Techint quedó fuera del negocio del gasoducto Vaca Muerta-Río Negro tras perder una licitación por precio contra la empresa india Welspun y, ante la negativa del consorcio Southern Energy (SESA) de aceptar sus contraofertas fuera de término, prepara el terreno para una denuncia por dumping.
A raíz de esta situación, el presidente Javier Milei escribió en redes sociales criticando el accionar de la empresa: “DESENMASCARANDO OPERADORES. Aquí tenemos a carboncito que sale en defensa de Don Chatarrín de los Tubitos CAROS... VLLC!”.

La seguidilla de posteos comenzó con un largo descargo de Sturzenegger en respuesta a una nota de La Nación que, según él, ponía a Techint en el lugar de víctima por no haber conseguido su objetivo en las licitaciones de Vaca Muerta. En este sentido, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado hizo un punteo señalando por qué, aunque los caños puedan ser producidos en Argentina, seria conveniente elegir los indios.
“Primero. Techint habría ofrecido los caños 40% más caros. Aunque alguien quizás pensara que aun así debería habérseles adjudicado (de hecho, esa es la lógica del compre nacional, felizmente derogado), creo que eso es indefendible”, reflexionó. En torno a ello explicó que la inversión en el producto más caro podría haber significado menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones. “Como el precio del gas está fijo, ese mayor costo lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores”, agregó.
Concluyó que no elegir los productos más baratos significaría continuar en una lógica de pérdida a la que la Argentina viene asociada hace tiempo y de la cual quieren desprenderse.

A pesar de todo el análisis explicativo, Sturzenegger no perdió oportunidad de apuntar en contra del grupo por su intento de bajar el precio de su oferta en un 40% y por reclamar un first refusal, que significa la posibilidad de mejorar cualquier oferta realizada. “Pero la cosa se pone más interesante porque aparentemente el GrupoTechint, luego de haber visto las ofertas, habría dicho que sí podía ofrecer los caños a un 40% menos (epa!)”.
Además, argumentó en contra de las licitaciones que otorgan first refusal debido a que se hacen menos confiables, por lo que menos oferentes participan de ellas. Teniendo en cuenta la lógica del gobierno, que desea mostrar al país como un lugar seguro para invertir, ese esquema podría atentar contra sus intenciones.
“Segundo, si cambiaran el contratista porque Techint les ofrece el mismo precio (incluso si fuera algo menor) luego de la licitación, la pérdida de credibilidad de las empresas sería total. El proveedor extranjero diría ‘me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta’”.
Este largo mensaje fue reposteado reiteradas veces adjuntando otras opiniones, pero Javier Milei escribió sobre uno de ellos: “LA NUEVA ARGENTINA Si ves "periodistas", "economistas" y políticos hablándote de la industria del acero y los prejuicios que causa la apertura, ya sabés quien le llena el sobre...”, haciendo referencia a la misma nota que Sturzenegger citó.

Esta no fue la primera pérdida para Paolo Rocco en la era Milei. El magnate aún no puede ofrecer precios competitivos con empresas extranjeras ya que, según reclama, los tubos de origen indio están “fabricados con chapa china”, motivo por el cual planea presentar un caso de dumping, con el fin de “evitar el daño a la producción local y el empleo asociado”.
RG/fl