pasión musical por uno de los padres de la cultura hippie de los años '60, y a quien su mascota le debe el nombre. A pesar que no tocó en el festival de Woodstock, Dylan fue uno de los principales músicos que influyeron con su arte en la vida social y política del mundo; años en los que fue asesinado el presidente norteamericano John Kennedy, se amenazaba constantemente con una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética y el planeta se sacudía por las diversas revoluciones que se generaban, con los barbudos de la Sierra Maestra que habían dado el puntapié inicial. La música de Dylan fue transformadora en la crítica social y su poesía, tan así que influyó para detener la guerra de Vietnam.

El gran poder cultural y artístico que sucedía en los años '60 era, a su vez, un reflejo de lo conmocionado que estaba un planeta dividido por el capitalismo y comunismo, dos sistemas antagónicos que se disputaban la supremacía global. No solamente se manifestaba en la dominación de unos países sobre otros, sino que además la mentalidad social cambiaría por siempre. Ahora, la juventud podría tomar las riendas del poder para organizar un mundo con nuevos valores.

“Hay que salir de la lógica de la meritocracia para recuperar la ética de la sociedad", piensa Alberto Fernández.

Precisamente, el hito juvenil que reunió a la nueva era política y que luego se propagaría por todo el mundo fueron los días del Mayo Francés. En 1968, un grupo de estudiantes universitarios protagonizaron una serie de protestas contra la sociedad de consumo, el capitalismo, imperialismo y el autoritarismo que ejercían Gobiernos, partidos políticas y las propias casas de estudios. Con el correr de los días, se trató finalmente de la mayor huelga general de la historia de Europa, a la que se agruparon más de 9 millones de personas y obligó a un llamado anticipado de las elecciones presidenciales, durante el mandato de Charles de Gaulle. Quizá la frase emblemática que quedó de aquella revolución juvenil, que no tomó el poder ni lo intentó, sino que puso en cuestionamiento todo sistema de gobierno, de poder y de vida, fue "Seamos realistas, pidamos lo imposible".

Si bien los jóvenes del Mayo Francés no tomaron el poder para culminar su acto revolucionario, las ideas influenciaron a varias generaciones. Una de las figuras más icónicas de la crítica a la sociedad de consumo es el expresidente uruguayo, José “Pepe” Mujica. El 'tupamaro' no solo que es amigo del mandatario argentino, sino que además brindaron juntos una charla a los alumnos de la Universidad de Tres de Febrero, en diciembre pasado.

“Hay que salir de la lógica de la meritocracia para recuperar la ética de la sociedad. Con mi padre vivíamos en una casa alquilada y en el año 1976, cuando los militares lo echaron, teníamos un auto modelo '49. Era lo que le daba su sueldo de juez. El éxito no era la fortuna, era la conducta y lo que nosotros tenemos que recuperar es esa lógica”, dijo Fernández y, luego, Mujica agregó: “Si tu tiempo lo gastás en un cúmulo de obligaciones materiales, poco tiempo te va a quedar para cultivar los afectos. Es contradictorio, porque el consumismo nos afana la libertad”.

Por último, otra de las mayores influencias del presidente argentino es la poesía. Tan así, que el poeta estadounidense Walt Whitman, padre del 'verso libre' y el francés Charles Baudelaire, autor de los poetas malditos, tuvieron más peso que el propio Juan Domingo Perón. “¿Que pesó sobre mi? Pesó Juan Perón, pesó el Mayo Francés, pesó Woodstock. ¿Cuánto pesó en mi Walt Whitman? ¿Cuánto pesó en mi Charles Baudelaire? Creo que soy el conjunto de todas esas influencias”, le confesó Fernández a Fontevecchia

SC CP