“Mirá lo difícil que fue la negociación que nos tiraron 180 toneladas de basura en la plaza y las prendieron fuego”. Quien habla con Perfil.com es uno de los funcionarios de San Miguel que llevó a cabo las negociaciones con la empresa de recolección de residuos Covelia, que pedía un aumento del 100% para seguir juntando la basura en el municipio.
La recolectora no quiere perder poder en los municipios bonaerenses pero al mismo tiempo busca maximizar ganancias. Al conflicto en San Miguel se le sumó otro en Bahía Blanca, Quilmes y Escobar. Son algunos, pero no los únicos, de un "modus operandi" para apretar a intendentes y negociar aumentos.
Negocio total. Se estima que en 2010 la recolección se llevó 22% de los ingresos de los municipios del país, es decir unos $ 6 mil millones, a los que hay que sumar los $ 1.376 millones de la Capital, con lo que el mercado total fue de $ 7.376 millones.
A ese negocio apuntó Covelia, empresa que creció durante la crisis de 2002, cuando los municipios no podían pagar el servicio de recolección y la compañía se encargó de pagar los sueldos de los camioneros y recolectores. Su dueño es Ricardo Rubén Depresbírteris, investigado por supuestos vínculos con el sindicalista Hugo Moyano, aunque ambas partes siempre lo negaron.
En sólo diez años pasó a facturar más de $ 400 millones y controlar la recolección en 12 ciudades. Comenzó en San Miguel en 2000 (con Aldo Rico como intendente) y pronto sumó Merlo, Lomas de Zamora, Lanus y San Martin. En 2010 facturó $ 413 millones. Hoy, con 800 camiones, levanta residuos en 12 partidos y tiene más de 1.700 empleados.
Fuego en la plaza. Desde 2011 que se había vencido la concesión de Covelia en San Miguel. El conflicto salió a la luz en abril cuando negociaron aumentos. Según el municipio que dirige Joaquín de la Torre, desde 2007 la empresa elevó sus ganancias en un 111%.
El secretario de gobierno, José Richards, explicó a Perfil.com: “La empresa pedía mucha mas plata de la que podíamos pagar. Pagábamos 4 millones de pesos y pedían el doble”. No había acuerdo posible. Sin aviso, aparecieron 180 toneladas de basura en la plaza de la ciudad. Y mucha gente para prender fuego. San Miguel fue un caos.
“La empresa tuvo esa actitud muy complicada”, dijo Richards. San Miguel no renovó el contrato. Llamó a licitación (está en ese proceso ahora) y hasta entonces contrató a Transportes Panizza.
En Bahía Blanca la empresa presta el servicio desde 2008 (4,5 millones por mes) pero a partir de enero de 2012 pidió un 110% de aumento, según el Secretario de Obras Publicas, Rubén Valerio, aunque el vocero de Covelia, Carlos Vázquez, negó que esa haya sido la cifra.
Se acordó un aumento del 24% hasta agosto donde se sentarán a negociar nuevamente. “Nos pareció exhorbitante la cifra que pedían”, dijo Valerio a este portal, quien se quejó de que “en el último tiempo el servicio era malo”. Reconoció que “es uno de los servicios más caros que tiene la municipalidad. Ocho millones era inaceptable”.
Pedido presidencial. A comienzos de mayo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner vistió al intendente Fernando Gray de Esteban Echeverría. Allí pidió a los municipios que “se pongan al frente de la lucha por la basura”. No era un lugar aleatorio. Ni bien asumió, Fernando Gray quiso discutir una deuda con la empresa de $ 7.500.000. Sufrió un paro de 12 días de los camioneros, hasta que intervino el gobernador Daniel Scioli para levantar la deuda.
En sintonía, Gray junto a los intendentes de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde y de Lanús, Darío Díaz Pérez, plantearon la necesidad de construir una planta que clasifique, recicle y transforme la basura en energía, lo que les permitirá ahorrar en esto, quitándole peso a Covelia.
Al norte y al sur. Escobar es otro de los municipios que quiere sacarse de encima a Covelia por los costos. El presidente del Consejo Deliberante dijo a Infoban: “Pretenden un aumento de entre el 60% y el 80% en el contrato, y los técnicos están estudiando los números para ver la cifra que les vamos a ofrecer, que va a ser menos, obviamente, pero lo que sí me consta son la cantidad de reclamos y multas que le tuvo que hacer la Municipalidad por sus reiterados incumplimientos”.
En cuanto a las condiciones del contrato que el Municipio contrajo con la empresa en el año 2010 y que concluirá en 2018 el jefe comunal, Sandro Guzmán, sostuvo que “Covelia vino con una estrategia totalmente disparatada exigiendo un aumento por su prestación en el orden del 50%”.
En Quilmes se preparó un nuevo pliego para la licitación del servicio de recolección de residuos. Hasta entonces, se entregó el negocio por 180 días a favor de Covelia. Hubo quejas de los vecinos por la mala prestación. La empresa cobraba poco más de 7 millones de pesos por mes. Pasó a ganar 11 millones.
“Si hay alguna empresa que venga con los montos que va a imponer el municipio y las nuevas políticas, lo hará. Si no, lo tendrá que hacer el municipio ya que creemos que está en condiciones de poder hacerlo”, dijo Claudio Olivares, secretario de Medio Ambiente a Radio FMQ.
Aumento de gastos. Cuando Covelia se defiende públicamente lo hace a través de Vázquez, su vocero. En diálogo con este portal reconoció que “es un monto importante el aumento que proponemos”, pero dio sus razones: “Aumentaron los insumos, son porcentajes. No se inventa un número al azar”. Dijo que en Quilmes “nosotros presentamos una nota para que hagan el llamado a licitación. Es un estado de incertidumbre”.
Sobre el conflicto con San Miguel, dijo que “fue un capítulo aparte. Se llegó a una cuestión terminal porque no había contrato, no había herramientas de control y lo necesitábamos. Si tomás noción del aumento del gasoil y la mano de obra, todas las empresas buscaron eso”.
Por último, se refirió a las vinculaciones que se hacen entre la empresa y el jefe de la CGT, Hugo Moyano: “Si tuviéramos vínculo con él tendríamos que estar haciendo la recolección de todo el país”.
(*) de la redacción de Perfil.com.