POLITICA

Los mejores chimentos políticos (y de sociedad)

“Corcho” Scoccimaro, un K maltratado; las empanadas (y los años) de Aníbal Ibarra; Alberto Kohan vive en la “Argentina quirúrgica” (y Tomada, en la paritaria); Malala pedalea; Eskenazi construye en Belgrano; políticos futboleros y mucho más…

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Ibarra cumplió 52 y reveló el secreto de sus empanadas

Aníbal Ibarra reía sin parar. Disfrutaba al ver a sus amigos comer las empanadas caseras y recordaba las cargadas de varios de ellos cuando asumió personalmente la escatológica y difícil tarea de juntar bosta de caballo para cumplir el sueño de construir en su casa su propio horno de barro. De más está decir que las de carne cortada a cuchillo con que Ibarra agasajó a los invitados para su cumpleaños no sólo tenían su sello en el repulgue, sino también en la cocción. El horno echó humo como pocas veces en su casa de Villa Ortúzar y más de uno, en plena deglución, no quiso saber más sobre las etapas de construcción del mismo, instrucciones que Ibarra siguió al pie de la letra tras haberlas encontrado en un sitio de Internet. Al final, las empanadas tuvieron tanto éxito como los vinos malbec y cabernet que nadie dejó de degustar. Amigos, familiares y legisladores de su bloque como Eduardo Epszteyn, Raúl Puy, María Elena Naddeo combinaron el menú con algunas críticas a la gestión de Mauricio Macri, mientras los sobrinos del anfitrión corrían alrededor de la mesa. La presencia de su hermana Vilma –sin Alberto Fernández–, que llegaba del Congreso, también propició una discusión sobre el DNU, que se extendió hasta las 2 de la mañana, hora en que Aníbal ya había soplado la única velita que quiso poner en la torta para disimular sus 52 recién cumplidos.

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Operador operado

Alberto Kohan pasó de ser un artífice de operaciones a víctima de ellas. El, como secretario general de la Presidencia, las ejecutaba en los medios de comunicación, pero ahora las sufre en el quirófano. Los médicos que lo atienden y cuidan su pierna herida en 2004 por un disparo de una .454 Cassul, el arma de puño más poderosa que existe, le recomendaron intervenirse para reducir dolores y evitar que en el futuro se hagan más intensos. Así que el martes pasado recibió anestesia general por decimonovena vez en su vida y fue intervenido con éxito en el Instituto del Diagnóstico. Por allí pasaron su amigo Carlos Menem y el rabino Sergio Bergman, entre otros. Desde su habitación, dicen, no sólo siguió la polémica sesión del Senado por el control de las comisiones, sino todo el fútbol de Primera que se jugó entre semana.

Albertistas

La aparición pública del intendente de La Plata, Pablo Bruera, junto a Alberto Fernández es un episodio que no ha pasado inadvertido para el peronismo bonaerense. A este acercamiento no ha sido ajeno el diputado nacional Carlos Lorges, también platense y partícipe habitual de los contactos que el ex jefe de Gabinete mantiene con distintos dirigentes provinciales. El último jueves se los vio en el restaurante I de Puerto Madero degustar unas ensaladas mientras trabajaban en un proyecto sobre el uso de las reservas para presentar en Diputados.

Cargo radical

La titularidad de la Subsecretaría de Relaciones Institucionales ha sido en los últimos tiempos un cargo usado como premio para sectores aliados externos al peronismo. El último hombre que ocupó esa función fue de hecho Horacio “Pechi” Quiroga, cobista de ley que fue eyectado del cargo luego de la noche de la 125. Después de eso sonó el nombre de otro radical, Alejandro Tullio, como candidato para reemplazarlo, pero finalmente lo mantuvieron en su cargo como director nacional electoral. El que parece ahora número puesto para llenar esa vacante es el ex diputado Carlos Raimundi, ex hombre de la UCR y aliado del Gobierno en la Cámara baja en los momentos difíciles.

De regreso

Pasada la vorágine de su separación con Mauricio Macri, Malala Groba volvió al escenario donde el jefe de Gobierno porteño conoció a Juliana Awada. Se trata del gimnasio de la calle Ocampo, en pleno Barrio Parque, donde Malala tenía por costumbre pasar y saludar con un cariñoso beso al ex presidente de Boca antes de comenzar su clase de spinning. Esta vez llegó a la misma hora de siempre, pero para alivio suyo no tuvo que cruzarse ni con su ex ni con su nueva conquista amorosa. La dama fue directo a pedalear acompañada de los hermanos Curuchet.

