Abren las puertas de sus despachos, hacen de anfitriones en sus territorios y posan sonrientes para la foto. Pueden hacerlo una y otra vez, y con distintos candidatos presidenciales. Se trata de dirigentes “comodines”, que a un año de la definición de las candidaturas se muestran abiertos a competir dentro de distintas alianzas, pero que postergan la decisión final.
Allí se ubican los gobernadores José Manuel de la Sota (Córdoba), Ricardo Colombi (Corrientes), Claudio Poggi (San Luis), Daniel Peralta (Santa Cruz); legisladores nacionales como Facundo Moyano, Carlos Verna y Adolfo Rodríguez Saá; el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, e intendentes como Ramón Mestre (Córdoba) y Horacio Quiroga (Neuquén).
El último lunes, De la Sota recibió a Daniel Scioli en Córdoba, pero tres días después aseguró que existe la posibilidad de competir en una primaria con Sergio Massa. La próxima semana se reunirá con Massa y un grupo de intendentes de las dos provincias que representan, foto con la que se volverá a especular con una alianza. Sin embargo, De la Sota, tironeado también por Mauricio Macri, estirará al máximo el juego de las especulaciones. Sin ponerse colorado, en las elecciones de 2015 se lo podrá encontrar con Scioli, Massa o Macri.
El radical Ricardo Colombi se fotografió el mismo día con Massa y Hermes Binner (UNEN), pero también firmó convenios con Scioli. El gobernador correntino mantiene –en secreto– el diálogo abierto con los armadores de Massa en el interior, quienes se entusiasman con ofrecer una fórmula con un radical para terminar de conquistarlo.
El senador Carlos Verna, que ofició de nexo entre Massa y Reutemann, ya era un aliado seguro del tigrense. Sin embargo, los primeros días de mayo el legislador de La Pampa almorzó con Scioli y pocos días después envió su adhesión al Congreso del Partido Justicialista que el 9 de mayo eligió sus nuevas autoridades. Del Frente para la Victoria, Facundo Moyano pasó a reunirse con Massa y, esta última semana, con Macri. Por ahora el diputado prefiere mantener el silencio sobre su apoyo a un candidato presidencial, pero el macrismo recibió de Massa una respuesta inmediata: se fotografió con el vicepresidente de la legislatura porteña, Cristian Ritondo.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna también es una figurita que sabe coquetear con Scioli y con Massa. Aunque sus últimas apariciones públicas fueron con el ex intendente de Tigre, el sciolismo está trabajando para poder tener una foto del gobernador con él.
Mientras tanto, intendentes radicales como Ramón Mestre y Horacio Quiroga miran con atención el armado del Frente Renovador y del Frente Amplio UNEN. Se fotografían con Massa, e incluso Mestre suena como uno de los compañeros de su fórmula. Señas de amor sin fidelidades fuertes