Paolo Sorrentino, el director italiano de La mano de Dios, dio una clase magistral gratuita en el Teatro Generl San Martín, previa a la proyección de dicha película. Su pasión por Maradona es conocida y en su mano lleva como único accesorio un anillo con la cara de Diego. Por supuesto, estuvo el viernes de visita en La Bombonera y al recorrido que hacen casi todos los famosos, a Sorrentino el permitieron conocer el palco de Maradona.

Rosalía también fue de las últimas en conocer la mítica cancha xeneize en su paso por Buenos Aires para promocionar su ya exitoso nuevo disco: Lux. En su caso, en ese paseo con foto, video y camiseta apareció acompañada por Trueno, joven integrante de trap urbano, oriundo de La Boca y quien grabó su famoso Tiny Desk en el patio de un colorido conventillo de su barrio.
Dua Lipa, como Oasis, dio shows en River pero como fan, visitó Boca.
Anfitrión. Quizá como ningún otro mes de este 2025, en noviembre La Bombonera tuvo un récord de visitantes famosos. A saber, Liam Gallagher, de Oasis, quien para variar sigue la lógica de varias estrellas que actúan en River pero se fotografían en la cancha de Boca con casaca xeneize incluida. Le siguió Johnny Depp, que tuvo de anfitrión al propio Román Riquelme. Luego el mexicano Marco Antonio Solís, quien no actuó en River sino en el megaespacio vecino de la cancha de Atlanta, en el barrio de Villa Crespo.

El enviado de Trump. Otro personaje que quiso conocer en vivo qué tan cierto era el mito de la “inigualable hinchada de Boca” fue Peter Lamelas, el nuevo embajador de Estados Unidos en Argentina. Y como les sucede a casi todos, el mito se hizo realidad. Lamelas –un apellido atractivo para cantito de cancha– vio a la hinchada xeneize en su máximo esplendor en el clásico donde Boca se impuso a River por dos goles contra cero. Ese mismo día, también vio el triunfo de Boca, desde un palco, Dua Lipa quien había dado dos conciertos en El Monumental.