Semana para el olvido

De capa caída anda el secretario de Medios, Alfredo “Corcho” Scoccimarro: primero lo maltrató Aníbal Fernández en Olivos por la propuesta que hizo de pauta publicitaria, y el sucesor de Albistur tuvo que quedarse callado porque Cristina estaba cerca; días después lo increpó el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, porque aparentemente varios hombres de prensa se quedaron unos días en Playa del Carmen luego del viaje de CFK a Cancún.

Inversión personal

Sebastián Eskenazi está en obra. El empresario petrolero acaba de comprar una vieja casa sobre la calle Malasia, a la vuelta de la casa del despedido economista Martín Redrado, en pleno barrio de Belgrano. Y decidió demoler la construcción para poder emplazar allí una importante casona.

¿Se acuerdan de...

Con la impunidad de un eterno desconocido para el común de la sociedad, Matilde Menéndez disfrutó de un café vespertino en Patio Bullrich. La ex interventora del PAMI encontró camuflaje en su renovada imagen, que incluyó un profundo y generoso escote y unas juveniles mechas rubias en su poco disciplinada cabellera y unos tacos altos azul eléctrico. Así, igualmente, logró pasar una tarde tranquila, con la mirada perdida en el horizonte y sin ser reconocida por quienes ocupaban mesas vecinas.

Matinee hotelera

Extraña coincidencia notaron quienes disfrutaban de los exquisitos almuerzos que ofrece el Four Seasons al ver ingresar por la misma puerta y casi al mismo tiempo la figura de Ramón Puerta con la de Ricardo Fort al hotel de la Recova. El camino elegido por cada una de las visitas despejó las dudas de inmediato. El fugaz ex presidente se acomodó en uno de los sillones del coqueto bar y el mediático empresario, con su mamá, Martha, y su novia, Virginia, fueron directo a la pileta.

Contrapunto

Nuevamente desbordada lució la sede de ADE, esta vez para escuchar algunas reflexiones del rabino Sergio Bergman ante una concurrencia con mayoría de empresarios y menos políticos. El título: la construcción de ciudadanía. Algunos hombres de empresa fueron a buscar una guía ante la escasa oferta que les ofrecen los políticos. Y éstos últimos no parecieron motivarse mucho en quien propone un camino trascendente y que los primeros resultados, en caso de lograrse, no los verá esta generación. “Los políticos actuales cumplen un papel muy importante. Nos deben ayudar a salir del desierto. Pero se debe llegar a la tierra prometida fundando un nuevo orden, en donde una nueva dirigencia deberá emerger”, dijo, comparando metáforas de la Torá con la situación política argentina. No faltaron cuestionamientos de parte de miembros de la colectividad judía, por este alto perfil del rabino y sus actividades públicas, más allá del rabinato que ejerce. “Acepto las críticas y podemos debatir las ideas. Pero acepten también que muchos empresarios de la colectividad se han hecho amigos del poder y han pactado de modo cuestionable con los gobiernos de turno. Es porque se prefiere estar con los ganadores y no con los principios. Eso también debería debatirse”, se defendió Bergman.

En la tribuna

La pasión puede más que el estómago. Y si no, que le pregunten al grupo de dirigentes políticos que, acostumbrados los jueves a visitar algún bodegón porteño, esta vez suspendieron su actividad habitual para ir al Monumental a ver el clásico devaluado entre River y San Lorenzo. En la comodidad del palco y con la cuidada atención del flamante presidente de la Comisión de Relaciones Públicas del club, el abogado Gastón Gallino, estuvieron Samuel Cabanchik, Eugenio Burzaco y el presidente de Cassaba, Jorge Enríquez. Cerca de ellos, pero apenados por el resultado adverso, se vio a “los cuervos” al juez Claudio Ramos Feijoo y a José “Pocho” Romero Feris, que repartió más de un insulto.

Sin consenso

Tras el receso de verano, reabrieron las sesiones ordinarias del Peronismo Federal en el restaurante Lola. “Mientras Cristina nos adormecía con su discurso en el Congreso, los boqueteros kirchneristas capturaron las reservas del Banco Central”, dijo Ramón Puerta. El misionero sostuvo que “a mí no me gusta la judicialización de la política, pero el matrimonio K ingresó en terrenos complicados”. Muchos invitados asentían. No cosechó igual consenso cuando comentó que “es bueno que surjan muchos candidatos a presidente en el peronismo y sus aliados naturales”, en alusión a Duhalde, Solá, a su amigo Macri, Das Neves, “y yo mismo”. Entre quienes escuchaban al efímero ex presidente estaban Alieto Guadagni, Rogelio Frigerio, Eduardo Menem, un “tonificado” Daniel “Chicho” Basile –sigue castigándose con intensas sesiones de gimnasio en Puerto Madero–, Mariano Caucino, y Eduardo Arnold, quien paladeó animado el pollo a la pimienta, y mucho más, el flan. Se los vio también a Teresa González Fernández, el embajador Andrés Cisneros, Moisés Ikonicoff, Jorge Hugo Herrera Vegas y Archibaldo Lanús.

