Así explicó el vocero presidencial, Miguel Núñez, las razones por las que Carlos Alberto Sánchez Herrera debió renunciar a su cargo de procurador del Tesoro de la Nación apenas trece días después de haber sido designado. El hombre que Kirchner había elegido como jefe de todos los abogados del Estado se había desempeñado como defensor de un jerarca de la dictadura en causas de violaciones a los derechos humanos, nada menos que el temible general retirado Juan Bautista Sasiaiñ.
Pero cinco años después, las cosas no cambiaron mucho: el mismo abogado que fue echado del gobierno kirchnerista por defender a represores de la última dictadura ahora trabaja como apoderado legal de la provincia de Santa Cruz. Este dato no sólo aparece en sentencias de la Corte Suprema de Justicia (ver facsímil en la foto galería adjunta).
Además, el propio Sánchez Herrera confirmó el dato a este diario y reconoció que fue el mismísimo Néstor Kirchner quien le pidió que volviera a ese puesto de la provincia que había ocupado durante doce años. “Sí. El presidente me pidió… me dijo que siguiera defendiendo los intereses de la provincia”, sostuvo en diálogo con Perfil.
Sin embargo, el caso es aún más sorprendente ya que Sánchez Herrera ha continuado defendiendo a militares con causas por violaciones a los derechos humanos, un dato que a esta altura no caben dudas de que es del conocimiento del ex presidente.