El Gobierno argentino presentó, este martes, una protesta formal contra el Reino Unido por las Islas Malvinas luego de que las autoridades del archipiélago anunciaran la extensión de licencias para la producción de hidrocarburos offshore y aprobaran la adquisición de participaciones por parte de la empresa Navitas Petroleum Atlantic Limited.
La presentación fue realizada por instrucción del canciller Pablo Quirno, en medio de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se desarrolla en Nueva York y un día antes de la exposición del presidente Javier Milei ante el organismo internacional.

En la nota presentada ante la Embajada británica, la Cancillería argentina expresó su “enérgico rechazo” a las decisiones adoptadas por las autoridades de las islas. El Gobierno sostuvo que la exploración y explotación unilateral de recursos naturales en la Plataforma Continental Argentina es contraria al derecho internacional y viola la soberanía argentina.
El reclamo está vinculado con la decisión de extender por cinco años las licencias vigentes para actividades petroleras offshore en las islas, con la posibilidad de una extensión adicional de dos años. La medida cuenta con el respaldo del Gobierno del Reino Unido, según fue informado por las autoridades isleñas.
La advertencia de la Argentina por la explotación de recursos
En su presentación, el Gobierno recordó la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales en la situación de las islas mientras permanezca pendiente la resolución de la disputa de soberanía.
La Cancillería también advirtió que utilizará “todas las herramientas diplomáticas, administrativas, económicas, judiciales y legales” disponibles para defender los derechos que la Argentina reclama sobre los recursos naturales de la zona.
En ese sentido, señaló que quienes participen directa o indirectamente de las actividades cuestionadas podrán quedar expuestos a sanciones administrativas, civiles y penales. La posición del Gobierno se suma a otras medidas adoptadas durante las últimas semanas contra empresas vinculadas con la actividad hidrocarburífera en el área.

La protesta también reafirmó la disposición argentina a retomar un diálogo bilateral con el Reino Unido para avanzar en las negociaciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La nueva presentación se produce en un contexto de creciente tensión por el desarrollo de proyectos petroleros en el Atlántico Sur. En septiembre, la Argentina había profundizado sus medidas contra empresas relacionadas con el proyecto Sea Lion y enviado al Congreso un proyecto para endurecer las sanciones frente a actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en las áreas que el país considera bajo su jurisdicción.
La disputa por los recursos hidrocarburíferos se suma así a la agenda diplomática sobre Malvinas que el Gobierno lleva adelante mientras Milei participa de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
RG/MSS