Escoltada por el gobernador provincial, Juan Manuel Urtubey, y el ministro de Planificación, Julio de Vido, Cristina Fernández de Kirchner inauguró una turbina de central térmica en Salta. Allí, la Presidenta destacó la obra y bromeó sobre la posibilidad de futuros problemas energéticos.
“Espero que el regalo que me dieron (un candelabro de plata) no sea una metáfora de problemas de generación de energía”, ironizó Cristina Fernández, quien dejó espacio para destacar la labor del Consejo Permanente del Salario. “Trabajadores y empresarios ya acordaron por quinta vez, instalando una forma de articulación y acuerdo”.
En esa línea (“que permite que el crecimiento sea tomado como algo común a todos”), Fernández de Kirchner subrayó la construcción de la turbina de central térmica, capaz de dotar de energía a toda la provincia. “Va a ser una punta de lanza para el desarrollo de emprendimientos productivos en Salta”, aseguró.
Concepción tripartita. Durante buena parte del discurso, Cristina Fernández hizo hincapié en la conformación accionaria del proyecto. “Un 30% el Estado, 60% el sector privado y 10% los trabajadores”, contó la Presidenta, quien manifestó su intención de colocar a la capacidad energética del país en “un plano de competitividad”.
La Presidenta ironizó sobre una posible falta de energía
Recibió un candelabro de plata como obsequio y no dudó en bromear al respecto. Destacó la labor del Consejo del Salario. Galería de imágenes. Galería de fotos