POLITICA
Revés

La Justicia Federal le quitó la reforma laboral al fuero del Trabajo y le dio aire al Gobierno

La jueza Macarena Marra Giménez resolvió que el reclamo de la central obrera debe tramitarse en el fuero Contencioso Administrativo Federal. La medida hizo lugar a un pedido del Ministerio de Capital Humano y puso en jaque la suspensión de los 82 artículos que había dictado la justicia laboral a fines de marzo.

Conferencia de prensa de la CGT
Conferencia de prensa de la CGT | NA

La Confederación General del Trabajo (CGT) sufrió un fuerte revés en su intento por invalidar la reforma laboral. La jueza federal Macarena Marra Giménez, titular del juzgado Contencioso Administrativo Federal 12, decidió que su fuero es el único competente para intervenir en la causa. Con esta resolución, la magistrada aceptó la inhibitoria planteada por la cartera que conduce Sandra Pettovello, quitándole el expediente al fuero del Trabajo, donde la central obrera había logrado sus primeros avances legales.

El fallo llegó luego de que el juez nacional del Trabajo, Raúl Horacio Ojeda, suspendiera de forma provisoria 82 artículos de la Ley 27.802. Para revertir esa situación, el Gobierno se apoyó en el artículo 79 de la propia ley de Modernización Laboral, que establece la competencia exclusiva de la justicia Contencioso Administrativo Federal de la Ciudad de Buenos Aires para causas donde el Estado sea parte. Esta normativa incluso prohíbe expresamente la intervención de la Justicia Nacional del Trabajo en estos conflictos.

La CGT y la iglesia se movilizarían en Plaza de Mayo.
Mientras tanto, la CGT analiza movilizarse a Plaza de Mayo por el Día del Trabajador

En su resolución, Marra Giménez señaló que el juzgado de Ojeda no es un tribunal federal, por lo que la inhibitoria resultó “procedente”. La jueza explicó que el Estado Nacional “cuenta con la prerrogativa del fuero federal establecida por el artículo 116 de la Constitución Nacional”. De esta manera, el trámite judicial salió de la órbita de los jueces especializados en derecho laboral para pasar a un fuero que analiza la relación administrativa y los actos del Poder Ejecutivo.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

La CGT, bajo la representación de Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, insistió en que la reforma es inconstitucional desde su sanción en marzo. La central sindical buscó frenar cambios estructurales que afectan las indemnizaciones y los derechos de huelga, logrando una cautelar que ahora quedó bajo una fuerte incertidumbre procesal. Para el Gobierno, este traslado de competencia es vital para defender una ley que cosechó amplias mayorías en ambas cámaras del Congreso.

Casa Rosada
La medida judicial dio algo de aire al Gobierno

El conflicto ahora entró en una etapa de definiciones técnicas sobre la validez de lo actuado hasta el momento. Mientras la Casa Rosada festejó el movimiento como una forma de evitar el “corporativismo judicial”, los sindicatos denunciaron que se intentó blindar una ley que vulnera conquistas históricas. Tal como se anticipó durante el debate legislativo, el destino final de la reforma laboral no se decidirá en estas instancias inferiores, sino que quedó en manos de la Corte Suprema de Justicia.

La CGT define su estrategia judicial y evalúa una marcha a Plaza de Mayo por el Día del Trabajador

Los ejes de la reforma que vuelven a estar en disputa

Con el cambio de fuero, los artículos que el Gobierno buscó reactivar incluyen el nuevo cálculo de indemnizaciones, que permite excluir el aguinaldo de la liquidación por despido. También se puso en juego la implementación del Fondo de Cese Laboral (FAL), el sistema que reemplazó la indemnización tradicional por un fondo mensual de capitalización. Estos puntos son la columna vertebral del proyecto que Javier Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli festejaron tras su aprobación en la Cámara de Diputados.

Otro foco de tensión es la limitación del derecho de huelga mediante la extensión de los "servicios mínimos". La ley definió actividades de "importancia trascendental" que deben garantizar guardias operativas, lo que en la práctica restringió la capacidad de presión de los gremios en sectores clave. Además, el texto derogó la ley de teletrabajo y creó un "banco de horas" individual, medidas que las organizaciones sociales y sindicales calificaron como un retroceso hacia la precarización.

Finalmente, el nuevo marco legal extendió los períodos de prueba en los contratos, una medida que el Ejecutivo defendió como un incentivo para la contratación de nuevos empleados. La CGT advirtió que estas modificaciones rompieron el principio de protección del trabajador y que el traslado de la causa al fuero Contencioso buscó diluir los derechos laborales. La batalla jurídica promete ser larga y el clima de tensión promete escalar.

TC