Interés por Lilita

Importante éxodo porteño se produjo con motivo de la asunción de José “Pepe” Mujica. Entre quienes cruzaron el charco se vio a varios militantes de las juventudes de la Coalición Cívica, del GEN y de la Juventud Radical, invitados por el Frente Amplio. Quienes pasaban en la noche del domingo previa a la ceremonia por el restaurante Red Hostel, ubicado a una cuadra de la Intendencia local, podían ver a varios de ellos en animada cena con Diego Cánepa, quien horas después asumió como presecretario de la Presidencia. El hombre estaba muy interesado en saber vida y obra de Elisa Carrió, e interrogaba al lilito Maximiliano Ferraro acerca de la líder de la CC.

Leguleyos en pugna

Las elecciones programadas para el 20 de abril en el Colegio de Abogados de la Capital Federal (CPACF) prometen no menos escándalo que las presidenciales de 2011. La semana pasada, esta sección contó los coletazos que provocó la negativa del organismo a que el abogado Guillermo Lipera siguiera utilizando el nombre Será Justicia –con el cual llevaba empapelada gran parte de la Ciudad– para su agrupación. Por otro lado, parece que un grupo de abogados independientes, otros ligados al radicalismo –Juan José Kelemen, Diego Capuya y Osvaldo Natansohn–, algunos de PRO y otros peronistas no kirchneristas –Néstor Perl, Juan Labaké, César Arias, Rodolfo Iribarne– han solicitado la utilización del nombre Justa Causa y alentados por alguna encuesta planean llevar a Jorge Enríquez como candidato a presidente de la entidad, a pesar de que el ex legislador no lo ha confirmado aún.

Bajo perfil

El secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi, fue a ver al equipo de sus amores, Huracán. El ex crack del Globo de Parque Patricios llegó al estadio Tomás Ducó y sin sacar credenciales ni ser reconocido por hincha alguno, debió sortear con paciencia los cinco cacheos policiales previos al ingreso.

Fútbol y asado

En una semana cargada de fútbol entre el partido de la Selección contra Alemania y la séptima fecha del Clausura, la Coalición Cívica también decidió echar a rodar el balón. En conocido reducto potreril de Barracas, se enfrentaron un equipo integrado por hombres de prensa y asesores (en el que suele jugar además Alfonso Prat-Gay, quien esta vez se excusó), y el otro, comandado por el flamante diputado Carlos Comi. Oriundo de Santa Fe y vicepresidente de Central Córdoba de Rosario, Comi arribó al complejo deportivo con equipo propio lookeado con la camiseta de ese club, pero el rendimiento del team no estuvo a la altura de sus intenciones y terminó derrotado. Pero como hombre previsor, el diputado había llegado al cotejo provisto de una heladerita verde repleta de productos cárnicos. Así, luego de la actividad deportiva, aprovechó la parrilla del lugar y se despachó con pantagruélico asado para propios y ajenos.

Medalla sin reclamos

Transcurría una de sus tardes frenéticas. Carlos Tomada iba de un lado al otro tratando de cumplir con todos los empresarios y dirigentes gremiales que se agolpaban en las salas del piso 18 del Ministerio de Trabajo en plena discusión de paritarias. De pronto, con visible cansancio y a las apuradas, el ministro irrumpió: “¿Muchachos, cómo estamos? ¿Cuánto están pidiendo de aumento?”. Sorprendidos quedaron aquellos que rodeaban al jefe del sindicato de los curtidores, Walter Correa, de una muy buena llegada a la CGT “moyanista”, quien despuntó: “Tranquilo compañero, nosotros venimos a entregarle una placa de reconocimiento a su gestión. Nuestras paritarias arrancan en un mes”. Por un momento, Tomada creyó que lo estaban cargando. Pero no bien Correa le ofreció el presente, el ministro puso su mejor sonrisa ante la carcajada generalizada y partió a otra de sus paritarias turbulentas.